Alentador: 58 mil pasajeros por día en la primera semana de SoloBus



0-slide-copia2Por Gabriel Osman
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En la primera semana de funcionamiento, la línea especial SoloBus trasladó a 58 mil pasajeros por día, según información brindada por César Ferreira, secretario de Transporte de la Municipalidad, quien se mostró “muy conforme” con este primer dato, absolutamente provisorio pero igualmente indicativo de que el novedoso servicio en Córdoba puede dar resultado, principalmente si trascienden sus límites, hoy acotados a 5,3 kilómetros entre el Arco de Córdoba y la Terminal de Omnibus.
Para este servicio concurren las tres prestadoras que hoy tiene la ciudad, pero con un distinto nivel de participación: Coniferal está a cargo de las líneas 10, 11, 12, 14, 15, 16 y 17; Ersa, de las 80, 82, 84 y B80; y Autobuses Santa Fe, de las 43 y 54. En total están involucradas 48 unidades, poco más del 7% de la flota.
Aunque siete días no son una base sólida para una proyección, la tendencia indica que se está muy por encima de la relación pasajeros transportados por kilómetros recorridos del resto del sistema. Esto indica, si se confirma esta primera tendencia, que el sistema flota financieramente y que el servicio tiene aceptación de los usuarios.
Siempre en términos provisorios, esto estaría indicando que el modelo es exportable a otras zonas de la ciudad más densamente pobladas, como son el eje Colón-Olmos y Rafael Núñez, donde la resistencia de los vecinos y algunos problemas técnicos llevaron al municipio a suspender estos trazados. En cualquier caso, estos dos últimos casos tienen mayor densidad que la avenida Sabattini, que involucra a 42 barrios y a 130 mil habitantes.
La gradualidad no es una mala idea, más aún si se tiene en cuenta que si hay buenos resultados en la primera experiencia, el nuevo servicio puede ser exportado a otros corredores viales, como los mencionados. Aunque lo más deseable –para la ciudad y también para el intendente Ramón Mestre- hubiera sido que se empezara antes y no en el epílogo de tercer año de mandato del intendente.
Guillermo Irós -uno de los funcionarios más notables que tuvo Ramón Bautista Mestre en la Intendencia y, con seguridad, un urbanista de gran solvencia- ha dicho en más de una oportunidad que uno de los problemas más acuciantes de la ciudad es el transporte y que es imperativo mejorar el colectivo para descongestionar de autos particulares las calles de la ciudad y aumentar la velocidad comercial del servicio.
Algunos datos macro sobre el movimiento de vehículos en la ciudad dan consistencia a las afirmaciones de Irós. Por ejemplo, el transporte colectivo “ocupa” el 20% de las calles de Córdoba, aunque traslada al 70% de los pasajeros, mientras que los vehículos particulares –muchas veces con una sola persona- tienen una relación exactamente inversa. Una racionalización de este espacio público indica que esta ecuación debe revertirse.
Los recorridos del SoloBus están afectados exclusivamente a la circulación de las unidades del nuevo servicio, y en los 5,3 kilómetros de trazado existen nueve paradas para el ascenso y descenso de pasajeros. Esto es, hay una dedicación al servicio a expensas del traslado de vehículos particulares. Incluso, en los kilómetros que recorren las unidades hay restricciones al estacionamiento.
Siempre es difícil lidiar con recursos escasos –calles, en este caso- pero priorizar al transporte colectivo es priorizar el interés público. Por eso existe un conflicto natural entre las restricciones que se imponen a unos y las facilidades que se le otorgan a otro. Sin embargo, no es el público usuario el que reclama sino los comerciantes del sector que ya han hecho planteos. Si se cede ante ellos, este subterráneo de superficie que en Córdoba se llama SoloBus y en otras ciudades de manera similar, no podrá sostenerse.
Este nuevo servicio y la incorporación de 600 nuevas unidades al servicio son las principales apuestas electorales del actual intendente, ya sea para planes políticos de mayor alzada o para repetir en el Palacio 6 de Julio. Todo indica que la mayor resistencia las ha tenido y las seguirá teniendo en el gremio (UTA) más que en los usuarios, como indica la cantidad de paros en el servicio en sus seis años de gestión –entre 20 y 25- y las intempestivas asambleas en punta de línea que realizaron ayer los choferes de la empresa Coniferal.