Epec: historia de una renuncia anunciada

alfil01.inddA nadie tomó por sorpresa la renuncia (empujada)  de  Osvaldo Simone a la presidencia de Epec. El último 10 de julio en tapa Alfil publicó que había un “ofrecimiento a un profesional de perfil técnico y sin militancia partidaria para hacerse cargo de la empresa  (…). Todavía no hay respuesta y el tema se guarda bajo siete llaves incluso dentro del gabinete. El encargado de la negociación es el titular de Agua, Ambiente, Energía, Transporte y Servicios Públicos, Fabián López, quien aunque no integra el riñón delasotista sí es muy respetado por el Gobernador por su formación técnica”. La propuesta de convertirse en presidente de la empresa que más dolores de cabeza causa en la Provincia a Gustavo García se hizo en junio y –tal como adelantó este diario- la demora en los cambios dependía de que él debía cumplir con otro compromiso.
García es uno de los responsables técnicos de la mayor obra de tendido de fibra óptica de la Argentina, una iniciativa que llevan adelante un grupo de empresas liderada por una compañía de Cristóbal López. Cuando López le hizo la propuesta la respuesta quedó condicionada, entre otros aspectos, a la finalización de esas tareas. Oriundo de Huinca Renancó, el ingeniero fue presidente de la Federación de Cooperativas de Córdoba (Fecescor) en tiempos en que la relación de la entidad con el gobernador José Manuel de la Sota era tensa, a comienzos del 2000 cuando se sancionó el megaproyecto del  “nuevo Estado” que incluía, entre otros aspectos, la privatización de Epec.
El nudo del conflicto entre el Ejecutivo y las cooperativas era la incidencia que la privatización de la empresa tendría en el sector. Con protestas que incluyeron caravanas por las calles de Córdoba y amenaza de retiros masivos de los fondos que las entidades tenían en el Banco de Córdoba, Fecescor terminó por conseguir que se diseñara un proyecto que les concedía un plazo para adaptación de tarifas e, incluso, la posibilidad de comprar energía directamente al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Las dificultades con los gremios y la crisis de 2001 terminaron por enterrar la iniciativa del nuevo Estado delasotista. Fuera de Fecescor García se desempeñó como consultor de proyectos cooperativos en el área de telecomunicaciones hasta integrarse al cuerpo técnico de la obra de tendido de fibra óptica.
Diez días después del primer artículo de Alfil, el diario ratificó el dato de que los cambios en Epec avanzaban cuando López aceptó la renuncia de Carlos Mainardi, vocal del directorio. ”El camino lleva a la cabeza de la empresa, el ríocuartense Simone –dice esa nota-. El ministro López hace tiempo que viene insistiendo en la necesidad de una modificación de la conducción de Epec; sus opiniones son respetadas por el Gobernador, sobre todo después de que lograra la renegociación de la deuda con la Nación por la Central de Pilar (que se terminó pesificando)”.
La relación entre el Ministro y Simone siempre fue tensa. Simone llegó a su cargo por la influencia de Adriana Nazario, pero su gestión nunca logró los resultados esperados, por lo que la “lealtad política” dejó de correr hace tiempo, aunque el oficialismo lo preservó en el cargo en momentos claves como la crisis de enero.

Siempre traumática
Hace décadas que Epec es un problema en la agenda de los gobernantes. Sus números recientes lo muestran. Como ya se contara en este mismo espacio, en 2013 y por cuarto año consecutivo, cerró con una pérdida de $76,8 millones, menor que la de 2012 ($464 millones) por un revalúo de las líneas de distribución secundarias aéreas y subterráneas. Si no, el rojo saltaba los $1.100 millones. El balance revela un deterioro en los márgenes operativos de todas las unidades.
La construcción de la central Pilar sumó más inconvenientes; acrecentó la deuda y, cada suba del dólar, la complica más ya que tiene un título emitido en esa moneda por 565 millones a una tasa de 12% anual. Quedan 66 cancelaciones por delante de 10,9 millones; la próxima es el viernes venidero. Una parte de los recursos provienen de la venta de energía a Cammesa.
Las obras de transporte y distribución llevan años de retraso y, desde 2013, se aplica un cargo tarifario con ese fin específico. Según datos de la oposición, entre 2003 y 2007 la inversión ejecutada en infraestructura fue la mitad de la presupuestada. El oficialismo esgrime como causa que en ese lapso las tarifas estuvieron congeladas. Este año Córdoba firmó el acuerdo con la Nación y se comprometió a no subir tarifas a cambio de recursos para obras.