UCR aprobó ejercicio 2013 en Concejo, con críticas opositoras

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Vendrá ahora la audiencia pública y luego el tratamiento en segunda lectura.

La cuenta general de ejercicio contable 2013 de la Municipalidad sigue su paso rectilíneo a la aprobación. Una aprobación con manos radicales y solo radicales. El Tribunal de Cuentas ya se había expedido con firmas oficialista (3 de los 5 miembros) y ahora la sanción en primera lectura en Concejo Deliberante tuvo las mismas características de consenso: las 16 voluntades de la UCR, que forman la mayoría simple necesaria.
Vendrá ahora la audiencia pública y luego el tratamiento en segunda lectura. Todo parece indicar que se repetirá lo acontecido. Sucede que desde la oposición han disparado fuertes críticas a los números del segundo año de mandato del intendente Ramón Mestre.
La edil Olga Riutort había denunciado tiempo atrás que la deuda municipal creció casi un 130% desde que la asunción radical. “En los primeros dos años de gestión de Ramón Mestre, además los gastos en basura crecieron el 153%, en publicidad aumentó un 1024,53% y la deuda pública municipal creció el 114,06%. Por otra parte, solo en 2013, los subsidios al transporte se incrementaron un 161,67%”, había disparado la ex candidata al Palacio 6 de Julio cuando apenas el grueso expediente entró al cuerpo legislativo.
Por su parte, el concejal del Frente Cívico, Esteban Dómina, armó varios informes que, según su criterio, hablaban de un desmejoramiento de la situación económica y del uso de los recursos.
“Se reiteran tendencias preocupantes que, de consolidarse durante el presente ejercicio, complican en extremo el panorama de las finanzas municipales con vistas al futuro inmediato”, explicó mediante un comunicado.
Respecto al balance, sostuvo que tiene un resultado negativo. Para el peronista, el déficit se incrementó un 75% con respecto al ejercicio contable 2012, pasando de 263 millones de pesos a 471 millones. El “rojo” mencionado representa, según sus cálculos, un 9,25% del total del gasto ejecutado, consolidando una tendencia ascendente.
En lo referido al gasto, señaló que comparando la evolución de dos rubros relevantes, como Salud e Higiene Urbana, “se observa que durante los dos primeros años de la gestión de Mestre, el primero (Salud) redujo su participación en el gasto total en dos puntos porcentuales (de 13,27% a 11,24%), en tanto que el segundo (Higiene Urbana) incrementó su incidencia en 4 puntos porcentuales (de 14,17% a 18,23%)”.
Dómina también tocó la temática del pasivo. Según su calculadora, aumentó 66% durante el 2013, representando un 41,49% del presupuesto ejecutado de ese mismo año. El rubro que registró mayor incremento son las deudas fiscales (principalmente con Afip), que aumentaron más de 100 millones de pesos.

Consideraciones sobre erogaciones
Se desprende del expediente aprobado que las erogaciones superaron el presupuesto. O sea, que se aumenta la deuda pública. ¿Está bien que se gaste por encima del presupuesto? Claro depende de cómo y para qué. Ejemplifiquemos.
Un asesor especializado bien podría decir que si el costo financiero de la toma de deuda es menor a la inflación, tal endeudamiento no solamente es correcto sino atinado, porque el Estado gana plata. Viceversa, si la tasa de interés es mala.
Un estadista criterioso podría decir que si la toma de deuda tiene un impacto positivo en la ejecución de obras públicas pertinentes para las necesidades de la ciudad, tal endeudamiento es conveniente. Viceversa, si las obras son deficientes o no se hacen.
Un ciudadano podría decir que le parece bien si, básicamente, ve mejoras en la ciudad que repercutan en su calidad de vida. Viceversa, si no ve mejoras concretas.
Un político profesional, para sus adentros mas nunca para sus afueras, podría afirmar que le parece bien si, más allá de todo, el endeudamiento lo posiciona públicamente como gestor.
Subjetividades, puntos de vista, objetivos.
Ahora bien, lo que seguramente el asesor especializado, el avezado estadista y el ciudadano no aprobarían, sería endeudarse para pagar gastos corrientes, o sea, los gastos indispensables para el funcionamiento de la unidad económica en cuestión. ¿Es este el caso de la Municipalidad? De la respuesta depende la sustentabilidad.