El default profundizará el parate de la actividad

Dante Sica, titular de la consultora Abeceb.com.
Dante Sica, titular de la consultora Abeceb.com.

Los economistas de diferentes líneas coinciden en que, sin arreglo de la situación externa, se profundizarán algunos de los problemas que la economía argentina ya venía arrastrando. Es decir, que cerrar o no el conflicto, no es inocuo para el país. Para Dante Sica, ex funcionario de Néstor Kirchner y titular de la consultora Abeceb.com, las “presiones devaluatorias, el aumento o sostenimiento de la tasa de interés a niveles altos y las expectativas económicas más bajas” pronunciarán la caída de la actividad. Marcelo Capello, del Ieral, plantea que si la situación de default se prolongara, la debilidad de la economía se acrecentaría: “El consumo y la inversión se resentirían aún más, y podrían aumentar las presiones inflacionarias, con mayor volatilidad y control del frente cambiario”.
Por el lado de los sectores productivos, Sica apunta que los más afectados serán los fabricantes de bienes durables como autos, motos y electrodomésticos, así como el sector de servicios que épocas de recesión sufre más los recortes de gastos de las familias. “Vamos a ver una demanda que sigue buscando su piso”, dice y estima que la caída de la actividad va a generar un “castigo sobre el empleo: muchas empresas que atraviesan procesos de suspensión van a tener que transformar esas suspensiones en despidos”.
Entre las áreas más complicadas, incluye a la construcción que podría ver agravada la situación de estancamiento que atraviesa. Entre los menos afectados menciona el de alimentos y el sector agropecuario, “porque en siembra y cosecha tiene más peso el precio internacional, aunque tal vez las expectativas de devaluación generen más retrasos en las liquidaciones de soja”.
Un trabajo de Capello y Néstor Girón destaca que la situación se torna altamente incierta a corto plazo. Por ejemplo, los pagos en moneda extranjera para los próximos años son “manejables” en un escenario de acuerdo con los holdouts, pero de mantenerse un escenario de default selectivo, existen riesgos de una crisis mayor, dada la “fragilidad actual” de la economía. Señalan, por caso, que la masa salarial viene creciendo a un ritmo menor que la inflación (cae en términos reales casi un 5%), repercutiendo negativamente sobre el consumo privado. Un acuerdo podría ponerle un piso a esta situación en el corto plazo “al estabilizarse las expectativas y la demanda laboral, además de prolongarse en el tiempo la leve reducción de la inflación que hay”. La clave es que un arreglo permitiría conseguir financiamiento voluntario y reducir la emisión inflacionaria.
En caso contrario los economistas señalan que la política monetaria se verá comprometida en su rol de alinear las variables claves (tasa de interés, tipo de cambio e inflación), dada la fuerte inercia que está mostrando el gasto público (que traslada todo el ajuste al sector privado). Un acuerdo, al mejorar las expectativas, también favorecería el crédito al sector privado (actualmente crece al 22% interanual). A estos factores hay que sumarles los de naturaleza exógena (la demanda brasilera y la caída en los precios de las exportaciones), que repercuten sobre el saldo de la balanza comercial, agravando la restricción externa.
“No es que pasamos de un escenario mejor a uno peor, sino que se agravan las tendencias que ya venimos viendo –plantea Sica-. El Gobierno seguramente querrá impulsar con algunas medidas de política fiscal la actividad que implicará más emisión y por lo tanto más presión sobre la inflación. Esto se combina con que el Central no podrá mover la tasa de interés para que esa liquidez no vaya al dólar”.
El impacto del default en las empresas, a su entender, va a estar fundamentalmente asociado a la disponibilidad de divisas y las restricciones a las importaciones. “Vamos a enfrentar un escenario mucho más trabado para operaciones de comercio exterior”, resume y menciona que hace pocos días la Afip sacó una nueva resolución con requisitos adicionales para las Declaraciones Juradas que traba más el comercio internacional.

El Gobierno define presentación contra los buitres

El titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli, aseguró que la entidad de contralor bursátil trabajará durante el fin de semana para terminar de elaborar la presentación que realizará ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de los Estados Unidos, para que investigue la existencia de algún tipo de delito económico o financiero por uso de información privilegiada en el litigio con fondos buitre.
Dijo que la petición a la SEC será posible “gracias a la firma de un acuerdo de intercambio de información concretado el 12 de julio pasado con la International Organization of Securities Commissions (IOSCO), organismo que consideró que la CNV tenía altos estándares de regulación y supervisión en el mercado de capitales”.
Recordó que “hace algunas semanas, la CNV abrió una investigación vinculada con la operatoria de bonos, particularmente los reestructurados, para ver si había uso de información privilegiada o manipulación de mercado, tanto por parte de entidades locales como internacionales, incluyendo a personas que puedan estar vinculadas al juicio”.
Señaló que se hicieron “pedidos de información al exterior y ahora se sumó la acción del Ministerio de Economía que ayer planteó en una presentación que habría una posible irregularidad en el uso de unos productos financieros que se llaman credit default swaps, que son productos muy complejos que fueron uno de los que estuvieron en tela de juicio en la crisis que se originó en Estados Unidos en 2008, y son los seguros de default”.

Comienza mañana el Coloquio de la UIC

Los cambios que se han producido en la economía argentina, junto con el impacto de la internacionalización y la globalización, abren un espacio de análisis sobre los desafíos que enfrenta Argentina, Córdoba y sus empresas en materia de sus relaciones económicas y sociales, de sus ventajas competitivas y de su inserción nacional e internacional. “Qué sociedad queremos” es el tema del Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba que se desarrollará mañana y el miércoles, con la apertura del intendente Ramón Mestre y el cierre del gobernador José Manuel de la Sota.
La UIC –dice la presentación- “no apuesta a soluciones de corto plazo. El crecimiento económico y la mejora en la vida de una sociedad exigen un conjunto amplio de iniciativas y no de acciones aisladas en el tiempo”. Los puntos principales del debate propuesto son hacia dónde va la sociedad, cuánto es el resultado o la condición del crecimiento, cuál debería ser la medida del éxito como sociedad, qué cambios estructurales se deben llevar adelante y cuál es el rol que tiene que cumplir la industria en este proceso.
Entre los disertantes se cuentan el ministro Martín Llaryora; el rector de la UNC, Francisco Tamarit; los economistas Roberto Bisang, Ricardo Arriazu y Tomás Bulat; para debatir el empleo estarán Daniel Funes de Rioja, Omar Dragún y Gerardo Martinez, y Sergio Berensztein analizará el contexto político.