CPCE: sin acompañamiento fiscal las medidas monetarias no alcanzan

emisión monetaria 001Para el Instituto de Economía del Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) la política monetaria que viene instrumentando el Gobierno nacional, sin acompañamiento fiscal, no es sustentable. El trabajo plantea que no se ve un escenario de recesión fuerte, y que todavía la Nación tiene margen de maniobra.
El economista Víctor Peralta explicó que desde fines de 2010 hubo una fuerte expansión de la base monetaria que recién empezó a desacelerarse en junio último y se profundizó este año; en febrero creció en términos interanuales al 18,3%: “El endurecimiento monetario llegó tarde porque la pérdida de reservas ya había sido grande y la brecha entre los tipos de cambio se fue ampliando. El cambio viene porque se le agotan los tiempos al Gobierno y la consecuencia directa es la suba de la tasa de interés”.
En los tres primeros meses de este año el Central retiró unos $50 mil millones del mercado, pero tuvo que aceptar una tasa más alta para colocar Lebac. “Ganó tiempo –dijo-, pero los próximos meses deberá esterlizar unos $84.719 millones entre abril y agosto; si el retiro es a través de nuevas colocaciones la tasa tendrá que ser indefectiblemente más alta que la actual. Esta medida es claramente contractiva, reconoce más interés para frenar el dinero que iba al dólar”. Para Peralta la intención del Central fue buscar un “aterrizaje lento, sin provocar una baja profunda de demanda. El interrogante es si lo logrará”.
El otro frente en el avanzó el Gobierno fue en el acuerdo con el sector exportador para acelerar la liquidación de divisas de manera de impactar en las expectativas. Después de la devaluación comenzó la liquidación. A este panorama se le sumó la instrumentación de normativas que obligaron a los bancos a desprenderse de divisas. “Así el Central descomprimió expectativas sobre el dólar paralelo que en los últimos tiempos se mantuvo estable, incluso con alguna tendencia a la baja. La cuestión es si podrá sostener el dólar oficial a $8 o si volverán las micro-devaluaciones”.
Que el Gobierno pueda defender el dólar a $8 depende de entender el origen del problema, que es fiscal: “El pilar del superávit ya no lo tienen; el rojo fiscal creció 414% entre 2012 y 2013”. El Central fue quien financió este hueco a través del Fondo de Desendeudamiento del Bicentenario y del cambio en la Carta Orgánica que habilitó aportes del BCRA que el año pasado llegaron casi al 25% del gasto total. “El Central pasó a ser el nuevo pilar de la economía”, sintetizó Peralta, quien subrayó que las inconsistencias macro económicas llevaron a esta situación que, lejos de controlar la inflación, la empujaron al alza.
“La devaluación de enero con los precios acelerados no alcanza; las expectativas inflacionarias no se dominaron. Así el dólar a $8 no se puede sostener. Las medidas del Central no alcanzan porque son por única vez. No hay señales de que la política fiscal vaya a cambiar y eso influye en lo que el mercado piensa”, apuntó Peralta.
La política monetaria hizo el ajuste pero la fiscal continúa en una fase expansiva y no hay medidas anti inflacionarias. Si el frente fiscal hace el ajuste a través de una reducción de subsidios –explicó Peralta- habrá un aumento de tarifas, menor consumo de las familias, pérdida de rentabilidad del sector empresario, reducción del nivel de actividad, baja de empleo, merma de las presiones inflacionarias, mejoramiento del saldo comercial (menos importaciones) y recuperación de reservas.
Peralta planteó que la clave es que sea un ajuste fiscal contractivo. Es decir, que se use para reducir el rojo y no para financiar gasto. Si el Gobierno decidiera seguir sin hacer cambios, la política del Central tendrá efectos contracíclicos sobre empleo, consumo y actividad. “Si son pragmáticos deberían reducir el gasto, el escenario ya no es el anterior al 2009, hay más tensión entre los sectores y cada uno juego en función de sus intereses”, comentó el economista.
A su entender, la política cambiaria depende mucho del resultado de las paritarias. “Es probable que mantengan el dólar a $8 hasta mediados de año y después vuelvan a devaluar de una vez en vez de volver a los mini acomodamientos”, resumió.