Giacomino en varias canastas: cerró con Cáceres y Barrionuevo

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Está claro que el armado de Giacomino comienza tratando de recolectar los heridos que dejó la fuga política de Carolina Scotto en el kirchnerismo, aprovechando que en ese espacio es el único dirigente que tiene un nivel de conocimiento público cercano al 95%, sin perjuicio de los problemas de imagen que pueda tener por su desgaste al mando del Palacio 6 de Julio. No obstante, en una ciudad donde el gobierno nacional no tiene buena cabida, parece ser indispensable su estrategia de ampliar el espectro hacia segmentos del peronismo y del radicalismo.

El viernes 2 de octubre el diputado Daniel Giacomino lanzará su espacio de armado con el objetivo de disputar las elecciones municipales de 2015. El evento se hubiera realizado el pasado 19 de septiembre, pero un día antes el ex jefe comunal fue hospitalizado a causa de una apendicitis.
“Por algo fue”, dicen en su entorno. Esoterismo al margen, lo cierto es que el corrimiento del acto le dio tiempo, sirviéndole para mandar un mensaje al sistema político local: ayer cerró con el ex Secretario de Participación Ciudadana de la Provincia, Marcelo Cáceres, un operador que viene del peronismo.
Cáceres está considerado un “todo terreno” y eso salta a la vista repasando algunos de sus roles en la función pública. Se desempeño como legislador provincial del Partido Justicialista hacia finales de la década del 80´ y militó en ese movimiento durante años. Luego, fue un alto funcionario de Luis Juez en la Municipalidad, pero pasado un tiempo se distanció del Frente Cívico. Posteriormente asumió como secretario de Gobierno de la gestión que el propio Giacomino encabezó; allí concluyó mandato. Ya en 2013, el ex Ministro en Jefe de Gabinete Oscar González lo llevó a la administración provincial encabezada por José Manuel De la Sota para que le “arme” la capital, y le dio la Secretaría de Participación Ciudadana, cargo que ocupó hasta que el dirigente de Villa Dolores emigró hacia la legislatura.
Aunque las conversaciones entre el diputado kirchnerista y Cáceres se vienen dando desde la finalización del mundial, algunas encuestas en mano -que supuestamente avizoran un arranque no tan desde abajo del ex intendente- habrían servido para acelerar el acuerdo y socializarlo.
En ese contexto ayer al mediodía se armó la foto en un local de comidas salteñas frente a la Manzana de las Luces. Estuvieron presentes un puñado de dirigentes allegados a ambos. Inclusive, la legisladora de Unión por Córdoba, Sandra Trigo, esposa de Cáceres, ex concejal del Frente Cívico, que luego, tras la ruptura política de Giacomino con Luis Juez, se pasó a la filas del entonces intendente.

Barrionuevo y Forja
Está claro que el armado de Giacomino comienza tratando de recolectar los heridos que dejó la fuga política de Carolina Scotto en el kirchnerismo, aprovechando que en ese espacio es el único dirigente que tiene un nivel de conocimiento público cercano al 95%, sin perjuicio de los problemas de imagen que pueda tener por su desgaste al mando del Palacio 6 de Julio.
No obstante, en una ciudad donde el gobierno nacional no tiene buena cabida, parece ser indispensable su estrategia de ampliar el espectro hacia segmentos del peronismo y del radicalismo.
Por eso, además de mostrar a Cáceres como operador, ayer también terminó de cuajar un acuerdo con algunos dirigentes de extracto radical que no fue contenido por el sistema de poder que configuró el mestrismo.
Se trata concretamente del grupo Córdoba Plural, que encabeza Gustavo Barrionuevo, quien fuera el presidente del reducido bloque giacominista en el Concejo Deliberante y mentor de varios consensos que le otorgaron algún margen de gobernabilidad al hoy diputado al final de su paso por el municipio.
En un encuentro en el hotel Ducal ayer por la tarde, Giacomino y Barrionuevo acordaron trabajar en el marco del espacio Forja (presidido por el primero), intentando reivindicar “y poner en valor el radicalismo histórico”.
Según confirmaron ambas fuentes, se convino además realizar un acto el 30 de octubre para conmemorar los 31 años de la vuelta a la democracia, con la elección de Raúl Alfonsín.