Grahovac se suma a la lista de “medidos” para capital por UPC

Por Daniel Zen
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walter grahovac101El panorama en el ámbito municipal está más abierto que nunca. El radicalismo pasa por un momento difícil de la gestión a meses del 2015, año electoral. Pero el piso en capital de ese partido es alrededor de 20% en las malas elecciones. Luis Juez anda diciendo entre los suyos que no será candidatos a la ciudad, solo competirá por la gobernación si es que lo hace. Carolina Scotto se fugó del mapa político por ahora y por supuesto que el Palacio 6 de Julio no es de su agrado. Daniel Giacomino es el único que manifestó sus ganas de competir, pero larga de abajo, aunque no tanto como se pensaba.
Hoy como están las cosas, no hay que ser ningún gurú para intuir que los comicios fuesen hoy y si el peronismo fuera unido, ganaría. Olga Riutort quiere eso, encabezando ella por supuesto. Pero la histórica ruptura con José Manuel De la Sota fue en todos los aspectos -matrimonial, político y económico- y parece ser irremontable a pesar de los años. Y el gobernador tiene la llave.
En ese sentido, todo parece indicar que habrá internas. La contundencia del aparato de Unión por Córdoba será un poco difícil de vencer para el olguismo, por más acuerdo que tenga en pie con el schiarettismo.
Un dato que habla claramente sobre como viene la cosa al respecto es que en UPC establecieron el “laissez faire” para algunos dirigentes. Son los que están habilitados desde arriba a jugar, a armar, a figurar. Mientras tanto son medidos.
Si hay internas para descartar a Riutort – y por supuesto, para hacer más orgánico el partido- y si se están midiendo posible pre candidatos: ¿estamos ante la construcción de un nuevo Chuit o un nuevo Campana? Nos referimos con eso a los candidatos que Unión por Córdoba colocó para competir con en la municipales (2007 y 2011) y que concluyeron en triunfos ajenos, siendo determinante en el resultado la división del peronismo. Basta una muestra para ejemplificar: 2011, Mestre 36%, Riutort 27%, Campana 23%.
Pero volvamos a los beneficiados por el “laissez faire”. Dos ministros ya hace un tiempo vienen trabajando en su posicionamiento y este diario así afirmó. El de comunicación, Jorge Lawson es uno. El de Trabajo, Adrián Brito, es otro. Uno viene del mundo empresarial, el otro del obrero. También podría nominarse al de Desarrollo Social, Daniel Passerini, con un rol visible en el agitado mundo del justicialismo local.
Pero la novedad es el advenimiento en las consideraciones y mediciones del ministro de Educación Walter Grahovac. Hay un análisis que ronda los pasillos de Panal y que ubica al ex titular de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (Uepc) entre los expectables como pre candidato. Tal análisis enumera varios elementos.
En primer lugar, tantos años al frente del gremio lo colocan entre un dirigente conocidos por la sociedad local. Eso es un capital que vale a la hora de arrancar una campaña. Se suma a este aspecto “temporal” el hecho de que hace 7 años que es ministro.
En segundo lugar, se le atribuye la proyección de un perfil “combativo” por sus recordadas cruzadas sindicales en los gobiernos radicales y también un semblante socialmente mostrable: la docencia de base.
Ya a nivel más interno, se acepta que la organicidad de la Uepc es uno de los puntos construidos en sus años al frente del sindicato, cosa que ayudaría para ganar la adhesión de los maestros. Algo apetecible.
Sin embargo, si uno va a las primeras fotos del kirchnerismo en Córdoba va a encontrarse con la figura de Grahovac. Esto pesa en contra para los delasotistas. Es algo que le critican. Sin embargo la “reconversión” o al menos el bajo perfil de esa adhesión política ya lleva años. Inclusive, Grahovac ha conseguido mediar entre la actual conducción K de la Uepc y el gobierno provincial.
En Unión por Córdoba se abrió el juego. De la Sota lo cerrará cuando decida si juega a nivel nacional o se queda en Córdoba.