Deuda municipal todavía sigue siendo manejable

1-slide-copia2La comisión de Hacienda del Concejo Deliberante le dio ayer despacho de mayoría a la Cuenta General del Ejercicio 2013 de la Municipalidad, con solo voto radical. El trámite legislativo continuará con la aprobación en primera lectura, audiencia pública y finalmente tratamiento en segunda lectura. Pero ya hay datos concretos y oficiales del segundo año de gestión del radicalismo.
El monto del pasivo fue, en términos absolutos, de $2.108.766.436,07. En términos relativos, eso equivale al 41,49% del presupuesto ejecutado hasta 31 de diciembre de 2013.
Dos consideraciones al respecto.
1. La primera es que, teniendo en cuenta deudas públicas de otros niveles del Estado (como Nación y Provincia), ese porcentaje habla de que el municipio es viable, aunque la enorme cantidad de empleados para servicios prestados de manera al menos discutible parezca decir lo contrario.Que se deba 4 de cada 10 pesos del dinero que entra en un año no quiere decir que la Municipalidad sea un ejemplo de eficiencia. Quiere decir que no está quebrada, que nunca lo estuvo, que es posible calificar para toma de empréstitos y manejar las cuentas sin el ahorcamiento asfixiante de intereses. Ahora bien, el problema es si, como marca la tendencia, los gastos corrientes superan a los ingresos prolongadamente en el tiempo. Lógicamente, en ese caso el pasivo se incrementaría.

2. La segunda consideración sobre los números de la Cuenta 2013 es que ése porcentual de deuda respecto al presupuesto representa la participación histórica más elevada. Es decir que la Municipalidad siempre debió menos del 41,49%.
En tal sentido, aparecen algunos números oficiales recopilados por el concejal del Frente Cívico Esteban Dómina que hablan de un incremento de la deuda por encima de la inflación. Según el edil, considerando los dos primeros años de gestión Ramón Mestre, el pasivo municipal aumentó un 127,86%, en tanto que la inflación real acumulada en el mismo período fue del 60,7% (según el Índice Congreso al que adhiere la UCR a nivel nacional), o sea que registró un incremento de más del doble en términos reales.
Dómina indicó que esto surge de la comparación entre los $2.108.766.436 de la deuda a diciembre de 2013 y los $925.447.845 de diciembre de 2013, mes en que asumió en el Palacio 6 de Julio el actual jefe comunal.
También se ve en los informes del concejal opositor que la última variación interanual del pasivo creció un 66,40%: la deuda en 2012 era de $1.267.296.511. Es decir que por cada peso que entró en 2013, se gastó $1,66.

Contabilidad y Política
La Cuenta General 2013 es, además de un requerimiento normativo, un ejercicio de elasticidad contable que los diferentes gobiernos municipales deben confeccionar, mandar al Tribunal de Cuentas y tratar en el Concejo año a año.
En esta oportunidad llegó un poco más tarde de lo previsto por ordenanza, aunque menos tarde que en otros años. Pero invariablemente es algo que los oficialismos siempre aprueban y las oposiciones rechazan. Mano de yeso, será admitida por el radicalismo, lógicamente. Solo hacen falta 16 votos. Es decir, la mitad más uno que tiene el oficialismo.
En la época en que gobernaba Daniel Giacomino, las cuentas generales anuales eran rechazadas porque con suerte el kirchnerista juntaba 5 ediles. La lógica está clara. Más política que contabilidad.