De la Sota entre Adriana y Cristina

Por Florencia Iglesias

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CASA ESPEJADA – PROVINCIA

Las elecciones en Marcos Juárez pasaron y dejaron menos impacto negativo del imaginado para el justicialismo mediterráneo. En realidad esa es la evaluación que se hizo en el amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada. El más afectado por el revés electoral fue el minsitro de Desarrollo Social Daniel Passerini, quien cumplió la función de jefe político de la campaña. Para bien del PJ, el sainete entre el intendente Ramón Mestre y el senador nacional Luis Juez por la supuesta reunión que mantuvieron, distrajo la atención política e hizo que se hablara sólo durante 48 horas del primer triunfo del PRO en la provincia. De la Sota tiene el cuero muy duro y una derrota municipal no lo va a herir de gravedad. En su largo recorrido político tuvo caídas peores y sin embargo siguió marchando.
Por estas horas la atención del mandatario provincial apunta a dos mujeres: una es su propia esposa, Adriana Nazario, y la otra es nada menos que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. A la primera la impulsa y la segunda es el principal blanco de sus críticas. ¡Casi nada Gobernador!
Adriana continúa levantando su perfil político desde el rol que le asignó su esposo en el actual gobierno: ser la presidenta de la Fundación Banco de Córdoba. Claro que desde allí lleva adelante el Plan de Desarrollo del Noroeste Cordobés y varios días a la semana recorre la región más postergada de la provincia para inaugurar obras o poner en marcha programas que abarcan a todos los ministerios. Ya no aparece sólo en el Imperio del Sur. Recorre la provincia de punta a punta.
¿Por qué tanto protagonismo para Nazario? Ningún funcionario, por más cercano a De la Sota que sea, tiene una respuestas concreta. Aunque crecen rumores, muchos de ellos difíciles de imaginar. Ejemplos: que en 2015 Nazario será candidata a gobernadora o a vice (ya sea de De la Sota o de Juan Schiaretti). Que en 2016 sea postulante a intendente de Río Cuarto. Incluso ayer por la mañana en un despacho importante de la planta baja de la Casa Espejada, hasta se habló de que Adriana podía ser la próxima ministra de Desarrollo Social. Cualquiera de estas posibilidades parecen desmedidas pero cuando el río suena agua trae, decía mi abuela. Cada vez son más las fotos de Dela Sota y Nazario juntos en actos de gobierno. Mientras tanto a los jóvenes simpatizantes de la agrupación delasotista-nazarista La Militante, se les dibuja una sonrisa inmensa en sus rostros. Crece la ilusión para ellos.
La otra mujer a la que el Gobernador le dedica tiempo es a la Presidenta. Apenas pasó el traspié electoral en la municipal de la pampa gringa, De la Sota salió a cruzar a la Casa Rosada con el estudio socioeconómico que le acercó Nadin Argañaraz de la fundación IARAF, que indica la posibilidad de un fin de año complicado en el país. Por este motivo lo salieron a cruzar algunos de los asalariados K que cumple la ´noble´ tarea de ser fuerzas de choque de Balcarce 50. Hasta tildaron de golpista al cordobés.
El Gobernador teme por el panorama social y económico que vive Argentina y sobre todo por la acelerada caída del empleo, mientras sigue buscando instalarse nacionalmente pensando en el nutrido calendario electoral del año que viene. Por eso le apunta con declaraciones fuertes a Cristina Fernández de Kirchner, mientras continúa con sus recorridas por las rutas del país, siendo las últimas estaciones Misiones y Tucumán.
Nadie sabe qué terminará haciendo De la Sota, quien parece apurar el diálogo ya no sólo con el diputado presidenciable Sergio Massa, sino con gobernadores y altos referentes del peronismo nacional que tienen cuero como para hablar a espaldas de la Presidenta de la Nación.
No es tiempo de certezas en ningún rincón del tablero político. No hay claridad en el escenario nacional, más allá de que si la elección presidencial fuera hoy se trataría una compulsa de tercios entre Massa, Daniel Scioli y Mauricio Macri. Tampoco queda claro qué ocurrirá en la provincia: De la Sota no se define, aunque haya dicho que no pretende ir por una cuarta gobernación. Y en la oposición todo esta aún menos claro. Por una lado mestristas y Juez se cruzan balazos, en tanto el macrismo sigue avanzando en silencio, con más acciones efectivas que ruidosas.