Desconcierto en legisladores e intendentes por reunión con Juez

Por Alejandro Moreno
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LEGISLATURA - MEDIO JUEGO
LEGISLATURA – MEDIO JUEGO

Desconcierto había ayer en algunos miembros del bloque del Frente Cívico, tras enterarse de que Luis Juez informó de una reunión animada en la noche del lunes con legisladores e intendentes de la agrupación.
¿Acaso Juez convocó a su casa a unos de nosotros, y justo a mí no?, se preguntaron varios, con angustia o enojo. Hasta ahora, los conciliábulos del jefe del Frente Cívico con los legisladores provinciales habían sido abiertos a todos, naturalmente, y más aún porque comenzaron a hacerse hace dos años después de un exabrupto de Juez para opinar sobre su desempeño opositor en la Cámara.
Los legisladores del Frente Cívico están lógicamente muy atentos a las palabras y las acciones de Luis Juez. De los once, pocos se animan a reconocerse en privado como “juecistas”. Podrán jurar con sangre su fidelidad eterna al jefe Fernanda Leiva y María Miranda. El resto suele encontrar algún matiz, aunque sea, para distinguirse como allegados al juecismo.
La mutua desconfianza se activó con la reunión del lunes. De todos modos, la aclaración comenzó a recorrer rápidamente por los celulares.
A la casa de Juez fueron dos legisladores del bloque Frente Cívico: Liliana Montero y Carlos Roffé. Pero ninguno de ellos llevó en la solapa el cartelito de legislador.
Sucedió que la cena tuvo un origen distinto al difundido por Juez.
En el Frente Cívico ocurren cosas que podrían escapar de las manos de Juez, quien trata entonces de adelantarse a los acontecimientos, con ayuda mediática, que siempre tiene.

Ex gatiquistas
Los comensales reunidos en la casa de Juez son dirigentes que alguna vez estuvieron amalgamados en torno a Marcelino Gatica, -el Lole Reutemann de Jesús María que misteriosamente desapareció de la escena política- y que el lunes fueron convocados -en realidad- por Liliana Montero para hablar con el senador nacional.
Entre otros estuvieron los intendentes Gabriel Frizza (Jesús María), Oscar Tamis (Oliva) y Germán Jalil (Unquillo). También, dirigentes que aspiran a ganar las próximas elecciones municipales, algunos con verdaderas chances como Juan Pablo Peirone, en Río Tercero (en el FC aseguran que una encuesta le da 20 puntos de ventaja sobre la UCR).
Estos dirigentes conforman la base territorial del Frente Cívico en el interior.
Conocido es que Juez cometió reiteradamente el error de restarle importancia al armado más allá de la ciudad de Córdoba, lo que le costó, por lo menos en 2007, la victoria frente al candidato peronista, Juan Schiaretti.
Ahora, muchos de ellos comenzaron a moverse con la libertad que les da el abandono de Juez. Algunos, incluso, ya tienen cerrados acuerdos políticos con el PRO, como Frizza o Peirone.
Juez se apura entonces a bendecir lo que ya está ocurriendo sin su permiso. Corre detrás de los hechos, pero como tiene más recursos mediáticos que los intendentes chacareros, o que los aspirantes a serlo, informa prácticamente que les ordena ir hacia el macrismo.
El macrismo, además, es la niña bonita de la política cordobesa, después de la elección del domingo pasado en Marcos Juárez que ratificó el crecimiento del PRO en las franjas medias y altas del padrón cordobés.
Sin embargo, el estilo político del jefe del Frente Cívico no deja de provocar problemas.
Los legisladores fueron finalmente tranquilizados, pero entre los intendentes quedó cierto malestar por sentirse usados por Juez, quien informó a la prensa de los resultados de la reunión antes de que comenzara a sonar el timbre de su casa.