Ensamble Riutort-Massa mejora chances de UCR

p03-1No vaya a creer usted que se trata de ideología. No. Olga Riutort, se juntó con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, que quiere ser presidente, porque ella busca ser intendente y en Unión por Córdoba no le abren las puertas. Si se las abriesen, ganaría según las encuestas (eso al menos se ha instalado). Entonces juega a sacudir el Panal.
¿Cómo, concretamente? Lo que la edil procura insinuar con la puesta massista es su posibilidad de socavarle algunas voluntades en capital al mandatario provincial, que a esta altura, parece haber decidido no prestarle el sello, o sea, la maquinita de llevar gente y contar votos: Riutort hace daño, porque lee bien que es el poder de lastimar lo que da fuerza para negociar.
El peronismo fue dividió en las últimas dos elecciones municipales. Unión por Córdoba por un lado, el olguismo por el otro. En la primera (2007), ni juntos podrían haberle ganado al candidato del Frente Cívico, Daniel Giacomino. Pero en la segunda (2011), Riutort sacó 27%, la lista del PJ oficial sacó 24%, y el radical que ganó, Ramón Mestre, 36%. Quedaba claro por entonces que justicialismo unido se hubiera quedo con el poder municipal por varios cuerpos de ventaja. Y en ese sentido, Mestre le debe en parte a De la Sota, el dueño de la llave, su lugar de intendente.
Si hubiera que hacer un corte hoy, la historia del peronismo en capital se estaría repitiendo, bifurcación. Luego de escuchar hablar ayer a la ex secretaria General de la Gobernación, queda clarísimo que tiene información directa de que por ahora, Unión por Córdoba no la va a incluir. Y el tiempo se acaba, llega el 2015.
“El peronismo a nivel nacional estará contenido por Sergio Massa o por Daniel Scioli”, dijo. Clara denostación a las chances de De la Sota para sentarse en el Sillón de Rivadavia. “No tenemos en claro que de verdad De la Sota quiera llegar a ser presidente y no se baje en marzo”, declaró en medios universitarios, intentando sembrar dudas entre justicialistas que quieren gobernar Córdoba, como Daniel Passerini, Martín Llaryora y el mismísimo Juan Schiaretti, con quien tiene buen y publicitado diálogo.

Gran noticia para otros
La foto del peronismo de capital separado tiene beneficiarios varios.
El radicalismo, en su versión mestrista, respira. La gestión lo ha golpeado, la percepción pública no es la deseada, queda poco tiempo para revertir la situación con obras y campañas publicitarias. Riutort que picó en punta más la estructura del PJ le sería letal para las chances de la UCR. Máxime con la falta de un candidato natural si finalmente Ramón Mestre decide o irse a jugar las grandes ligas o volver al Congreso para evitar una supuesta derrota dentro de los límites del ejido urbano.
El juecismo, en su versión pura (Luis Juez) tendría también una chance al verse tan dispersos los votos. El actual senador dice que será candidato a gobernador y que no hay chances que se postule para volver al Palacio 6 de Julio, pero hay que ver cómo evoluciona el acuerdo con el macrismo y el radicalismo. Si se desbanda, sus intenciones pueden llegar a ser tener de nuevo vista directa al Paseo Sobremonte. Lo que sí está claro, es que una boleta del Frente Cívico sin él, no tiene posibilidades de victoria. Y Esteban Dómina parece no estar más a gusto ni interesarle el sello de Juez.
El giacominismo, beneficiario por doble motivo. Que Riutort no cuente con el aparato de Unión por Córdoba también lo favorece, al igual que los antes mencionados. Pero además, el acercamiento de la edil con Massa espanta a todo el kirchnerismo local y le abre camino a su candidatura, aun más luego de la fuga de Carolina Scotto. El Frente para la Victoria en Córdoba no adora a Riutort, claramente, pero en última instancia, como la necesidad tiene cara de hereje, había una hendija abierta en ese espacio para la concejal. Ya no más.
Esteban Dómina, peronista sin Partido Justicialista, distanciado de Juez y -al parecer- no dispuesto a compartir proyecto con Riutort, también se ve beneficiado por la dispersión. Tiene votos, por su capacidad de instalar agenda, por su visibilidad pública y porque claramente no resta. Algunos rumores imaginaban alguna probable conversación con Giacomino que aun no se dio, para juntar porotos que ante tanta lista competitiva, valen oro.