UTA: ¿Por qué no adhirió?

Alfredo Cuchillo PeñalozaLos gremios vinculados el Palacio 6 de Julio ostentan varios puntos en común: tienen a su cargo servicios primordiales que debe prestar la Municipalidad capitalina, directamente proporcional a su poder de fuego; y exhiben niveles salariales que superan ampliamente la media del sector público. Éste último punto aporta una tercera semejanza, UTA, SURRBAC y SUOEM son tres gremios afectados por el Impuesto a las Ganancias en niveles que oscilan entre el 80 y el 100 por ciento del total de sus afiliados.
En el arco sindical está bastante establecido que no sólo las federaciones obreras y sindicatos deben unir esfuerzos para lograr cambios o la eliminación del impuesto al sueldo. Las diferencias políticas habrían impactado en la expresión de un reclamo compartido. Si las demoras en la respuesta final de la UTA Nacional logró captar la atención de los propulsores de la huelga nacional encabezados por Hugo Moyano, puede decirse que la efectividad de la medida estaba atada al paro de los choferes. Con la negativa, los piquetes asomaron como la carta de salvación para los gremios opositores al gobierno nacional.
Formalmente, el responsable del gremio de los colectiveros a nivel nacional, Roberto Fernández, justificó su sorpresiva negativa (sorpresiva porque apoyó el paro nacional anterior y hace casi un año que dejó de coquetear con alfiles kirchneristas) “para no favorecer a los fondos buitres”. Ahora bien, de la reunión que la máxima autoridad de la UTA mantuvo el martes con sus secretarios generales de todo el país, incluido Alfredo “Cuchillo” Peñaloza, trascendieron otras razones.
La primera: habría molestado a Fernández el hecho que no fue invitado a la cocina del paro nacional de Moyano y Luis Barrionuevo. “La UTA Nacional fue una convidada de piedra”, resumió un participante de las deliberaciones de los choferes de anteayer en Buenos Aires.
Habría más. Para el mandamás de la UTA Córdoba, Fernández “se guardará la carta del paro” para otro objetivo que incomoda de manera similar a los líderes sindicales: la avanzada de la inflación sobre los salarios. El pedido de reapertura de paritarias cruza, como Ganancias, a todos los gremios. Si bien la mayoría de las entidades sindicales obtuvieron una pauta superior al 30 por ciento, la evolución del índice de precios dejó trunco el logro pocos meses después de rubricar las actas acuerdo.
Según trascendió, Fernández ya habría conseguido una audiencia con la presidenta Cristina Fernández para tratar la posibilidad. Al menos ése fue el compromiso que recibieron los secretarios regionales de la UTA. Razones obvias: lógicamente, el gremio de los choferes iba a ser el blanco de críticas por más que los cabecillas de la huelga nacional aseguraran a viva voz que eran respetuosos de las decisiones ajenas. Peñaloza comentó que ya están afinando el lápiz. Si el sueldo inicial quedó en 13.303 pesos para los choferes cordobeses, para el sindicalista hoy un chofer sin antigüedad debería ganar 15.000 pesos.