Suoem pide paritaria doble: ahora, para nombrar familiares y más horas extra

ilustra daniele y la gran familiaLa apetencia del Suoem parece no conocer límites. Casi 30 años de experiencia avalan a Rubén Daniele y sus dirigidos, que cuando encuentran la ocasión sacan un reclamo de la galera que entorpece la normal prestación de los servicios en el Palacio municipal y sus 200 reparticiones. Tantas veces realizan el ritual que cualquier contribuyente podría citar de memoria los puntos medulares de sus reclamos: falta de insumos, necesidad de más personal, deudas salariales y efectivizaciones, entre otros.
Ítem más o ítem menos, los conflictos que abre el Suoem suelen tener los rótulos comentados. Causa sorpresa que, a pocos días de haber conseguido un aumento justo del 31,6 por ciento en sólo dos cuotas, haya decidido abrir fuego en varias áreas.
La semana que pasó concentró la atención en Higiene Urbana, Hospital del Sur y dispensarios, Calidad Alimentaria, Obras Viales, Señalamiento, principalmente, que incluyó también ruidosas protestas en la explanada del edificio municipal. Y lo cierto es que la nueva que recién comienza promete el mismo escenario.
Es de público conocimiento que tras la paritaria que elevará el sueldo inicial del empleado categoría 8 o contratado a 10.162 pesos desde agosto, quedaron varios cabos sin atar entre las partes. Para la ocasión, los negociadores por el Ejecutivo municipal intentaron mantener separada de la discusión propiamente salarial la “paritaria” por las horas extra que se entregarán en el año y la dupla de la discordia “contratados-concursos públicos”.
Terminada una pugna, por qué no largar con la próxima. Daniele sabe que el gremio quiere reducir en un 30 por ciento el cupo de horas extra simples y dobles que se autorizaron el año pasado. Para esto, el secretario general Alberto Giménez encaró una planificación trimestral en el rubro para evitar desmanes.
Sin embargo, perece que el gremio quiere una indexación por inflación de estos adicionales salariales que hacen que el sueldo municipal sea bien pulsudo y digno de la envidia del trabajador promedio, incluso de sus pares en otros estamentos del Estado. Según trascendió, Daniele habría pedido una suba del 30 por ciento de las bonificaciones. O bien, que se mantengan en los estándares acostumbrados.
Desde el Ejecutivo municipal califican de “incomprensible” la reacción del gremio y relativizan los reclamos que se ofrecen para justificar los paros encubiertos en varias reparticiones. Según afirman funcionarios que atienden permanentemente las quejas sindicales, la presión ejercida persigue otros efectos más allá de la entrega de horas extra en áreas específicas o la contratación de más agentes.

Ius sanguinis
Aquí es donde comienza a jugar el “otro” cabo suelto mencionado: las efectivizaciones. Una materia pendiente que Daniele buscará aprobar antes de que corone su largo ciclo al frente de la secretaría general del Suoem. No es un asunto secreto que al municipio ingresaron, durante las sucesivas gestiones, familiares o amigos de los dirigentes sindicales o políticos. Incluso, se da por descontado que el crecimiento vertiginoso de la planta municipal, sobre todo durante la gestión de Luis Juez, se realizó con la venia de sus patas fundamentales, intendente y sindicalista.
Si bien se trata de una práctica recurrente en el sindicalismo -recuérdese que fue Agustín Tosco quien fijó en los estatutos de Luz y Fuerza la prioridad para familiares de empleados cuando existieran vacantes que cubrir- en la Municipalidad, la realidad se presenta como un problema complejo que explica en parte el estancamiento que sufre desde hace más de una década la comuna que impacta negativamente en las compensaciones que el vecino que paga asiduamente sus impuestos debería recibir.
Ahora bien, con el fantasma de los concursos públicos circulando el gremio olfatea que serán más difíciles que en otras oportunidades las efectivizaciones. Igual, cuenta la intentona. Desde el Palacio, sugirieron que las asambleas que se realizan desde la semana pasada persiguen nombramientos “sugeridos” por la cúpula del Suoem.
Como se evidencia se trata de una proeza casi imposible lograr el pase a planta permanente de 3.000 contratados y transitorios porque Ramón Mestre no está en condiciones de asumir semejante costo político. Con ese panorama, la única alternativa que estaría vislumbrando el gremio es apurar los ingresos de aquellos que gozan del beneficio de tener “contactos”.