Autopsia confirma suicidio de Alós (Senestrari, en apuros)

Senestrari, Policía
El fiscal Enrique Senestrari abona la teoría del crimen, pero las autopsias lo desmienten


La segunda autopsia al cadáver del oficial de Drogas Peligrosas Juan Alós arrojó el mismo resultado que la primera: el policía se suicidó.
El cadáver se encontraba en buen estado, por lo que pudieron extraerse algunas conclusiones clave: tiene un solo disparo con entrada en el paladar, y no hay ninguna otra herida ni signos de resistencia.
El resultado de esta autopsia tiene repercusión política, porque de tratarse de un crimen podía estar vinculado a la causa de los “narcopolicías”, que estremeció al gobierno de José Manuel de la Sota en 2013.
La pericia se realizó ayer en el Instituto de Medicina Forense de Córdoba. Participaron profesionales de esa institución, de la Justicia Federal y los propuestos por las partes.
En cambio no lo hicieron peritos de la Corte Suprema de Justicia, como pretendía el fiscal federal Enrique Senestrari, y que sólo habían sido autorizados por el juez federal Ricardo Bustos Fierro para estar como observadores.
Senestrari criticó que Bustos Fierro no haya permitido que participen peritos de la Corte.
“El juez decidió que los peritos de la Corte vinieran en calidad de meros observadores, con la expresa prohibición de emitir un dictamen. ¿Para qué llamar a alguien si no puede opinar sobre el caso y que no puede tomar ninguna intervención más que mirar? “, protestó.
El fiscal explicó que los había solicitado “con la idea exclusiva de contar con gente que no tuviera ninguna relación con Córdoba y que pudiera actuar de modo independiente”.
La hipótesis del suicidio fue la primera que surgió tras la aparición sin vida de Alós dentro del auto que le había asignado la Policía con un disparo en la cabeza, el 7 de septiembre del año pasado.
Para el fiscal Emilio Drazile fue suicidio, por lo que recibió fuertes cuestionamientos de Senestrari y de la oposición política a De la Sota.
Juecistas y radicales pidieron en la Legislatura el juicio político a Drazile.
Senestrari fue más allá e imputó a Drazile acusándolo de cometer el supuesto delito de “violación de los deberes de funcionario público”, por entender que se habían cometido irregularidades en la autopsia.
Senestrari cuestionó esos resultados y abonó la teoría del crimen. Alós estaba a punto de declarar en la causa conocida como “narcopolicías”, en la que se investigan los presuntos vínculos entre traficantes de drogas y policías.
Ayer, apenas conocida la noticia, el abogado querellante, Carlos Nayi, insistió con que Alós fue asesinado.
Nayi dijo a Cadena 3 que “no se puede hablar de conclusiones, porque van a estar en 3 o 4 días”. “Un hecho criminal es algo armónico, que se deben interpretar con el resto de las pruebas y deben ser valorados varios elementos”, advirtió.