Default sería corto si bancos y buitres acuerdan

3 slide - cop7aEl Gobierno argentino y los fondos buitres no llegaron a un arreglo.  Y hasta el cierre de esta edición, tampoco los bancos pudieron acordar. El ministro Axel Kicillof se cuidó de señalar que no hay default porque “Argentina pagó”. Obviamente sigue la línea de la Presidenta acerca de que “deberán inventarle” un nombre a la situación. El mediador designado por el juez Thomas Griesa, Daniel Pollack, en su comunicado fue directo: “Argentina se encamina al default”. Default hay pero sería efímero porque –al cierre de esta edición- todo indicaba que las negociaciones entre banqueros argentinos y los buitres enfrentan dificultades técnicas pero no se cortan.
El Ministro afirmó haberse enterado “por los diarios” de la existencia de una propuesta por parte de bancos argentinos para evitar el default y encaminar la negociación. La iniciativa existe al igual que la presencia de referentes de Adeba, encabezados por Sebastián Pallas,  para negociar con los demandantes en Nueva York. La propuesta sería la que los banqueros llevaron como de máxima: comprar toda la deuda a los bonistas y después arreglar con el Gobierno. Esa operación es más compleja que la de ofrecer una garantía de US$ 250 millones. Se requiere –por ejemplo- de autorizaciones del Central a las entidades financieras. Frente a Griesa, en cambio, las cosas se simplifican ya que serían los banqueros los que deberían pedir la restitución del stay.
Mientras esa situación se desarrolla, hay una declaración de default por parte de la Justicia estadounidense, más allá de que el Gobierno argentino –tal como adelantó Kicillof- “seguirá buscando alternativas” para pagar a los bonistas que entraron al canje y también a los que no. A cada momento repitió: “No vamos a firmar ningún compromiso que comprometa el futuro de los argentinos. Vamos a defender el exitoso canje. Vamos a tomar todas las medidas, todas las acciones, todos los instrumentos de nuestros contratos para que esta situación inédita e injusta no se perpetue en el tiempo”.
“Por más situación extorsiva que se de hay una responsabilidad histórica. Sería fácil firmar cualquier cosa que genere un incremento extraordinario de la deuda y una tonelada de juicios. No vamos a contribuir a que eso pase, lo vamos a evitar con todas nuestras armas”, dijo en su exposición que estuvo marcada por el tono político.
Según explicó, el juez Griesa “tercerizó” la decisión de un nuevo stay (amparo) por el pago de la deuda en los fondos buitres. “Pero estos no están dispuestos” a otorgarlo, señaló. “Los fondos buitres no están dispuestos a dar esa suspensión. Lo que ellos reclaman, para darnos la suspensión es que se les pague más que lo que se le pagó al 92% de los bonistas que entraron en el canje del 2005 y 2010 -explicó Kicillof-. Y que se acuerde más con ellos que los bonistas que accedieron al canje”.
En medio de críticas al juez, catalogando sus decisiones de “desacertadas”, agregó que lo que pedían los demandantes “no se puede por nuestros contratos, si nosotros le ofrecemos esto la demanada se multiplica por cien, para la Argentina un acuerdo de ese tipo es fácticamente imposible y el juez Griessa nos quiere obligar a que negociemos esto que sería un tremendo error para el Estado argentino”.
Dijo que el país hará tres cosas: 1) “No firmar ningún compromiso que comprometa al país” 2) “Defender el exitoso canje” de 2005 y 2010. 3) “Tomar todas las medidas de nuestros contratos, del derecho nacional e internacional”. No precisó, sin embargo, cuando le preguntaron sobre el cambio de jurisdicción de la deuda, con un nuevo canje.
Insistió una y otra vez en que el país no estaba en default. Marcó que la actual situación no está en los contratos como condiciones de un default. “Es una situación inédida e insólita”. Cuando le preguntaron sobre la posibilidad de que los bancos privados hagan una oferta a los buitres, destacó: “no me extraña que pueda ocurrir”, porque “se ha generado un problema entre privados”.
No se pueden descartar soluciones entre terceros”, dijo refiriéndose a la oferta que están diagramando los bancos nacionales.

“Real y doloroso”

El mediador Daniel Pollack, que nombró el juez Thomas Griesa, emitió un comunicado donde señala que “desafortunadamente no hubo un arreglo y la Argentina entrará inminentemente en default”.
Señala que se llevaron a cabo reuniones en su oficina entre Axel Kicillof y los representantes de los fondos buitre. “La Argentina no cumplió con las condiciones y, como resultado, entrará en default. El default no es solamente un tecnicismo. Es un evento real y doloroso que dañará a la gente”, dice el comunicado.