De la Sota muestra sus cartas y aclara panorama en PJ local

0-slide-copia2El viernes pasado  4.000 dirigentes justicialistas de toda la provincia pagaron 150 pesos la tarjeta para participar de una cena con motivo del Día de la Lealtad en el pabellón Verde del predio ferial. A las 20 comenzaron a ubicarse en mesas que mostraban blancos manteles y hasta arreglos florales, como si se tratara de un casamiento de alto presupuesto. Ninguno de ellos imaginó que luego de disfrutar una brochete de vaquillona, cerdo y pollo, acompañado de ensaladas y papas noisette,  regado con buen vino, tendrían de postre una sorpresa inesperada: José Manuel de la Sota oficializando su postulación a candidato a presidente de la nación.
El Gobernador y conductor del justicialismo mediterráneo anunció su tercer proyecto nacional: primero fue en 1988 su precandidatura a vicepresidente de Antonio Cafiero, quien falleció hace una semana. En 2002 jugó durante 90 días postulándose para la presidencia pero la pulseada interna la terminó ganando Néstor Kirchner. Y ahora pone en marcha un nuevo intento presidencial. El anunció cayó bien dentro del partido, aunque el 80 por ciento de esos comensales tiene claro que si las elecciones fueran hoy, De la Sota no tiene ni una mínima chance de ganar la presidencia. Probablemente no le alcance, pero al menos hasta marzo del año que viene recorrerá el país con este fin, ya sea viajando o a través de los medios de comunicación, para difundir buena parte de su modelo de gestión cordobés e intentar transformarlo en gestión nacional. Altos dirigentes justicialistas locales consideran que si llegara a lograr hasta un 8 por ciento de intención de voto, cualquier encumbrado presidenciable se mataría por tenerlo como compañero de fórmula. Habrá que ver si él acepta ser vice. Lo cierto es que de esta manera el PJ cordobés sale a disputar espacios de poder a nivel nacional. Buena parte de su entorno inmediato le pedía que dijera de una vez por todas que quería ser candidato a presidente. De la Sota insinuaba pero no confirmaba su postulación. El viernes lo dijo porque creyó que era el ámbito adecuado. Remarcó que será gobernador hasta el último día, pero dejó abierto el camino a su sucesión en la provincia. Eso es lo que estaba esperando el justicialismo cordobés. Quiere que el peronismo siga gobernando la provincia y que el candidato sea aquel dirigente que asegure la unidad del partido, además de asegurar la victoria. Ni se insinuó elecciones internas o PASO. ¿Cómo fue el papel de los tres posibles sucesores bautizado por el propio de la Sota? El diputado nacional Juan Schiaretti ingresó al predio junto a De la Sota, quien no se despegó de su esposa Adriana Nazario. El exmandatario provincial estuvo sentado en la mesa principal, junto al Gobernador, quien lo menciono en su discurso de unos 20 minutos. Uno de los pocos a los que incluyó en sus palabras. Los ministros Martín Llaryora (Industria) y Daniel Passerini (Desarrollo Social) estuvieron en dos mesas separadas, compartiendo la cena con otros miembros del gabinete provincial. Y eso tuvo significación. Certezas e insinuaciones De la Sota habló de unidad, lo mismo que pedía Schiaretti meses atrás cuando dialogaba con Olga Riutort. Pero las pregunta del millón son: ¿Incluyen a todos cuándo hacen referencia a la unidad del PJ? ¿A Riutort y Eduardo Accastello también? No todas las dudas se despejaron en la sorpresiva cena del viernes pasado, pero lo que buscó De la Sota es dar un paso más hacia esa bendita unidad, continuando con el operativo alambrado de la provincia. Cabe recordar que primero fueron las reuniones partidarias en todos los departamentos de la Provincia organizadas por el presidente del partido Carlos Caserio. Ahora vino la candidatura presidencial de De la Sota. Está claro a esta altura que el objetivo es encolumnar el peronismo detrás de la figura del Gobernador para evitar que se disperse hacia otras voluntades peronistas o con intenciones frentistas como son los espacios de los presidenciables Daniel Scioli, Sergio Massa y Mauricio Macri. Como resultado del anuncio, se descomprimió interiormente el PJ cordobés. De ahora en más todos buscarán fortalecer el sueño nacional del conductor, pero simultáneamente se empezará a definir quién serán el candidato a gobernador por el PJ.