Apoyo a la ciencia y revés para el fundamentalismo ambientalista

Por Gabriel Osman
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ilustra trofeo a conrero
Más allá de los motivos que en su momento se invoquen o no, la distinción a Conrero tiene un claro sentido de defender la ciencia y las posturas racionales en los conflictos, y rechazar los fundamentalismos, más allá de su signo ideológico.

En un mismo día, el rector de la UNC recibirá dos malas noticias y el decano de Agropecuarias otras tantas pero de signo opuesto. Se trata de lo mismo pero que Francisco Tamarit debe leer en un sentido y Marcelo Conrero exactamente en el contrario. La Bolsa de Comercio premiará hoy a los “Diez Jóvenes Sobresalientes” del año, entre ellos a Conrero, quien a las 10 de la mañana deberá presentarse ante la fiscal federal López de Filuñuk citado como testigo por los incidentes de la sesión del Consejo Superior del 21 de octubre, cuando fue agredido con químicos por piquetes de ambientalistas en pleno recinto ante la permisividad rectoral.
En ninguno de los dos acontecimientos Conrero tiene responsabilidad alguna y también en ambos, Tamarit sí. El decano de Agropecuarias fue víctima en los ataques de los ambientalistas y el responsable de la seguridad en el recinto es el rector y, además, la actuación de la fiscal Filoñuk es de oficio; adicionalmente, la Bolsa de Comercio tiene instituido este premio anual desde 1978 y las decisiones para elegir a los jóvenes sobresalientes la toma una comisión de notables con absoluta autonomía y que, incluso, la integra el rector de la UNC, en este caso Tamarit.
Más allá de los motivos que en su momento se invoquen o no, la distinción a Conrero tiene un claro sentido de defender la ciencia y las posturas racionales en los conflictos, y rechazar los fundamentalismos, más allá de su signo ideológico.
Como se sabe, Agropecuarias firmó un convenio con Monsanto para que los académicos específicamente formados en la materia se expidan sobre el segundo estudio de impacto ambiental que la empresa prepara para presentar ante la Provincia para la radicación de una planta de tratamiento de semillas de maíz en Malvinas Argentinas.
Este convenio tuvo que ser derogado por Agropecuarias ante los reiterados incidentes que se produjeron a lo largo de varios meses en la UNC por la pasividad de sus autoridades, que terminaron por semiparalizar las actividades del Consejo Superior. El más grave de estos incidentes se registró el 21 de octubre cuando Conrero fue atacado con químicos (aparentemente glifosato). No obstante esta medida, el decano había convocado a la comunidad académica de su Facultad –los cuatro claustros- para que se expida si debía o no sostener el convenio con Monsanto, acontecimiento que se produjo con efectos diferidos pero con un claro respaldo al convenio. Por esto, Conrero ya prepara los términos de un nuevo acuerdo con la multinacional para hacer un control de calidad al estudio de impacto ambiental que la empresa debe elevar a la Provincia.
Increíblemente, los ambientalistas anti Monsanto contaron con respaldo rectoral. Primeramente cuando, en 2012, la entonces rectora Carolina Scotto se expidió con una declaración en contra la radicación, sin tener más elementos científicos que los gritos destemplados de los ambientalistas, que luego revalidó su sucesor Tamarit, hace dos meses, con un pronunciamiento en los mismos términos. Ambos son, además de docentes universitarios, investigadores del Conicet.
La realidad es que Scotto usó esta vía para confrontar contra el gobernador De la Sota cuando se insinuaba la campaña electoral para las legislativas de 2013 y cuando ya se sabía que ella iba a encabezar la lista del Frente para la Victoria. Tamarit ha dado continuidad a esta postura empujado, al igual que Scotto, por su brazo estudiantil en la alianza electoral que lo llevó al rectorado: La Bisagra, que tiene una postura contra la planta en Malvinas Argentinas.
La Bolsa de Comercio y, en particular, la comisión de notables que elige anualmente a los jóvenes sobresalientes, no tienen una postura antiambientalista. Más bien todo lo contrario, como lo demuestra su debut en 1978 colocando al presidente de Funam, Raúl Montenegro en el listado, y después a los ambientalistas Sandra Díaz (1995) y Romina Picolotti (2005).
Además, los miembros de la comisión no la integran ni siquiera empresarios, sino intelectuales, referentes de los principales medios periodísticos de la provincia o notables de otras actividades. La actual está conformada por Francisco Tamarit (UNC), Alfonso José Gómez (UCC), María Belén Mendé (Siglo 21), Juan Carlos Palmero (Academia Nacional de Derecho), Juan Tirao (Academia Nacional de Ciencias), Hugo Juri (ex rector de la UNC y ministro de Educación de la Nación), Prudencio Bustos Argañarás (historiador), Santiago Reyna (Ingeniero hidráulico), Carlos del Franco (compositor, autor y docente), Carlos Jornet (La Voz del Interior), Rodolfo Martínez (director de Cáritas), Carlos María Molina (Cadena 3), Juan Fernando Brugge (director Banco de Córdoba), Gabriel Aguilera (Gerente de Relaciones Institucionales Banco de Córdoba), Ricardo Orchansky (vocal de la Cámara Comercio Exterior de Córdoba), Gregorio Díaz Lucero (vocal de la Bolsa de Comercio), José Porta (Vocal de la Bolsa de Comercio) y Horacio Parga (presidente de la Bolsa de Comercio y presidente del Jurado).