Bestiario

BANCA 32 - Concejo
BANCA 32 – Concejo

Por Daniel Zen
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La sesión del jueves pasado fue de esas donde la bestialidad lexical termina desvía del foco a temas que modifican el futuro de la ciudad.
El concejal Patricio Serrano le dijo “mogólico” al viceintendente Marcelo Cossar intentando darle sentido de insulto. Atrás estaba el papá de una nena con Síndrome de Down que iba a ser homenajeado por una campaña anti discriminación. Pero esto será solo un párrafo, porque la barbaridad del edil de Unión por Córdoba no resiste ninguna discusión: sea quien sea el emisor, sea quien sea el receptor, sea quien sea el contexto. Y felicitamos al padre por no tener una reacción violenta. Un ejemplo de comportamiento en una situación absolutamente desagradable y condenable.
Dicho esto con toda la energía, pasamos a una cuestión práctica. La implicancia colateral del hecho.
El radicalismo con sus 16 votos jugó a hacer pasar desapercibido el convenio urbanístico con Edisur para lotear masivamente fuera del ejido urbano. Lo logró a la perfección. Porque además, la situación mencionada aportó entonces para que poco y nada se hable del tema el día en que se consumaba la ratificación. Y mire usted que es un asunto que por su implicancia modificará de cuajo a toda una zona de la ciudad.
En resumen, Serrano con su alocución facilitó no solamente el trámite, sino la discusión. En los medios de comunicación, fueron tema del día sus palabras, no el convenio.

El convenio
Este medio vino publicando algunos los alcances formales de este trato entre Edisur y la Municipalidad de Córdoba, por el cual el primero podrá lotear más de lo permitido a cambio de un retorno para la ciudad, determinado en las ordenanza 12.077, que hizo aprobar la UCR apenas comenzó su gestión para que, entre otras cosas, los convenios urbanísticos bajen en paquete cerrado al Concejo (se aprueba o no, pero no se modifica).
El expediente 4698-E-14 indica un cambio de uso de suelo en predio colindante a la circunvalación en zona Sud Oeste. Implica un incremento de la mancha urbana de 5.638.744,56 m2 (13.088,79 parcelas) y una participación del municipio en el beneficio de 296.965 m2, integrados de la siguiente manera: 235.000 m2 en espacios verde; 12.700 m2 en franja costanera de La Cañada y los 133.268 m2 restantes (valuados en $73.606.047) en obras diversas.
Textualmente, en el folio 14 del expediente la autorización reza: “Propiciar la modificación de la normativa vigente aplicable a las parcelas comprometidas (en predio colindante a circunvalación en el Sud Oeste), particularmente en cuanto al fraccionamiento del suelo, con el objeto de lograr un mayor número de lotes que el permitido; suponiendo ello un beneficio para las parcelas objeto del presente convenio, el cual será compartido entre El Iniciador (Edisur) y El Municipio, ofreciendo el primero obras de infraestructura y superficie de tierra a transferir al dominio municipal, equivalente a la superficie urbanizable resultante de las nuevas condiciones normativas (…)”.
Hay abiertas varias discusiones. Aguadas por supuesto. Una es la de la conveniencia de extender la mancha urbana aun más, con todo lo que esto implica en términos de extensión de los servicios (transporte, cloacas, luz, etcétera.). Otro tiene que con la inexistencia de un estudio de impacto ambiental, que según el edil Esteban Dómina (Frente Cívico) lo requiere inclusive el propio expediente. Finalmente, está servida para la especulación, la discusión sobre la transparencia.

El dato
Alejandra Vigo de Schiaretti, jefa de bloque de Serrano, decidió cambiar de opinión el día anterior (el miércoles 29/10) a la ratificación del convenio. Motivos políticos más que vinculados a diferencia sobre desarrollo urbano. Schiaretti justo se cruzó con Mestre.



Obsérvese
Que Julio Cortázar no tiene nada que ver con el título del artículo.