Enigmas radicales: ¿bloque con PRO? (¿De Loredo reclamará la Presidencia?)

LEGISLATURA - MEDIO JUEGO
LEGISLATURA – MEDIO JUEGO

Como una fruta de estación, puntualmente aparece en los bloques legislativos la discusión por los cargos cuando llega fin de año. Y si cabe, la riña se extiende a los espacios de conducción de la Cámara.
En la sesión preparatoria del año pasado, los radicales trataron de desplazar al juecismo de la Vicepresidencia 1° de la Cámara porque se igualó la cantidad de legisladores de ambos bloques.
Tras la partida del socialista Roberto Birri del bloque del Frente Cívico, los radicales y los juecistas quedaron empatados en once legisladores.
Con el apoyo de Unión por Córdoba, y una breve pero real experiencia, el Frente Cívico logró conservar ese cargo.
¿Habrá en la sesión preparatoria de este año un nuevo duelo?
Para que eso suceda, sería necesario que la bancada del Frente Cívico, tradicionalmente centrífuga, pierda otro legislador.
O, por qué no, que el radicalismo incorpore uno.
¿Es esto posible?
En los pasillos de la Legislatura aseguran que hay operaciones del radicalismo tendientes a incorporar al macrista Javier Pretto.
El problema es que la figura del interbloque, en el Reglamento de la Cámara, no incide parala “representatividad legislativa de cada bloque”, por lo que sería insuficiente para reclamar la condición de primera minoría. Debería formarse un nuevo bloque UCR-PRO, para lo cual es preciso que se aceleren los tiempos aliancistas, pero ello no coincide con la estrategia de Ramón Mestre.
Arrebatarle la primera minoría al juecismo le reportaría a la Unión Cívica Radical una ventaja parlamentaria que es más visible cuando se vive dentro del viejo edificio. Por ejemplo, sus legisladores podrán hablar antes que los del Frente Cívico, lo que poca repercusión tiene en el mundo exterior.
Además le permitiría a los radicales reclamar los cargos que le corresponden hoy al juecismo en diversos organismos y que el delasotismo le niega. Aunque en un año electoral, como el próximo, es poco probable que el peronismo le dé pantalla a la UCR.
Sí resultaría un buen golpe publicitario de la alianza llamada a concretarse para intentar desplazar a Unión por Córdoba del poder provincial, con la misma herramienta que el delasotismo utilizó en 1998: un acuerdo con los sectores liberales (ya no la Ucedé, sino el PRO).

Interna radical
Pero mientras tanto, los radicales tendrán que resolver algunas diferencias internas.
La presidencia de bloque es hoy de Eduardo Yuni, el riocuartense que llegó hasta allí como consecuencia de la ofensiva que en 2012 encabezó Rodrigo de Loredo contra Luis Brouwer de Koning.
Yuni aspiraría a continuar porque la chapa de Presidente le resulta muy útil en Río Cuarto, ciudad en la que quiere convertirse en intendente y no tiene para ello, al menos por ahora, el padrinazgo del jabonoso Juan Jure.
Arduh también tendría aspiraciones, pero respaldaría a Yuni, ya sea por solidaridad o porque al mestrismo le agrada todo lo que pueda crecer en Río Cuarto sin ser jurista.
Luego, aparece Rodrigo de Loredo. Y aquí comienzan los problemas.
De Loredo asegura que cuando se negoció el acuerdo que evitó la interna para la renovación de autoridades partidarias, a mediados de año, un negociador oficial del mestrismo le garantizó que tendría la Presidencia del bloque como prenda de unidad.
El mestrismo hoy habla de matemáticas: el que tiene más votos se queda con la Presidencia.
¿Qué hará De Loredo si no se cumple el acuerdo del que habla? De Loredo ya dio muestras de ser capaz de patear la mesa, pero la pregunta es si se animará a tomar una medida más drástica, como salirse del bloque, justo cuando el aguadismo es el mejor amigo del macrismo, al que quiere la UCR aliarse en la Legislatura.
Las semanas son siglos.