Caminar sobre las aguas

Puente Centenario tchd
Puente Centenario sobre la General Paz hacia Alta Córdoba. (Documento inventariado por el Archivo Fotográfico de Córdoba Nº 1.343)

Por Víctor Ramés
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Además de su destino elegido entre barrancas, la ciudad histórica estuvo sitiada por el río y la cañada, disuadiendo sus posibilidades de expansión. El acelerado crecimiento poblacional, producto sobre todo de la política de inmigración, ejerció una presión cada vez mayor en la capital de Córdoba durante las últimas tres décadas del siglo XIX y comienzos del XX, período en que Córdoba se re-simbolizó mediante un activo tendido de puentes. La ciudad se vio empujada a allanar las barreras y a avanzar por encima del arroyo y del río, promoviendo el poblamiento y la integración de zonas que no se encontraban vacías, pero a cuyo impulso nacieron los pueblos que rodearon a la Docta. Cada emprendimiento a través del río dibujaba también la ruta del transporte de pasajeros, primero el tranvía a caballo y más tarde el eléctrico, activando el traslado de ambas márgenes y promoviendo la integración y el desarrollo urbano.
La apertura y expansión hacia el oeste, es decir cruzando el arroyo La Cañada, se inició en 1780, al construirse el primer puente sobre la calle 27 de Abril, conocida entonces como de la Alameda. Data de 1820 el puente que cruzó la cañada por la actual 9 de Julio; y de 1881 el que cruza por la hoy Santa Rosa. Les sucedió el de la avenida Colón (entonces Juárez Celman) en 1884; y en 1895 hubo un record, al construirse tres: sobre Caseros, sobre Belgrano y sobre La Rioja. El proceso favoreció el ensanchamiento de la primitiva zona de riego donde se concentraban las quintas, integrando también el pueblo de La Toma, lo que fue a constituir el núcleo de pueblo Alberdi.
Los caminos sobre el río prolongaron la ciudad hacia los pueblos que esperaban del otro lado de la corriente del Suquía. El primer puente tendido fue el Sarmiento, en 1871, abriendo el paso hacia los fundacionales Ejidos del Este, propiedad en ese fin de siglo de don Augusto López. Fue éste quien dio inicio a la urbanización de Pueblo Nuevo de General Paz, pues conocía la urgente necesidad de expansión de Córdoba. Aquel puente Sarmiento –donde hoy está emplazado el puente Olmos- corría por la 24 de Septiembre. Nuestra época conoce con ese nombre a uno posterior, el que viene desde General Paz por la avenida Sarmiento, llamada más hacia el centro Humberto 1°.
Una mención periodística de 1898 da cuenta de que “varios vecinos del Pueblo de Gral. Paz y del boulevard de circunvalación” pedían al intendente atención debido a que “el puente Sarmiento tiene caído uno de los estribos de sostén de la parte que da al Pueblo Gral. Paz. Esto necesita ser refaccionado prontamente, pues a no hacerlo así podría en seguida traer perjuicios de mayor consideración.” El puente era en aquel entonces de madera y de hierro, y fue reconstruido en 1912.
También de madera con pilares de hierro fue hecho el puente llamado entonces Juárez Celman, en 1881, sobre la calle Ancha. Dicha construcción vinculaba con la Alta Córdoba, y en su lugar, al concluir la primera década del siglo XX, el ingeniero Dumesnil levantó el puente Centenario. El tránsito entre las barrancas del norte y la ciudad se consolidó con el puente Alvear, licitado en 1897 y construido en mampostería en 1899. Al proyectarse esta última plataforma sobre el río, un periódico de 1898 adelantaba que “el puente será de la forma del situado en la terminación de la calle Nicolás Avellaneda, esto es de bóveda, aunque más bajos los arcos.”
El puente cuyo modelo se cita, había sido inaugurado en 1890, constituyéndose el mismo año junto al puente Florida (luego reemplazado por el puente Santa Fe), las vías de prolongación de la ciudad hacia pueblo San Martín. El puente Avellaneda, viniendo de la calle antes llamada Observatorio, consolidó el paso para el camino hacia el Noroeste.
A 1888 se remonta el puente Baracaldo, actual puente Tablada, fruto de una iniciativa privada de Antonio Rodríguez del Busto, el hombre que mejor lucró con la especulación inmobiliaria de tierras de ambos lados del Río 1°: la zona molinera, al sur y la Alta Córdoba en la orilla norte.
El puente Maldonado, antes conocido como “del Matadero”, había mejorado mucho la comunicación con San Vicente, al reemplazar el paso por el vado desde el pueblo General Paz en 1879.
A medida que se allanaba el paso sobre las curvas del Suquía, los pueblos Alta Córdoba, General Paz, San Vicente y San Martín fueron anexándose hasta constituirse en barrios perfectamente integrados a la ciudad. Por su parte, el paso de la cañada permitió que el mismo proceso se diera con pueblo Alberdi, mientras que el otro gran barrio-pueblo de la ciudad ganado en el período, pueblo Güemes, fue integrado al expandirse la ciudad venciendo las barrancas del sur, conquistando palmo a palmo vecindades y emplazamientos institucionales que contribuyeron a su habitabilidad.
El puente Antártida Argentina, que empalma la calle Jujuy con Lavalleja por el norte y conduce hacia Alta Córdoba, es muy posterior a los mencionados hasta aquí, puesfue construido en 1948. Y todavía nuevos puentes vinieron más tarde a integrar zonas de la ciudad, como el puente Eliseo Cantón, de 1978, que conecta a los barrios San Martín, Providencia y Villa Páez, y del mismo año data el puente Domingo Zípoli, que conduce de Alto Alberdi a los barrios Bajo Palermo y Las Rosas.
Lo que sigue ya no es casi historia, y nuestra mirada al pasado pierde motivación.