Rusia “reconoció” postura de Argentina sobre Crimea

cristina_en_rusia_11246La presidenta Cristina Fernández recibió ayer una comunicación telefónica de su par de la Federación Rusa, Vladimir Putin, en la que le “reconoció” la postura que expresara sobre el conflicto en Crimea y sus críticas al “doble estándar” de las potencias occidentales. La jefa de Estado, la semana pasada, tras entrevistarse con su par francés Francois Hollande en Paris, denunció un “doble estándar” de “varios países” al cuestionar el plebiscito realizado en Crimea, que favoreció la posición rusa, pero avalar el realizado por los kelpers en las Islas Malvinas, favorable a seguir vinculados al Reino Unido.
Un comunicado de la Cancillería señaló que en diálogo con la Presidenta, Putin subrayó “la importancia de la posición argentina al incluir en el debate sobre dicha cuestión el doble standard de varios países con relación a los principios de la Carta de las Naciones Unidas”. El Palacio San Martín precisó que el presidente ruso se comunicó a las 10 (hora argentina) con Fernández de Kirchner y que “la llamada fue solicitada por la Embajada de Moscú en Buenos Aires, el viernes pasado”.
“El presidente ruso habló con la primera mandataria y reconoció la postura de la Argentina sobre la cuestión de Crimea”, señaló el comunicado. Agregó que “Putin subrayó la importancia de la posición argentina al incluir en el debate sobre dicha cuestión el doble standard de varios países con relación a los principios de la Carta de las Naciones Unidas”.
Asimismo, se consignó que en ese diálogo, la Presidenta “ratificó que nuestro país seguirá propiciando la resolución pacífica de los conflictos, así como la ineficacia de la aplicación de sanciones que sólo impiden el diálogo constructivo”. Por último, se indicó que “ambos mandatarios reiteraron lo conversado durante la última reunión que mantuvieron durante la Cumbre del G20 en San Petersburgo, en especial en materia energética, técnico-militar, relaciones comerciales, compromiso con el desarrollo estratégico y actividades conjuntas en la Antártida”.
Rusia fue expulsada del G-8 como consecuencia de la anexión de Crimea, a expensas de Ucrania, como parte de las sanciones que recibió de parte de los Estados Unidos y de Europa, por lo que dicho grupo, que reúne a las naciones más industrializadas, volverá a la denominación de G-7.
Previamente a la anexión, se realizó un plebiscito en Crimea, donde reside una mayoría rusa o pro rusa, que resultó ampliamente favorable a que se la incorpore a la Federación, a la que perteneció hasta 1954, en ese entonces bajo la égida de la Unión Soviética. En un movimiento derivado de las reformas económicas y políticas, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Japón e Italia habían añadido a Rusia a su grupo en 1998, transformándolo del G-7 al G-8.
Por otra parte, el presidente de Estados Unidos afirmó que la anexión de Crimea es más una prueba de debilidad de Rusia que de influencia internacional, al tiempo que advirtió a su par ruso, Vladimir Putin, que avanzar aún más sobre Ucrania sería una mala elección. “Rusia es un poder regional que amenaza a sus vecinos. No es un enemigo de Estados Unidos. Cuando tienes autoridad con tus vecinos, no hace falta invadirlos”, dijo Obama en la conferencia de prensa con que se cerró la III Cumbre sobre Seguridad Nuclear, celebrada en La Haya, Holanda.
“Putin hizo una mala elección, pero él es el presidente de Rusia y toma sus decisiones”, dijo Obama, quien reiteró que “si Rusia avanza, habrá más sanciones en áreas como las finanzas, el comercio o la energía”. “Creo que todo esto está calculado, pero no es la manera de resolver disputas en el siglo XXI”, afirmó Obama, quien también destacó que “hay que descartar la opinión de que los rusos estaban amenazados en Crimea”.