Un error de nunca acabar



Por J.C. Maraddón
jcmaraddon@diarioalfil.com.ar

ilustra cyrus y zepelin copiaCuando Anne Bredon compuso la canción con la que pasaría a la historia, andaba por los veintipico y deambulaba en busca de un título de grado por los claustros de la Universidad de California. Había estudiado Arte, pero se impuso cursar un master en matemáticas en Berkeley, tal vez bajo el mandato familiar que le marcaban un padre y un abuelo científicos. De todas maneras, su periplo universitario fue la causa de lo que ocurriría después.
Allí, en esos festivales folk que se animaban en los campus allá por los comienzos de los años sesenta, Anne interpretó en público por primera vez sus composiciones, como tantas otras chicas que empezaban a abrirse camino sobre los escenarios. Por ejemplo, Janet Smith, una folk Singer que solía cantar en programas de radio y que se interesó en modo especial por “Babe, I’m Gonna Leave You”, una pieza que la tenía a Bredon como autora.
Janet consiguió que Anne le dictara la letra, y le dio forma a su propia versión del tema, que pasó a formar parte de su repertorio en vivo y que así también llegó a tener difusión radiofónica. En el libro “The Gate At the End of the World: A Collection of Songs By Anne Bredon”, la propia Janet Smith aduce que en ese momento pensó que se trataba de una canción tradicional, y como tal la presentó donde fuera que actuase.
En un evento universitario donde interpretó la pieza, coincidió con la estrella folk Joan Baez, quien ni bien la escuchó quiso incorporarla a su siguiente disco. Poco antes de mandar a la prensa la grabación, del sello Vanguard consultaron a Janet Smith para saber quién había compuesto “Babe, I’m Gonna Leave You”, así detallaban el autor en los créditos. La cantante no supo qué contestar. Y en esos lejanos tiempos sin teléfonos celulares ni redes sociales, le fue imposible ubicar a Anne Bredon para preguntarle.
En el disco “In Concert” de Joan Baez, que apareció en 1963, al lado del título de la canción figuraba, entre paréntesis, la aclaración: “Traditional, arr. Baez”. El error fue subsanado al año siguiente, cuando el tema fue incluido en el álbum “The Joan Baez Songbook” y resultó correctamente acreditado a Anne Bredon. Pero la confusión no finalizaría allí. Y el estigma perseguiría a su autora por lo menos durante 20 años más.
En 1968, Jimmy Page le mostró a Robert Plant una canción que había escuchado en un viejo disco de Joan Baez y que le interesaba grabar como parte del álbum debut de Led Zeppelin: “Babe, I’m Gonna Leave You”. Por supuesto, el tema fue reelaborado hasta que casi desaparecieron los arreglos originales, para sonar como un desgarrador ejemplo de lo que se convertiría con el tiempo en el estilo característico de la superbanda británica de blues rock.
El destino volvería a jugarle una mala pasada a la pobre Anne Bredon: como Page había escuchado el registro de Joan Baez de 1963, estaba convencido de que era una canción tradicional y en los créditos de ese primer disco de Led Zeppelin está firmada como “Traditional, arr. Page”. En este caso, el malentendido iba a demorar un poco más en ser aclarado. Recién a mediados de los años ochenta, con Led Zeppelin ya definitivamente disuelto, Anne Bredon reclamó por sus derechos y –sin que fuera necesaria acción legal alguna- obtuvo una respuesta positiva.
Por si esto no fuera suficiente, ahora la composición ha sido renombrada. Miley Cyrus subió su propia versión a Soundcloud el sábado pasado, bajo el título de “Baby, I’m Gonna Leave You”. La polémica, por el momento, se remite al sacrilegio de que una pop star se atreva con un cover de Led Zeppelin. Habrá que ver si, a sus 84 años, Anne Bredon todavía tiene resto para un nuevo reclamo.