Exportaciones a China llevan 5 años estancadas

2014-08-14CHINOAunque el crecimiento económico de China se moderó en los últimos tiempos, sigue apareciendo como una oportunidad para la región. En Argentina, incluso, el destino aparece como una suerte de panacea para los productores y, sin embargo, las exportaciones hace cinco años que no crecen. A comienzos de la última década Argentina tenía superávit comercial con China (exportaciones rondaban los US$ 1.000 millones en el bienio 2001/2002 y las importaciones, US$ 700 millones). En 2013 se registró un déficit histórico de US$ 5.400 millones.
Un informe del economista del Ieral Juan Manuel Garzón establece que el punto de inflexión fue 2008,cuando empieza el período en que las exportaciones están lejos de compensar las compras. Los envíos argentinos de productos agropecuarios, alimentos, petróleo y minerales representan el 89% de los envíos de Brasil a China, el 88% de los envíos de Australia a China y el 30% de los de Estados Unidos. Los dos primeros casos comparten con Argentina una estructura de exportaciones intensiva en comodities; diferente es la situación de Estados Unidos, donde las manufacturas industriales generan el 70% del valor exportado a China.
En el caso de las exportaciones de recursos naturales, en las ventas de Australia y Brasil se destacan los minerales, mientras que en Argentina los productos agrícolas. Las exportaciones de Argentina a China, medidas por habitante, se encuentran en niveles similares e incluso mayores a las de Brasil y Estados Unidos, en lo que refiere a productos agropecuarios y alimentos. En el bienio 2011/2012 Argentina exportó en promedio US$ 92 de productos agropecuarios y US$ 22 de productos alimenticios por habitante; los números de Brasil fueron de 63 y 14 dólares, respectivamente, y los de Estados Unidos de 61 y 14 dólares. Australia tiene números sensiblemente mayores 214 y 82 dólares por habitante (casi 3 a 1 respecto de Argentina).
En todo el resto del portafolio exportador, los números locales son claramente menores a los de los países comparables: en minerales Argentina coloca US$ 1 por habitante, mientras que Estados Unidos llega con US$ 9, Brasil con US$ 90 y Australia con US$ 2.360. En petróleo y gas natural, Argentina envía US$ 12; Brasil US$ 25; Australia US$ 123 y Estados Unidos, US$ 9. En manufacturas industriales, Argentina vende por US$ 8 por habitante, Brasil US$ 24, Estados Unidos US$ 207 y Australia US$ 384.
Las exportaciones a China fueron muy dinámicas entre 2002 y 2008. Las tasas de crecimiento de todos los grupos de productos fueron muy altas (con excepción de las exportaciones industriales). En ese período las ventas agregadas crecieron al 32% promedio anual. Desde el 2008 y hasta el 2012, las exportaciones se estancan en varios rubros e incluso retroceden en otros. Por caso, las ventas de alimentos caen el 12% promedio anual en el período.
En simultáneo al estancamiento de las exportaciones, se verifica un fuerte crecimiento de las importaciones, que pasan de US$ 6.000 millones (07/08) promedio a US$ 10.600 millones (11/12). Algunos años de crecimiento (2010 y 2011) conjuntamente con el encarecimiento de los productos tanto locales como los de nuestro principal proveedor industrial (Brasil) inclinan la balanza hacia las importaciones desde China.
Ese estancamiento no se verifica, al menos en la misma magnitud, en los otros tres países en análisis, lo cual refleja “problemas locales y una oportunidad perdida de generar ingresos a partir del mercado chino”, según señala Garzón. Argentina no logra hacer crecer sus ventas externas de productos agropecuarios, alimentos, combustibles y minerales, por nombrar los productos donde el país presenta más ventajas comparativas, cuando otros sí lo hacen y a tasas muy elevadas. Entre 2008 y 2012 las ventas argentinas a China caen a un ritmo de 0,6% anual, mientras las de Brasil a ese destino suben a un ritmo de 33,2% anual, las de Australia al 37,2% y las de Estados Unidos un 9,8% anual.
Mientras las exportaciones argentinas a China de alimentos descendieron un 12,7% anual, las de Brasil aumentaron al 40,6% anual. En manufacturas industriales, la merma de Argentina fue a un ritmo de 0,3% anual, contra un incremento de 16,3% anual para el caso de Brasil. No se trata entonces de un problema de demanda, sino más bien de debilidades locales en materia de generación de producción exportable bajo condiciones competitivas.