Terminales: u$s 100 millones mensuales es un tercio de lo necesario

2014-09-21_DEBORA_GIORGI_webLas reuniones entre las terminales automotrices y funcionarios del Gobierno nacional continúan pero –como pasa con todos los temas en el país- su perfil bajó porque ya hay otros ocupando el lugar de los “encanutadores”. Las fábricas ya fueron reemplazadas por las líneas aéreas. De todas formas, el problema de fondo se mantiene, es la escasez de dólares. Con la industria automotriz la Nación acumula una deuda de entre 2.500 y 3 mil millones de dólares y con las compañías aéreas, unos US$600 millones. En total, con el sector importador son unos US$ 5 mil millones. La propuesta oficial a las terminales es garantizarles US$100 millones al mes para que compren autopartes; no para importar autos. La primera cuota que se le entregará a la industria es por US$ 25 millones.
Sin resolver el problema estructural, es posible que el mercado automotriz en 2015 sea de medio millón de unidades. La clave está en que casi seis de cada diez unidades que se patentan en el país provienen de Brasil. No se trata de vehículos de alta gama, sino de línea media y de “entrada” (es decir, el primero que se compra) que –por el acuerdo existente entre los países- se fabrican del otro lado de la frontera.
La oferta de la ministra Débora Giorgi a las diferentes terminales son esos US$100 millones mensuales a repartir entre todas con el planteo expreso de que son recursos para importar piezas y levantar las suspensiones. Según los datos de las fábricas, para funcionar sin alteraciones requieren US$260 millones al mes. En ningún momento de los encuentros se planteó ni siquiera la posibilidad de empezar a levantar la deuda acumulada. Sobre la posibilidad de que las casas matrices sigan financiando, hay consenso de que no es viable en los plazos en que hoy se requiere (medio año promedio).
Desde las concesionarias aseguran de que si hubiera más autos este año se podría vender un poco más, pero sin ingresos de Brasil los faltantes continuarán. Hoy el debate pasa por cuál es el volumen real del mercado argentino. El millón de vehículos de 2013 habría incluido una “burbuja” de unas 150 mil unidades, producto de que –con dólar subsidiado- las operaciones con los de alta gama se dispararon hasta alcanzar los 100 mil. Desde la instrumentación del impuesto, ese segmento directamente desapareció.
Además, con la suba de los otros modelos el gravamen ya alcanzó a unidades que no son de alta gama. Hay que tener en cuenta que, desde enero, los autos de entrada aumentaron en promedio el 25%. Según los datos de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara) entre los diez modelos más vendidos hasta agosto, sólo cuatro están dentro del plan oficial. Otros –como el Gol- se fabrican en Brasil, por eso algunas versiones indicaban que en la segunda etapa del plan se incluirían estas unidades para garantizar más oferta.

Motos en problemas
Desde que se lanzó el programa “Ahora 12” (compra financiada con tarjetas) que incluye motos, la asociación que reúne a las comercializadoras indica que para responder a una demanda que esperan levante, se les debe garantizar provisión. Así, otra vez vuelve a aparecer el fantasma de las importaciones. Argentina no produce motos, todas las plantas son ensambladoras; incluso –según una fuente cordobesa- en algunos puntos del país hay compañías que directamente le entregan la caja a los empleados para que arme con su familia algunas unidades en su casa.
Las ensambladoras –que durante varios meses fueron usando el stock- ahora le reclaman al Gobierno que las deje ingresar piezas. O sea, para vender más hay que importar más y para hacerlo, faltan dólares.

US$ 5 mil M menos

De cara al 2015 el escenario de ingreso de divisas es más compleja que la actual en función, básicamente, de dos factores: la caída de la cotización de las comodities por la súper cosecha de Estados Unidos y porque Brasil, principal mercado argentino, seguiría con su economía estancada. El área de Economía de Managment & Fit estima que habría US$ 5 mil millones menos el año próximo. La cifra representa el 18% del actual nivel de reservas del Central; la mitad del superávit comercial que este año tendrá el país y un tercio de los vencimientos de deuda hasta fines de 2015.