Por Ganancias, De la Sota otra vez cerca de Moyano

ilustra britos de la sota y moyanoJosé Manuel de la Sota escogió un ámbito descontracturado y sin intermediarios, como las redes sociales, para oficializar su candidatura presidencial. Aún desconoce el espacio en el que probará sus chances electorales, aunque se encargó de dejar en claro que tiene altas pretensiones que dejan afuera, incluso, la vicepresidencia. Comenzó el momento de la promoción personal en el vasto territorio nacional, también llegó la hora de valerse de contactos necesarios para ampliar su radio de cobertura e instalarse como un competidor antagónico al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Por Twitter, o en sus incursiones proselitistas, el referente del PJ local marca posición sobre temas de preocupación nacional. Ganancias es una bandera que viene agitando de manera sostenida, sugiriendo alternativas de rápida aceptación. A diferencia de buena parte del arco sindical que viene pujando por la eliminación del Impuesto o la aplicación de otro coeficiente para el cálculo del tributo como el índice RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de Trabajadores Estables), De la Sota propuso que ningún trabajador que gane menos de 20.000 pesos pague el gravamen. “Es injusto y fuera de toda realidad”, había dicho el mandatario en clara referencia a la evolución del índice de precios.
Y es el tema Ganancias, que encabeza no sólo la agenda sindical argentina o de la oposición política, el que volvió a acercar a dos viejos dirigentes que fantasearon alguna vez con un frente de corte peronista para ponerle punto final a la era kirchnerista en 2015. Claro que no pudieron experimentarse los efectos buscados por los “cuatro de Córdoba” –no por su procedencia sino por la localidad elegida para el lanzamiento político: De la Sota, Hugo Moyano, Francisco De Narváez y Roberto Lavagna.
Tras la fallida experiencia, poco unía al mandatario provincial y al referente de los camioneros, quienes no se mostraron en público juntos pese a que perduraron en el tiempo algunas coincidencias entre ambos: su aversión al kirchnerismo y su deseo de conquistar nuevas esferas de poder institucional. Lo cierto es que De la Sota y Moyano mantienen contacto telefónico directo, “casi a diario”, ilustran funcionarios de alto rango del Centro Cívico.
Ganancias, el nuevo punto de contacto, superador si se quiere de la ya conocida y marcada oposición al poder central y a la conducción del mismo Partido Justicialista. Hubo gestos concretos que alcanzaron trascendencia nacional. Hace pocos días atrás, Moyano lanzó el Córdoba el paro nacional que, según trascendidos se concretaría a mediados de agosto, en presencia de una nutrida tribuna de secretarios generales de gremios locales y el ministro de Trabajo de la Provincia, Adrián Brito.
El funcionario asistió por pedido especial de De la Sota, un gesto que debería ser interpretado por el responsable de la CGT Azopardo no como un acto de presencia formal, sino como un guiño clave de acompañamiento y activismo en la cruzada que encabezan las centrales obreras en todo el país.
Son sugerentes las señales de De la Sota a un hombre con quien mantiene objetivos comunes porque no sólo le abre la posibilidad de penetrar en la rama sindical del mayor distrito electoral de Argentina. Los contactos de un dirigente gremial con la influencia de Moyano no son despreciables en pleno lanzamiento presidencial. También habría otro elemento que emanan de las estadísticas frescas: Sergio Massa, con quien el Gobernador coqueteaba asiduamente en estos últimos meses, no mide bien en Córdoba.
A la cabeza se sitúa otro presidenciable, Mauricio Macri, quien viene desarrollando un trabajo territorial fuerte que rindió réditos y promete otros. En las elecciones municipales de Marcos Juárez del 7 de septiembre, el candidato macrista Pedro Dellarossa se impondría olgadamente al candidato delasotista, Daniel Fragazzini.

Impacto
El ministro Brito defendió la necesidad de aunar esfuerzos para rebatir el Impuesto a las Ganancias, aunque intentó evitar que el posicionamiento de De la Sota en la materia se observe bajo la lupa de una estrategia de proyección nacional. “Es un reclamo que tienen que trabajarlo todos los sectores. Es un impuesto que abarca a buena porción de los trabajadores, es un gravamen contra el esfuerzo. Un impuesto regresivo que ataca directamente el consumo interno”, tomó posición Brito.