Ofensiva israelí en Gaza podría seguir hasta septiembre

En un nuevo día de fuertes bombardeos que dejaron al menos 15 muertos, entre ellos tres niños, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que la masiva ofensiva contra la Franja de Gaza podría continuar hasta septiembre ya que “Israel no ha logrado aún sus objetivos”. “La operación proseguirá hasta que consigamos nuestros objetivos. Quizá tome un poco de tiempo, y estamos preparados para la posibilidad de que la campaña (bélica) continúe una vez que se inicie el año escolar”, explicó a la prensa Netanyahu en referencia a la primera semana de septiembre, al inicio de su reunión de gabinete semanal.
Hoy se cumplen 50 días del inicio de la ofensiva, bautizada por Israel como “Filo Protector”, y según el Ministerio de Salud de Gaza, al menos 2.113 palestinos ya han muerto. La ONU estimó que alrededor del 70% de las víctimas son civiles, entre ellos cerca de 480 niños,.
Del lado israelí, en tanto, 64 soldados murieron en combate dentro de la Franja de Gaza y dos civiles, entre ellos un niño, alcanzado el viernes pasado por uno de los miles cohetes lanzados desde el pequeño territorio palestino en los últimos 50 días. Además, fallecieron un beduino (árabe nómade) y un trabajador asiático.
Una vez más, Netanyahu pidió hoy a los habitantes de Gaza que “desalojen todo lugar desde el que Hamas lleva a cabo su actividad terrorista”. “Cada uno de esos lugares es un objetivo para nosotros”, agregó. Pocas horas después, el Ejército israelí informó que uno de los ataques de ayer mató a Mohammed Al Ghul, el hombre sindicado por Tel Aviv como el máximo responsable de la estructura financiera de Hamas. El Ministerio de Salud de Gaza confirmó la muerte de Al Ghul, pero también aseguró otros 14 personas murieron, entre ellos, una mujer y sus tres hijos en su casa en Jabalia, una de las ciudades del norte de la franja más densamente pobladas.
Además, cinco personas de una misma familia fallecieron en otro bombardeo contra un edificio de departamentos en el barrio de Tel al Zaatar, en el norte de la franja. Como sucede desde el primer día de la ofensiva, la mayoría de las víctimas de los ataques israelíes son civiles y la destrucción que las bombas han causado ya forzaron a cerca de un cuarto de la población a abandonar sus casas y abarrotarse en los refugios de la ONU y los improvisados por el gobierno local de Hamas.