Doble bloqueo verde: ahora buscan que UNC no se expida sobre Monsanto

Por Gabriel Osman
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ilustra monsanto (1)El grupo de vecinos autoconvocados “Si Malvinas” de la localidad Malvinas Argentinas ha continuado recolectando firmas para solicitar una audiencia al rector de la UNC, Francisco Tamarit, de apoyo para que la Facultad de Ciencias Agropecuarias se expida de manera racional y científica sobre la radicación de una planta de Monsanto procesadora de semillas de maíz en esta humilde población del Gran Córdoba.
La primera recolección, iniciada tras la agresión al decano de Agropecuarias, Marcelo Conrero, logró 680 firmas de apoyo, pero ha continuado y desde dentro de la agrupación Sí Malvinas se espera para esta semana superar las 2.000 adhesiones, un número muy significativo si se tiene en cuenta que se trata de una ciudad con 12.187 habitantes (censo 2010). El padrón electoral de Malvinas ronda los siete mil habitantes, por lo que ese número de firmas superaría con holgura el 25% de los malvinenses, un porcentaje que más que duplica el 10% que exigen como piso los institutos de democracia semidirecta (referéndum, revocatoria de mandato, etcétera) que instituye la Ley Orgánica Municipal.
Dos conceptos reivindican para sí el derecho a expedirse sobre este conflicto: el nombre de la agrupación, “Sí Malvinas”, económico e inequívoco, y las críticas por la intromisión en el conflicto, tanto en el bloqueo a la planta como en las incursiones con desmanes en el Consejo Superior, de activistas medioambientales, presente en este caso en el prólogo de la primera entrega de las 680 firmas.
Malvinas Argentinas es la Cenicienta del Gran Córdoba, con una desocupación que ronda entre el 25% y el 30% de su población económicamente activa, pese a la mejora que se ha notado en los últimos años y que toco fondo en la crisis de 2001, cuando perforó el 70%, según datos aportado por el intendente Daniel Arsani. En este contexto, militantes ecologistas que no son de Malvinas Argentinas están impidiendo la radicación de la planta de Monsanto, que propone 800 puestos de trabajo a habitantes del lugar.
Malvinas Argentinas está a 14 kilómetros de la ciudad de Córdoba, por lo que a los efectos prácticos es un barrio de la Capital. Hasta 1983 tenía un nombre del Ferrocarril Belgrano, “Estación kilómetro 711”, pero desde entonces se la reconoció como ciudad.
La UNC se pronunció en 2012 en contra de la radicación de Monsanto. El Rectorado lo ocupaba entonces Carolina Scotto. El pronunciamiento de principal centro del saber y de la ciencia fue indisimuladamente ideológico. Tamarit, montado casi sobre la misma estructura de poder de su ex esposa, volvió a ratificar en la tumultuosa sesión del 2 de septiembre los términos de aquel pronunciamiento, arrastrado por el ala de izquierda de su alianza electoral, la agrupación filo kirchnerista La Bisagra.
Aunque públicamente no lo ha dicho, Tamarit por lo bajo hace fuertes reproches a Conrero por haber celebrado un convenio para analizar su nuevo estudio de impacto ambiental, y desde adentro del oficialismo se advierte que el decano de Agropecuarias sufrirá severas represalias, aunque la Facultad cuenta con autonomía para suscribir este tipo de convenios.
La cuestión, ahora, es más compleja para Tamarit. Por ejemplo, ¿cómo hará para rechazar un pedido suscripto por el 25% de la población de Malvinas Argentinas que, adicionalmente, concurren a la UNC para pedir asistencia científica para saber expedirse sobre la controversia Monsanto? Nuevamente estará tironeado por los malvinenses y los activistas medioambientales que quieren impedir que el rector les otorgue una audiencia.

Si Malvinas

Así se pronunció la agrupación Si Malvinas al entregar tres copias de las primeras 680 firmas, dirigidas al rector Tamarit, al Consejo Superior y al Decanato de Ciencias Agropecuarias:
“En relación al tema de referencia, los firmantes al pie de la presente, vecinos autoconvocados de Malvinas Argentinas, nos dirigimos a usted para solicitar formalmente una audiencia a fin de hacerle conocer nuestra posición frente al conflicto desatado en nuestra comunidad a partir de la localización de Monsanto y expresarle nuestra visión respecto a la intervención de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC en el estudio de impacto ambiental de la procesadora de semillas de maíz que la empresa Monsanto quiere instalar en nuestra localidad.
Además, queremos expresarle nuestra visión respecto a los hechos de violencia y agravios a la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC –en oportunidad de la última sesión del Consejo Superior (martes 2 de septiembre)- protagonizado por personas que se arrogan la representación de la población de Malvinas Argentinas, en defensa de cuestiones ambientales, realizando desmanes y aprietes en distintos lugares.
Nosotros, como genuinos habitantes de Malvinas Argentinas, hoy venimos a decir que repudiamos la violencia en todas sus formas y nos solidarizamos con los agredidos, docentes y autoridades de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y del Consejo Superior de la UNC, que nos mueve a la necesidad de saber y entender, para así poder decidir basándonos en informaciones verdaderas”.