Las viejas espadas del nuevo De la Sota

Por Florencia Iglesias

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CASA ESPEJADA – PROVINCIA

José Manuel de la Sota comparte agendas: por un lado la siempre ardua tarea de mandatario provincial y por el otro la de recorrer el país difundiendo acciones de su gobierno además de comentar el proyecto de país que querría alcanzar si fuera el próximo presidente de la Nación. Apenas insinúa que sería precandidato a Presidente de la Nación, no lo dice con toda la boca, sólo lo da a entender. Será el candidato de la “socialdemocracia”, remarca en su círculo íntimo.
De a poco va intensificando esos viajes, recorriendo especialmente entre viernes y domingos el país. Ya no sólo aparece en medios de comunicación masivos de Buenos Aires con alcance nacional, ahora habla cara a cara con dirigentes, sindicalistas, empresarios y ciudadanos comunes. En Argentina todavía las elecciones se ganan cuerpo a cuerpo con la gente.
El fin de semana pasado quedó trunco su viaje al sur: se mostró con la familia Matzkin en Santa Rosa, La Pampa, pero la explosión del gasoducto cerca de la planta de EPEC en Pilar el viernes lo hizo regresar de inmediato, quedando sin cumplir su recorrida por Neuquén y Río Negro. Priorizó la gestión.
De la Sota tiene una estructura que lo apuntala y busca sumar voluntades día a día en los diferentes distritos. Pero, ¿quiénes son sus pilares en esta nueva aventura nacional? Veamos.
• Un hombre clave es el diputado nacional Carlos Caserio. Él es nada más y nada menos que el presidente del PJ provincial y el diputado nacional que preside el bloque de Unión por Córdoba en la Cámara Baja y que además conforman Juan Schiaretti y Blanca Rossi.
Es quien tiene la mayor cantidad de tareas. Primero recorrió la provincia con la orden impartida desde el amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada: hay que “alambrar el PJ” ante el proyecto nacional de De la Sota y el inevitable desembarco en la provincia de otros candidatos presidenciables como Sergio Massa, Daniel Scioli y Mauricio Macri.
Ahora el jefe político del departamento de Punilla sigue monitoreando la provincia pero se encarga de dos escenarios importantes: por un lado el Congreso de la Nación y por el otro el territorio decisivo para quien quiera tener chances nacionales: el Gran Buenos Aires. No hay que olvidar la raíz bonaerense de Caserio, quien se crió en el partido de Tres de Febrero, reducto justicialista si los hay en donde hoy sigue mandando el intendente Hugo Curto.
Sin ir más lejos el fin de semana pasado fue Caserio el encargado de impulsar el pedido de interpelación al secretario de Energía de la Nación por la explosión en Pilar y quien defendió la posición ante la prensa. Caserio cumple funciones.
• El legislador provincial Oscar González acaba de ser encargado del armado en la provincia de Santa Fe, además de mantener su condición de hombre fuerte del peronismo en Traslasierras.
Ocurre que González fue interventor del PJ de aquella provincia décadas atrás y conoce el escenario, más allá del paso de los años. Quien hoy es presidente provisorio de la Legislatura había quedado muy golpeado luego de que en diciembre pasado el Gobernador lo bajara del estratégico sillón de Jefe de Gabinete para volver a su banca.
Con esta inclusión en la campaña nacional, González recibe una señal de De la Sota de que es tenido en cuenta. Además se lleva muy bien con Caserio.
• Otro que retornó al diálogo con De la Sota es Jorge ´Zurdo´ Montoya. Meses atrás tuvo como tarea la de mediador entre el Panal y la Casa Rosada. Fue en aquel último intento de diálogo entre ambas administraciones aunque rápidamente quedó todo en la nada. Hoy a nadie le interesa políticamente mantener un lazo comunicante entre Buenos Aires y Córdoba.
Cuentan que Montoya no está en la rosca diaria y sólo realiza algunas tareas puntuales que le solicita el mandatario provincial. Hace un tiempo que ´el Zurdo´ transita la política de manera intermitente y a media máquina.
• Carlos Alessandri, quien renunció a su banca de Legislador y hoy es asesor del Gobernador, también forma parte del equipo de campaña nacional aunque no se conoció puntualmente que tareas desarrolla. Hace un tiempo que su relación con De la Sota no es tan fluida ni amistosa como gran parte de sus vidas, pero al menos cumple las órdenes cerca de Caserio.

Hay equipo
Caserio, Montoya, Alessandri, las viejas espadas del nuevo De la Sota. Faltaría sumar a Olga Riutort (que está en otra trinchera por razones tan obvias como conocidas) y serían casi los mismos nombres que trabajaron para aquella precandidatura presidencial trunca de 2002. Hoy se suma González que por entonces jugaba en otro equipo.
Lo cierto es que De la Sota ante este nuevo intento de proyección nacional recupera su histórica mesa chica o de confiables. A comienzos de su actual mandato provincial casi no aparecía cerca ninguno de ellos, por lo que queda claro que no prosperó la proyección de los jóvenes o nuevos dirigentes que intentó proyectar en un gabinete con abundante cantidad de ministros. En política no es fácil conseguir laderos confiables a la brevedad o por arte de magia.
¿Hay algunos nuevos miembros en este equipo pensando en el nutrido calendario electoral de 2015? Sí. ¿Quiénes? Tomemos nota.
• La Primera Dama Adriana Nazario cumplirá algunas funciones a través del puñado de jóvenes dirigentes embanderados con la bandera azul y blanca de la agrupación ´La Militante´. Nazario en este momento es presidenta de la Fundación Banco de Córdoba y trabaja en la ejecución de un programa intensivo de gestión que el propio Gobernador puso en marcha para el Norte cordobés, con el desarrollo de programas y de obra pública.
• Claudia Rucci. La exdiputada nacional cercana a Hugo Moyano es una de las bases en la que aterriza De la Sota en sus incursiones en Buenos Aires. Ya le organizó algunos actos, como por ejemplo antes del mundial en Avellaneda, Sur del Gran Buenos Aires.
• Julio Bárbaro dice de manera abierta en todos los medios o auditorios en los que diserta o hace declaraciones: “Yo trabajo para De la Sota”. Es el nexo del Gobernador con sectores intelectuales, periodísticos y políticos no territoriales. Es un viejo dirigente con mucha llegada y apertura en los medios de comunicación masivos de Buenos Aires.

Conclusión
Un viejo banquero radical cordobés que se peinaba prolijamente a la gomina, y que mantenía buen diálogo con el peronismo siempre decía: “De la Sota es un fighter”. Es cierto, el Gobernador siempre fue un peleador, en especial cuando se trato de campañas electorales. Quizá esta sea su última posibilidad de proyección nacional, a lo mejor la última gran batalla que libre. Difícilmente bajará los brazos a esta altura de su vida, aunque tampoco se estrellará inocentemente contra la pared.