En Córdoba: cómo la teoría, pero al revés

KD9L4424Esta vez, nada que ver con Ramón Mestre. Pero casi pareció un paro municipal el de ayer en esta capital. Lo más destacado fue que el Suoem ni el Surrbac acataron. O sea, ni atención en la comuna ni recolección de residuos hubo. Eso que son dos gremios supuestamente kirchneristas y que la huelga lanzada por las centrales de trabajadores anti K tenían consignas críticas al gobierno nacional: Ganancias e inflación.
Faltaba no más la UTA para completar el cuadro de ausencia de servicios “municipales”. Pero no, los choferes recibieron orden de Buenos Aires de no pisar el freno y así lo hicieron, a pesar de formar parte de la CGT Regional Córdoba con olor a delasotismo. Dicen que la conducción local tenía muchas ganas, pero no solo de arriba sino también de abajo (correrías por izquierda) presionaron. Sin querer, UTA Córdoba se convirtió en la vedette y ante el poco éxito del paro queda bien posicionada en el gremialismo cordobés.
Cualquier analista hubiera escrito 15 días antes de la medida de fuerza que quien más iba a traccionar aquí sería justamente la CGT que conduce el empleado público y legislador de Unión por Córdoba, José Pihen.
Se hubiera intuido que el gobernador, enfrentado a Cristina Fernández y en campaña presidencial justamente usando esa tónica, bajaría orden sus muchachos para parar todo y mostrar “lo crítico que es Córdoba” al proyecto nac&pop. No lo hizo, o no logró debida obediencia, quién sabe. Lo cierto es que las reparticiones provinciales atendieron al público.
Estamos a un paro que desafió profundamente al sentido común. Y eso que el sentido común dice que el salario no es ganancia y que la galopante inflación carcome hasta la tinta de los billetes de los trabajadores.
Los adeptos al kircherismo pararon, los enfrentados no. Córdoba, una isla.

Crónica de un diario común
Durante las primeras horas de la mañana se constataron cortes de calle en el epicentro de la ciudad y en algunos poquísimos puntos del macrocentro. Los sindicatos que adhirieron hicieron sus respectivos actos y exhibieron sus oradores.
Rondando las 10 horas, Luz y Fuerza (ya más delasotista que juecista) montaron un escenario en la avenida Vélez Sarsfield a pasos de Caseros. Se sumaron los municipales, los moyanistas, los barrionuevistas y empelados de Afip. Según el portal www.cba24n.com.ar había unas 1500 personas.
Por su parte, los sectores de izquierda, que como el Partido Obrero han definido como política la participación activa en los principales gremios, efectuaron cortes en puentes.
En general hubo comercio, funcionaron los taxis y los remises. Las estaciones de servicio expendieron. La actividad en el centro y en los centros comerciales fue casi normal. No obstante, hay que decir que las entidades bancarias no operaron y eso menguó la cantidad de gente circulando. En Tribunales no se sintió prácticamente el paro. Pero ahí tiene lógica: el oficialismo gremial mira con simpatía el gobierno kirchnerista.