Tiempo de descuento para la elección y el invento

MEGALÓPOLIS - MUNICIPALIDAD
MEGALÓPOLIS – MUNICIPALIDAD

En una veintena de días, los choferes del transporte se reunirán en las urnas para ungir con su voto al próximo secretario general de la UTA Córdoba. La campaña electoral comenzó de la manera más previsible: largó con un paro liderado por una facción de la oposición a la conducción que encabeza Alfredo “Cuchillo” Peñaloza y dejó un pronóstico inestable para el futuro inmediato con respecto a la normal prestación del servicio.
La atomización del gremio -cuyos integrantes se rehúsan a veces a reconocer la autoridad que emana de sus dirigentes electos; o bien, aparecen fugaces protagonistas que se atribuyen superpoderes- y la proximidad de los comicios se presentaba como una bomba de tiempo. Claro que los actores conocedores del paño tienen algunos recursos a favor que aprovechar para garantizar la regularidad de la prestación y neutralizar el accionar de dirigentes que mostraron afables a parar, aún sin motivos concretos.
Los desaciertos de una oposición desorganizada (y debilitada por su propia impericia) habrían asegurado un nuevo mandato para el ex responsable de Prensa del sindicato y actual secretario general. Al menos, ésta es la percepción del poder concedente, empresarios y dirigentes sindicales. El municipio y los directorios de las tres prestadoras, si bien son ajenos a la compulsa interna, pujan por un nuevo mandato de Peñaloza.
Adhesión antinatural en otro contexto, si se recuerdan las embestidas permanentes de Peñaloza apenas comenzó el proceso de licitación y desguace de la Tamse, bastión sindical por excelencia. Pero lo cierto es que ya pasó la peor parte de la tormenta y el dirigente envió señales positivas que permiten pensar en un equilibrio de las relaciones.
Peñaloza y su nómina de candidatos no sólo ofrece paz durante la campaña (le conviene mostrar logros y no problemas como suele suceder en estos casos) sino que está dispuesto a cooperar en la minimización de un dirigente que integra una de las lista opositoras, Osvaldo Diani. Sin ir más lejos, el desconocimiento público por parte de la cúpula de la UTA del paro de mediados de octubre fue todo un gesto. Habilitó a empresarios y municipio a intervenir con el amparo legal suficiente, sin necesidad de la participación del Ministerio de Trabajo de la Provincia como ente mediador.
Como se esperaba, los choferes en condiciones de ser despedidos con causa seguirán en sus puestos. Los telegramas fueron confeccionados, pero por mediación de la UTA quedaron en un cajón. Los despidos, en un contexto de efervescencia no harían más que disparar la conflictividad y atar de mano a la dirigencia gremial. A cambio, se ofreció el servicio de contención de la oposición y choferes influenciables. Situación facilitada por la pérdida de credibilidad de los delegados de Ersa que expusieron a medio centenar de choferes a perder el trabajo y los límites coercitivos que aplicó la patronal.
Si los guiños recíprocos se pueden sostener al menos en las tres semanas subsiguientes, el fantasma sobre medidas sorpresivas improvisadas sobre la marcha quedaría reducido. Sin embargo, no todas son flores y menos si se trata de transporte urbano. Mientras el intendente Ramón Mestre se encarga de reforzar las innovaciones en el esquema apoyándose en la propaganda televisiva, en la jornada de ayer delegados de Autobuses Santa Fe se presentaron en la cartera laboral que comanda Adrián Brito para informar sobre liquidaciones mal confeccionadas. Con respuesta positiva y rápida enmienda se dejó constancia de otro problema, cuya resolución es menos expeditiva.
Regresa a escena un viejo reclamo que justificó decenas de paros en el sistema: la falta de unidades. En un contexto de incorporación de casi 600 coches a estrenar, la carencia expresada por los delegados parece inverosímil. Aunque cueste creerlo, denuncian la falta de unidades “muletas”. Se trata de colectivos de repuesto para evitar la disminución de los servicios en caso de roturas o la salida de circulación de algún coche de la flota habitual. Requieren 20 coches para reforzar la reserva.
Nunca deja de sorprender la creatividad de quienes tienen la responsabilidad de plasmar los reclamos de los trabajadores.
Habrá que esperar a que la protesta tome forma, si es que se abre una pequeña hendija para su maduración. Por lo pronto, se puede especular con una provocación a Peñaloza y su intensión de mantener el statu quo, al menos hasta que se consume la elección interna.