De la Sota indeciso inquieta al justicialismo local

1 slide - copiaEl gobernador José Manuel de la Sota jamás dijo públicamente, de manera tajante, que quiere ser candidato a Presidente de la Nación en 2015. A lo sumo lo insinuó en cada provincia que recorrió llevando un discurso nacional y hablando de un proyecto de país con el que sueña. También jugó en twitter con aquel hashtag “Si yo fuera presidente”. Nadie construye una campaña seria con insinuantes textos en redes sociales. Con eso no se convence al electorado y tampoco a dirigentes que quieran jugarse y seguirlo para poder construir un espacio con ambición de poder.
Hay una cosa que nadie duda en el justicialismo de Córdoba: que el conductor es De la Sota. Por este motivo -casi nada- todos están pensando en 2015 pero a la vez saben que tienen que esperar la decisión del Gobernador para comenzar a poner en marcha sus proyectos, sus objetivos para el año electoral.

Opciones
¿De la Sota presidente? Difícil por ahora. El Gobernador continúa recorriendo el país especialmente los días viernes y sábados. Remarca sus principales proyectos de gobierno como el Programa Primer Paso (primer empleo para los jóvenes) o el Boleto Educativo. Además dispara un discurso peronista muy crítico del kirchnerismo.
En 2002 fue precandidato a presidente de la nación por el peronismo y para ello hizo un anuncio junto a su familia en los jardines de la vieja Casa de las Tejas y luego organizó un acto de lanzamiento del que participaron referentes justicialistas de otros puntos del país. Más tarde pidió licencia como Gobernador y transitó Argentina de punta a punta. Hasta el momento nada de esto ocurre. “Es muy temprano para salir de campaña”, dicen algunos dirigentes cercanos. “José Manuel no está convencido de pedir licencia como Gobernador porque le teme a la crítica de la oposición y de los ciudadanos”, comentan otros. Lo cierto es que abunda la indefinición en el amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada.
Como consecuencia de ello, todo el resto hace sus movimientos pero deben esperar para anunciar posibles postulaciones.
El único justicialista que lanzó su candidatura es el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, quien empapeló buena parte de la provincia con afiches que lo muestran con una frondosa sonrisa gardeliana. Accastello es kirchnerista o peronista cordobés depende del auditorio o del momento del día. En la Casa Rosada sólo lo atiende su viejo amigo Florencio Randazzo y desde hace un tiempo mantiene diálogo con enviados de De la Sota. ¿Será cierto que el mandatario provincial le ofreció un ministerio? Eso dicen tanto en el Panal como en la Legislatura. Es más, cuentan que un encumbrado legislador es el interlocutor. Tiene domicilio en el sur provincial. Pero todos los dirigentes justicialistas cordobeses verticalistas, esperan la definición del mandatario provincial.
¿De la Sota Gobernador por cuarta vez? Él mismo se había encargado de negarlo en un reportaje que concedió un domingo de hace varios meses en el diario La Voz del interior. Sin embargo algunas de sus espadas no descartan que haga su cuarto intento, si no le da el cuero para proyectarse a nivel nacional. Lo que no queda claro es si esos dirigentes afines a él dicen eso por necesidad o porque lo escuchan en el amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada. En realidad son pocos los que creen que busque una nueva postulación a Gobernador. En su actual gestión ya muestra señales de no sentir la función como en sus primeros dos mandatos. Puede ser.
Dudas por el momento en el justicialismo mediterráneo. Restan casi 100 días para que llegue el tan mentado 2015. Cuando en todo el país se saquen los ojos para definir los principales lugares de poder real.
Pero si se duda en el PJ ni que hablar en los espacios de la oposición, donde todo el día se teje una historia diferente de posibles alianzas para intentar sacar del poder al peronismo que sueña como completar dos décadas de conducción provincial.
Mientras tanto todos esperan, pero no sentados. El exgobernador y diputado nacional Juan Schiaretti ya presentó una docena de proyectos de Ley en la Cámara Baja y recorre semanalmente la provincia aceptando invitaciones de instituciones para realizar “reuniones de trabajo”. Allí presenta las propuestas que elevó en el Congreso de la Nación, y a la vez habla con la gente de temas de la agenda diaria.
Por su parte el otro posible postulante a Gobernador, Martín Llaryora, desde el ministerio de Industria eleva el perfil de su gestión y avanza a pasos agigantados en las redes sociales. Claro que de ir a una interna le costará explicarle a los que lo votaron el año pasado en las PASO por qué enfrentó a la estructura del PJ primero y luego aceptó mansamente un ministerio. El exintendente de San Francisco sabe que tuvo que tragarse ese sapo pero jamás rompería con la estructura partidaria. Si alguna vez pretende administrar la provincia debe contar detrás suyo con el PJ.
Quien aparece averiado hoy es el ministro de Desarrollo Social Daniel Passerini. La derrota del PJ en las municipales de Marcos Juárez tuvo un costo político para De la Sota, pero sobre todo para él. Cerca del despacho mayor de la política provincial aseguran que recibió un reto del Gobernador y que su sueño provincial quedaría para otro turno. Es joven.
Por último aparece el nombre de Adriana Nazario. Ella quiere ser candidata. ¿A qué? En 2012 medía muy bien y pretendió ser postulante a intendente de Río Cuarto. En su momento comentaron en la planta alta del centro cívico del Imperio del Sur que De la Sota no quiso que su mujer fuera candidata pese a que tenía chances concreta de ganar. Pero ahora la Primera Dama volvió a tener perfil alto no sólo en su ciudad, sino en toda la provincia, desde su rango de Presidenta de la Fundación Banco de Córdoba y ejecutando el Plan de Desarrollo del Noroeste Cordobés. ¿Podrá ser esta vez candidata? ¿Pero a qué?
El obediente justicialismo cordobés espera la decisión de De la Sota. Así será hasta fin de año o a lo sumo hasta comienzos del que viene. Más tiempo no se puede esperar si quieren mantener el PJ unido. De lo contrario el desembarco masivo en la provincia de otros postulantes presidenciables lo terminarán partiendo en mil pedazos. Difícilmente se llegue a dicho escenario. Como decía el general Juan Domingo Perón: “Los peronistas, como los gatos, cuando parece que nos peleamos, nos estamos reproduciendo”.