Contratados municipales de alto rendimiento (en concursos)

Por Yanina Passero
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MEGALÓPOLIS - MUNICIPALIDAD
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“¿Alguna novedad?”, pregunta de cabecera de cualquier periodista para romper el hielo con la fuente de información. Funcionarios municipales (en especial los reales involucrados) y miembros de la conducción del Suoem coincidían con que la gran vedette de la jornada de ayer fueron los concursos municipales. Motivos para “preocuparse” no admitían ninguna de las partes; si sobraban razones para “ocuparse”.
Lógico. Entran en pugna dos tradicionales reivindicaciones: la del poder político (o mejor la de los convencionales constituyentes) y la del poder sindical.
La primera esfera eleva la exigencia de la Carta Orgánica que impide las designaciones a dedo y exige el ingreso a la administración municipal con pruebas claras de la idoneidad del aspirante a cubrir el cargo. En tanto, la segunda esfera pondera los derechos laborales adquiridos y, en consecuencia, su lugar en la planta permanente. Si ingresaron por necesidad, por favores de los mandatarios de turno o a pedido del gremio, poco importa al Suoem que dejó claro que toda iniciativa política al respecto deberá aplicarse entre los márgenes que deja la imposibilidad de tocar un puesto de trabajo.
Ramón Mestre pareció entenderlo y supo remasterizar su propuesta de campaña. Decidió abrir llamados a concursos para todas las áreas. El producto, un orden de mérito compuesto por ciudadanos ajenos a la actividad laboral en el Estado y aquellos contratados empujados a participar por el mismo Suoem. Nota: el histórico dirigente Rubén Daniele les pidió a sus afiliados artículos 8 y 9, encarecidamente, su participación.
Para el secretario general el cumplimiento del requisito oficial será su herramienta para negociar la efectivización. “Contratado y ciudadano no compiten”, decía Daniele para separar el ingreso al municipio del pase a planta de un empleado. Claro que otro secretario general con quien discute los concursos, Alberto Giménez, no piensa lo mismo. Como la palabra lo indica, la nómina de concursados es de carácter ordinal y las vacantes también se llenarán con este instrumento.
Sindicalistas rematan: la clave será la antigüedad. En fin, la discusión puede tornarse de tipo religioso, sin reflexiones concluyentes. Habrá que esperar hasta que el Ejecutivo municipal publique el primer orden de mérito. Afirma Giménez, la semana que viene. Comprenderá el sector salud que representa poco más de la tercera parta de la planta de personal del municipio.
Hasta allí, expectativa pura. Habrá que ver cómo responde el Suoem al primero que disponga del orden de mérito. Lo cierto es que ayer se concretó la primera fecha de examen para los aspirantes a ocupar un puesto en el área administrativa de la Municipalidad. El intendente, funcionarios y sindicalistas siguieron de cerca el proceso.
Como se dijo, será central para ambos conocer el desempeño de los 1.445 contratados (de 3.441 aspirantes) que oyeron los consejos de su líder sindical y se anotaron en la compulsa. Giménez y el vocero sindical, Damián Bizzi, destacaron al alta performance del personal municipal en la evaluación de tipo múltiple opción que se llevó a cabo en las instalaciones de la UTN. Cierto es que sindicato y gabinete estuvieron “ocupados” –tal como manifestaron- en que así sucediera.

Incentivos internos
Los mimos a los contratados no sólo se centraron en el paquete de incentivos que ideó el oficialismo para convencer al personal municipal de las bondades de participar de un proceso regulado por ley. Al puntaje extra, la consideración de la antigüedad y el conocimiento de las tareas; se suma un decreto que firmó el viceintendente Marcelo Cossar, a cargo del Ejecutivo, el miércoles que exime de prestar servicios habituales por un día al personal municipal que se presente en la prueba de oposición, según el cronograma de examen fijado por la UTN.
El Suoem se atribuye la gestión. También el plan de capacitación que desplegaron para que los contratados reunieran los conocimientos y confianza que les permitiera asumir una evaluación que, de superarla, podrían jactarse de tener prácticamente asegurado el éxito del proceso. La disposición de la Subsecretaría de Capacitación y Formación Recursos Humanos a evacuar inquietudes también se apreció, según apuntaron desde el Suoem.
La algarabía por el buen rendimiento en general del primer turno de exámen aumentó la expectativa oficial sobre el proceso de concurso. Mestre necesita cosechar un éxito que con transporte e higiene urbana no pudo. Desde el Suoem tampoco disimularon la conformidad por la noticia aunque prefieren mantener el suspenso. “Tenemos que asegurarnos que los concursos salgan bien. Después se verá. Tiempo al tiempo”, concluyen desde el gremio.