Arco sindical en conflicto: denuncias cruzadas y amenazas

0-slide-copia2Volvió a quedar al descubierto una fuerte pugna entre el Sindicato de Empleados Públicos y la Asociación de Trabajadores del Estado, que desde hace relativamente poco tiempo cuenta con personería gremial.
Ayer, denuncias de portación de armas y amenazas sobre la batahola del martes, tomaron el centro de la escena judicial y mediática, pero a esta altura no queda claro si se trata de una interna a nivel de conducciones, a nivel de afiliados o de casos de infiltrados.
El delegado de ATE Roberto Ramos dio nombre y apellido al exponer que había sido amedrentado. “Ratifico que fui amenazado con un arma de fuego. Nosotros fuimos a defender a un grupo de mujeres, éramos 9 hombres en donde nos paramos al medio de 100 tipos que estaban con armas de fuego y me decían que me iban a agarrar a tiros en donde me encontraran. La persona que me mostró el arma es un alto dirigente del SEP le dicen el Chino Soria, lo que más me llamó la atención es que había tres policías cerca y yo no sé si no vieron o no quisieron ver”.
El hombre al que acusó Ramos es Marcelo Soria, secretario de Salud de la entidad de Corro y Duarte Quirós, quien luego se descargó en Cadena 3: “Es una barbaridad, que diga lo que quiera, a mi no me importa. Es todo mentira. Cómo iba a amenazarlo con la cantidad de policías que había. Si hubo algún tipo de armas fueron los palos y las piedras que ellos mismos llevaron y sacaron del auto”.
Pero fuera de las declaraciones la cuestión pasó a Tribunales. Denuncia de por medio, el fiscal Guillermo González se refirió a los incidentes: “Por los hechos de ayer hay cuatro personas detenidas con la imputación por agresión, se les secuestraron elementos contundentes que llevaban y tenemos varias personas lesionadas, dos de ellos siguen internados con lesiones delicadas”.
Evidentemente los sindicalistas de ambos bandos se desconocieron. La cúpula de ATE salió a desconocer a los suyos, e indicó que no hubo ninguna decisión orgánica para autorizar a quienes fueron a manifestar frente a la sede del SEP. Por su parte, las máximas autoridades de este último sindicato tomaron otra postura frente al conflicto, sosteniendo que los agresores fueron efectivamente de ATE.
En medio de todo esto cabe aclarar que el conflicto se da en el marco del acuerdo entre el gobierno provincial y algunas entidades de trabajadores para la efectivización de un bono de 1500 pesos, que trasciende los límites de las paritarias del 2014. SEP acordó y ATE no.
Eso derivó en que algunos trabajadores de esta última entidad fueran a reclamar a Pihen, que además de titular del SEP, es la cabeza de la CGT Regional Córdoba y legislador oficialista.
“Estamos aclarando a la gente y a los medios de comunicación que nosotros no fuimos para agredir al SEP sino que fuimos como trabajadores de salud para rechazar lo que firmó Pihen. Pihen no nos maneja a nosotros, cuando llegamos allá recibimos una agresión donde quedaron cuatro compañeros nuestros golpeados y detenidos. Esto se va a intensificar si no liberan a nuestros compañeros vamos a tomar la guardia y a ver qué resuelve la asamblea”, señalaba en horas de la mañana ayer y frente las todas las cámaras de televisión una empleada afiliada a ATE del Hospital Misericordia (donde la atención estuvo resentida).