Fuerte revés para oficialismo del Agepj en época pre electoral

Tribunales I, Salon de los pasos perdidosFinalmente quedaron fuera de la Justicia Provincial 71 contratados que estaban en vilo por decisión del máximo tribunal. La Cámara Civil resolvió hacer caer una medida cautelar solicitada por el gremio de judiciales (Agepj) que había sido aceptada por el juzgado de 1ª Instancia y 30ª Nominación en lo Civil y Comercial, a cargo del juez Federico Ossola.
Tal cantidad de bajas representa un complicado revés para el oficialismo sindical, en vistas a que en pocos meses habrá elecciones para renovar conducción. La situación tiene relevancia en lo que respecta a la política gremial, porque a diferencia de periodos anteriores, esta vez existen sectores opositores con visibilidad que se proponen relevar al grupo comandado por la histórica dirigente Irina Santesteban.
Será el próximo 31 de agosto el día en que los contratos caduquen. En rigor de verdad realidad, la caducidad de los vínculos debía producirse el último día de julio según una acordada emitida por el propio TSJ, pero se dilató un mes por la existencia de la mencionada medida de no innovar aceptada por Ossola.

Desarrollo del conflicto
El máximo Tribunal decidió dar cesantía a trabajadores que concursaron en la capital de Córdoba y que, ante la demora del orden de mérito y las vacantes, fueron requeridos por otras unidades de Justicia.
Las personas en cuestión no cuentan con tres renovaciones de contrato, cosa que -según informan desde la Justicia- supondría derechos laborales adquiridos. Por eso el TSJ pudo realizar sin problemas normativos lo que ya anunció y la Cámara Civil ratificó.
Inclusive, esta última decidió no avocarse a la cuestión de fondo, que apuntaba a la continuidad de los trabajadores. Y eso concluyó con las chances de los afectados.
“Ni siquiera tenemos ya la cuestión de fondo. Algunos de estos compañeros llevan ya tres o cuatro contratos, por lo que se crearon legítimas expectativas de continuidad laboral. Al TSJ no les gusta la palabra, pero quedarán cesantes”, explicó Santesteban, secretaria general de la Agepj.

Cuestiones de fondo
En el fondo de esta situación particular subyacen algunas cuestiones “consuetudinarias” del poder del poder judicial (la redundancia es adrede).
Resulta que los concursos tienen componentes problemáticos en la práctica. En todos los niveles jerárquicos se rinde, se construyen los órdenes de mérito. Luego es posible que las vacantes no se produzcan, que se demoren expedientes y que el concurso termine por vencer. El show de interinatos, de designaciones temporales y de subjetividades comienza. Y la rueda de las posibilidades gira en torno a relaciones personales, posiciones gremiales y a la tradicional articulación con el Poder Ejecutivo, que ha venido trascendiendo las eventualidades partidarias en los distintos gobiernos.