Los créditos hipotecarios en vía de extinción

p08-1El sector inmobiliario está parado desde la instrumentación  del cepo cambiario y aunque hubo algunas iniciativas para reactivarlo, ninguna funcionó. La falta de crédito hipotecario ya es una constante en la economía argentina, de hecho –según un informe de Reporte Económico- la variación del stock de estos préstamos registró a agosto respecto al mismo mes de 2013, un leve incremento de $3.212 millones (+7,3%), lo que representa una fuerte caída en términos reales.
Lo estrictamente destinado a vivienda al  mismo mes alcanzó un retroceso de $290 millones (1,3%). Las hipotecas aplicadas a otros destinos –como garantías otorgadas en préstamos a empresas – arrojó un crecimiento por $3.502 millones (+16,8%).
Una mirada de largo plazo, medido estadísticamente desde el comienzo  de la gestión del “Kirchnerismo” (2003-2014), indica que el stock de préstamos hipotecarios con destino a vivienda tuvo un alza en pesos de $17.295 millones, lo que representó una expansión porcentual del 313,5%. Medido en dólares –dado que los inmuebles se han vendido siempre en  esa moneda, más allá de los cambios que llegaron con el cepo- el aumento del stock representó unos US$ 871 millones de dólares (+46,6%). A lo largo del período, el precio promedio del metro cuadrado en dólares en la Capital Federal se estima en US$1.650.
En la actualidad, las diez primeras entidades bancarias concentran el  90,5% del crédito otorgado ($41.590 miles de pesos). El ranking de entidades bancarias indica que las entidades públicas continúan siendo los más dinámicos (el Hipotecario mantiene accionistas privados e instrumenta el Plan Procrear) con un stock de  financiamiento del 71,6% (unos $32.892 millones).
El Banco de la Nación encabeza el listado con el 41,7% de lo  otorgado, seguido de cerca por el Banco de la Ciudad de Buenos Aires con el 13,7% y el provincia de Buenos Aires con el 7,2%. En el segmento de la banca pública, el Nación tiene presencia en toda la geografía del país mientras que el Banco de la Ciudad tiene como zona de influencia la Capital y el primer cordón bonaerense. Por lo tanto, el banco porteño ha alcanzado un significativo avance.
En lo que respecta al sector de la Construcción, y según la encuesta mensual del Indec, entre las empresas que realizan principalmente Obras Privadas el 37,5% cubrirán sus necesidades crediticias vía bancos privados nacionales, el 27,9% con públicos y 20,9% con privados extranjeros. En tanto que de aquellas compañías que se concentran en los trabajos públicos, el 49% prefiere volcarse a privados nacionales y el 32,7% a estatales, mientras que los privados de afuera representan el 14,5%.
Alejandro Banzas, director de Reporte Económico, enfatiza que en un escenario macroeconómico “sumamente frágil, dada la situación de inestabilidad cambiaria y de precios, el Gobierno se vio  obligado a utilizar como herramienta de urgencia una sustantiva suba de la tasa de interés”. Con actual nivel de tasas, con salarios reales en baja, y un horizonte recesivo con alta inflación y con algún grado de pérdida de horas extras e incluso empleo, es –dice el economista-  “ampliamente razonable pensar en una paralización” del crédito hipotecario durante este año y el  próximo.
Desde el cuarto  trimestre del 2011 se  observa una caída de más de 34 mil puestos de trabajo en la construcción,  coincidentemente con la situación general del sector inmobiliario y la falta de crédito hipotecario y mayores  restricciones en el mercado de dólares. “El incremento de los barrios de emergencia habla a las claras que si bien es un fenómeno asociado al crecimiento, debe ser encarado como una política  de Estado. La falta de una política de vivienda segmentada hace que estos asentamientos proliferen de la mano de la mayor concentración poblacional y económica en Argentina”, señala Banzas.

Seidel asume en la UIC

La Unión Industrial de Córdoba renovó su conducción y asumió como presidente, Gerardo Seidel, de la Cámara de Industrias Plásticas. Ercole Felippa es ahora vicepresidente primero, acompañado de Jorge Marcotegui, Marcelo Carranza, Leonardo Destéfano, Sergio Montagner y Marcelo Pinasco.
La nueva conducción aprovechó para plantear que, ante el difícil momento que vive la industria en general, “revaloriza la importancia del diálogo y la necesidad del trabajo conjunto entre la instancia gubernamental y las organizaciones que representan las fuerzas productivas, complementariedad fundamental cuando se trata de planificar el desarrollo de una provincia y un país”.
A la vez que reafirma su voluntad de continuar firme en la defensa de los intereses del sector industrial de la provincia de Córdoba, “fomentando su competitividad y desarrollando un modelo productivo con innovación tecnológica, con alto grado de internacionalización y con inclusión social, que le asegure la sustentabilidad”.