Mestre gestiona para obras, con todos y todas

Por Yanina Passero
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MEGALÓPOLIS - MUNICIPALIDAD
MEGALÓPOLIS – MUNICIPALIDAD

En el país de la “grieta”, la cintura política para mantenerse ajeno a las presuntas divisiones pasionales que parecen permear cada capa de la realidad nacional e individual debería ser una competencia más que bien ponderada. Seguramente, la capacidad de moverse en medio de rivalidades políticas del estilo provincias anti k-Nación es inversamente proporcional a la concentración de poder. Cierto es que son los intendentes quienes tienen mayores ventajas a la hora de negociar recursos u obras para sus municipios y comunas. Las rivalidades políticas se escenifican a lo grande. Los contrapuntos son acordes a la espalda del oponente.
En ese marco, no es novedad el buen diálogo que mantiene Ramón Mestre o sus alfiles con referentes centrales del Ejecutivo nacional. Quizás, más armónicas que con el Gobierno de la Provincia. Sobran muestras de las afrentas que protagonizaron el peronista José Manuel de la Sota y el Intendente radical, apenas uno u otro entendía necesario para su frente interno pausar el pacto de no agresión y ayuda mutua al que suscribieron al ciernes de sus administraciones.
La reanudación de la cotidianidad post Mundial de Fútbol fue rápida. De la Sota convocó en su despacho a Mestre y a sola firma le entregó 30 millones de pesos den Fondo de Infraestructura para Comunas y Municipios. Evidente conformidad para el referente radical que tiene que demostrar que está a la altura de un tradicional partido político que miró por más de una década cómo las modalidades de administración municipal de ucedeístas, peronistas díscolos y dirigentes de militancia política diversificada iban dejando perjuicios en el tiempo. A veces por coyuntura, algunas por errores no forzados, otras por connivencia.
En una decena de días se cumplirán tres meses desde que Mestre renovó no sólo a más de medio gabinete; sino también la promesa a sus correligionarios de mostrar una gestión acorde a los sueños iniciales. Tiene poco menos de año y medio para mostrar resultados, quizás menos por la carrera electoral de 2015 que desde hace meses atrás mostró señales de prematura largada. La provisión de fondos para obras a través de fideicomisos o colación de letras es un punto a favor. Las partidas que autorizó el Gobierno de Córdoba, una señal de alivio que permitirá calzar el plan de obras ideado por los nuevos alfiles de Planificación e Infraestructura del Palacio 6 de Julio.
Posiblemente, el equilibrio que Mestre trató de hacer en los conflictos entre la Provincia y la Nación sea su carta debajo de la manga. No es casual que, en momentos de necesidad concreta, el responsable del municipio busque sacar provecho. El mismo día que De la Sota entregaba fondos para obra pública, una comitiva del gabinete radical marcó asistencia perfecta en el recorrido que el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, hizo en la ciudad en traje de candidato presidencial.
Encabezados por el secretario de Infraestructura, Héctor Di Forte, mestristas mantuvieron un encuentro privado con el funcionario kirchnerista. Cumbre breve, pero suficiente para plantear un requerimiento sencillo a la Nación que, de concretarse, los radicales en el Palacio no dudan en afirmar que podrán cantar “gol”, después de varios intentos de gestión que no tuvieron el impacto buscado.
Di Forte le requirió a Randazzo la autorización para el uso de territorio de jurisdicción nacional a los fines de culminar el desagüe de Alta Córdoba. Aún resta conectar a la obra iniciada por Rubén Martí un tramo que se dispondría por debajo del paso nivel de boulevar Los Granaderos y Los Andes. “Para terminar la obra nos resta sólo un uno por ciento”, explicó Di Forte en clara intensión de mostrar que, con la autorización nacional que después de las conversaciones con Randazzo dan por descontadas, se pondría un punto final a los anegamientos que aquejan a los vecinos de la zona en temporada de lluvias. Fin de obra radical. Simbólica.
Mientras aguardan la respuesta que se presume favorable, los mestristas que atestiguaron la firma de convenios con universidades públicas que protagonizó Randazzo están más que conformes con el diálogo que mantienen con espadas de la presidenta Cristina Fernández.
Rápidamente, recuerdan un logro reciente. Hace pocos días atrás, una audiencia con la secretaría de Energía de la Nación, Mariana Matranga, terminó con la entrega al municipio capitalino de 10 mil luminarias nuevas para la red de alumbrado que se intenta recuperar. La entrega se dividió en dos tramos de 2.000 y 8.000 artefactos cada uno.
Otra novedad llegaría pronto de la cartera de Planificación Federal que encabeza Julio De Vido, quien prometió media centena de obras a intendentes radicales. Habría una nueva audiencia en agosto, según adelantaron fuentes municipales.
Semanas fructíferas para Mestre. Los funcionarios que tienen la responsabilidad de mostrar avances ponderan el diálogo abierto con todos… y todas.