Peñaloza, el principal beneficiado tras salida Ciudad de Córdoba

Por Yanina Passero
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MEGALÓPOLIS
MEGALÓPOLIS – MUNICIPALIDAD

¿Beneficiados? Pregunta que podría descartarse por vil. Difícilmente el salvaje paro que lideraron delegados de la ahora “exempresa de transporte urbano” registre algún favorecido. Muy por el contrario. Una vez más, los usuarios del sistema quedaron a pie y con un gravante: la reanudación del ciclo lectivo después del receso invernal.
¿Resignación? El mal menor. Los vecinos lentamente fueron masticando la bronca acumulada ante lo que aparece como una promesa más, entre muchas que registra la historia de la ciudad. Todavía Ramón Mestre no ha podido demostrar lo contrario. Los pasajeros aún ansían experimentar el placer de una revolución consumada en materia de transporte.
La empresa Ciudad de Córdoba envolvió en su caos todavía incomprensible a los usuarios del sistema, pero tuvo la virtud de poner sobre las cuerdas al responsable del Palacio 6 de Julio que no tuvo más remedio que reconocer, implícitamente con su determinación, errores iniciales que arrastró el proceso de licitación encarado el año pasado. Los vecinos no estaban en condiciones de seguir frenando con el pecho problemas ajenos. Empresariales, sindicales o de la administración política de la Municipalidad. Lo que sea.
El costo político pegó directamente sobre Mestre como las leyes naturales indican que suceda en estas coyunturas. Tres meses exactos pasaron desde que el dirigente radical hizo un mea culpa público cuando le tocó expulsar de su gabinete con quienes compartía no sólo el día a día en la Municipalidad, sino también estrechas relaciones de amistad. En la noche del miércoles tomó una decisión que venía dilatando a costas de los perjuicios manifiestos en la prestación durante dos jornadas.
La concesión a Ciudad de Córdoba cayó, prácticamente sin derecho al pataleo de sus directivos encabezados por Mariano Llabot. La compañía de tradición comprobable en la provincia verá convertirse en realidad sus propios temores: la explotación de sus corredores 20 y 70 por parte de Ersa y Autobuses Santa Fe.
También se añadió a la posibilidad de ampliación a Coniferal, la firma que algunos dolores de cabeza causaron a funcionarios de Transporte tras la apología de sus responsables sobre los presuntos desfasajes del sistema inaugurado por Mestre en marzo.
El 1 de agosto Ciudad de Córdoba desaparecerá del esquema, dejando a su paso abiertos resentimientos con el Ejecutivo municipal y una considerable deuda que sólo en un semestre promedia los 50 millones de pesos, aseguran fuentes calificadas del municipio. Las prestadoras que se dividirán los corredores tendrán que adaptar su estructura y ampliar considerablemente la planta de personal; al tiempo que deberán acelerar gestiones para disponer de las unidades exigidas para la cobertura de las rutas que les fueron cedidas.
Además de los costos políticos que decidió asumir el intendente con una decisión brusca sobre transporte, sus colaboradores tienen una semana dura de trabajo para supervisar el cumplimiento con las nuevas exigencias a las tres empresas adjudicatarias. Y las inquietudes de la UTA. En la tarde de ayer Mestre recibió a autoridades nacionales y locales del gremio de los choferes para llevar adelante un traspaso ordenado de 830 empleados. El secretario general, Alfredo “Chuchillo” Peñaloza se reincorporó nuevamente con interlocutor exclusivo y garante de los puestos de trabajo, conforme a la función en la que fue ubicado tras voto directo de sus afiliados.

Beneficiado
La aclaración, que encierra una obviedad adrede, es necesaria porque no debe olvidarse el rol secundario que adoptó la conducción de la UTA Córdoba en los paros impulsados por un grupo de delegados de alta raigambre combativa, quienes sintieron la necesidad mesiánica de defender a sus patrones.
Defensa injustificada porque las fuentes laborales y las condiciones que emanan del convenio colectivo estaban resguardadas.
Incluso, pese a que los choferes en Córdoba (a excepción de las trolebuseras de Tamse) se desempeñan en la órbita privada, sus puestos fueron elevados a la categoría de empleo público.
Garantías absolutas y comprobables: sólo resta observar la absorción por Ersa y Autobuses Santa Fe del personal de la disuelta empresa de transporte municipal.
La libanizada UTA dejó en evidencia otra vez más las serias dificultades que tienen sus miembros y afiliados para ajustarse a un funcionamiento orgánico y democrático. Peñaloza no tuvo más opción que sumarse al delirio de un puñado de dirigentes sindicales, con claras ambiciones electorales.
En este sentido, del lockout patronal que ejecutaron a la perfección los delegados de Ciudad de Córdoba también resultaron varios heridos, además de los citados (usuarios, Gobierno municipal y empresarios): se suma el grupo de dirigentes del Partido Obrero liderados por Osvaldo Diani. Su meteórico protagonismo quedó puesto en evidencia apenas se conoció la decisión de Mestre de sacar a la empresa local del servicio.
El nuevo bastión de una facción sindical que parecía funcionar de manera similar a la Tamse, territorio que hizo surgir a Peñaloza, quedó disuelto desde hace pocas horas. La división de empleados de Ciudad de Córdoba redundará en una partición de su cuerpo de delegados (y su poder de fuego). Por el momento, autoridades de la UTA Nacional no habilitarían una nueva elección interna para la representación de afiliados.
Diani, quien llevaba la delantera en las preferencias para encabezar la lista de unidad para competir con el oficialismo, habría quedado
lastimado internamente. Igual que quedó Peñaloza cuando no pudo detener la privatización de la Tamse, con la diferencia que el exfútbolista corre con la ventaja de detentar una mayor cuota de poder dentro del gremio.
El actual secretario general de la UTA tiene la posibilidad de recuperar terreno en el frente interno, ante el evidente golpe que recibió uno de sus principales contrincantes.