El hombre que es rock

Por Santiago Pfleiderer
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rolando1¿Qué es el Rock? Casi sesenta años de historia aún no pueden contestar la pregunta. En una entrevista radial, el músico argentino Miguel Cantilo dijo que el Rock era Capusotto. Otros dirán que el Rock es Led Zeppelin, y otros dirán que José Larralde tiene más Rock que Tan Biónica. En fin. El Rock –diría el Indio Solari- es una manera de vivir, la Cultura Rock. Pero la ciudad de Córdoba tiene al hombre que hace del Rock un estilo permanente de provocación, agite, reflexión y acidez. Ese hombre produce desde 1997 el contenido de FM Cielo 105.5, ha sido DJ, ha escrito notas memorables en la revista digital El Vernáculo y, a finales del 2011, publicó su libro digital titulado No Soy Rock. Carlos Rolando es el tipo ideal para cargar una banda a un bondi y prender el grabador. Entrevistador nato y con un plug rockero siempre haciendo masa en el cerebro. En el mes de abril se va a cumplir un año de Sacate la Gorra, el fanzine callejero que le despeina la peluca al acartonamiento. Rock, cuarteto, la Córdoba del choripán y del vino con Pritty, la ciudad de las mujeres más bellas y de las mejores historias para contar. Ahí está Carlos Rolando, estampando la ciudad en su fanzine que es un mural de papel multiplicado por cientos.

Nos sentamos en un bar. Carlos no fuma, yo sí, por eso me siento del lado de la ventana. Pedimos una botella de Grant’s, como para arrancar. El grabador se enciende y las lenguas mojadas por el whisky comienzan a aflojarse.

Periodista:Carlitos, ¿cuál es tu idea del Rock y del periodismo?



Carlos Rolando: -Mi idea es que la gente tenga una opinión diferente de lo que vende el mainstream. Yo soy de la vieja escuela del rock, de los que aprendimos leyendo los correos de lectores de las revista de rock, donde se lee el verdadero rock y, por ende, esa cosa del “hazlo tú mismo” del punk. Desde el año 97 estoy en FM Cielo; por la radio cubrí a los Rolling Stones en Miami y en Orlando, a U2 en Río de Janeiro, Eric Clapton en Chile, Jamiroquai en Sao Paulo; en Miami entrevisté a Marilyn Manson, ¡y en la visita del New Order con Peter Hook a la Argentina los entrevisté a todos! Y a Andy Rourke, bajista de los Smiths… También estuve con Diana Krall, los hermanos Gallagher y Lisa Stansfield, entre otros.

P:¿Y cómo surge Sacate la Gorra?

CR: -La idea de Sacate la Gorra surge después de estar un tiempo en silencio al haber cerrado la radio La Rocka (FM 97.5) donde yo hacía una columna de espectáculos en el programa Turco en la Neblina que conducía el Turco Aquere. La distribución del fanzine es en movilizaciones y en lugares que no tengan nada que ver con el rock. La idea es que lo lea gente nueva y que algo le haga ruido. La forma de escritura corta, la adquirí cuando escribía las columnas para El Vernáculo y cuando hice mi libro No Soy Rock, porque hacer un libro 2.0 no es lo mismo que en papel. La idea tiene que abrir y cerrar en pocas líneas porque el tipo que te lee en la Web no dispone del famoso señalador para marcar el capítulo. También escribo en El Velorio del Rock, que son entrevistas a gente del rock que opina qué es el rock hoy. Esto es a raíz de que muchos dicen que el rock está muerto y mi idea es que el rock vive, lo que pasa es que la nueva generación no conoce el rock, es decir, no sabe lo que es una guitarra distorsionada. Al Velorio lo cargo en www.muchorockyotrasyerbas.blogspot.com.ar, el blog que armé para postear los Sacate la Gorra y hacer periodismo de rock, porque muchas veces en las radios de rock trabaja gente que no son rock

P: -¿Cómo trabajás la estética del fanzine?

CR: -La idea fue robada a Horrible, el fanzine que hacía Martín Toledo con Horacio Bevacqua, y en el que yo me tomaba el atrevimiento de escribir. Después, Dirty Ortiz sacó el fanzine de Juan Carlos Maraddón, donde yo hacía las entrevistas centrales.

P: -¿Cómo analizás tu presente en base a tu pasado?

CR: -No hablo de trabajos anteriores a pesar de que fueron buenos, porque me interesa el presente, que es duro porque no tenés que pensar solamente en el contenido sino en la moneda para imprimir, y -por sobre todo- pagar los servicios esenciales para sobrevivir. Lo único que te puedo decir es que cubrí y entrevisté a más rockeros de lo que la gente imagina, pero nunca hice alarde de eso; lo que me alegra el corazón es que lo hice para medios independientes que confiaron y confían en mí.

P: -Carlitos, ¿vos sos Rock?

C: -Me considero rock, porque me pagaron para hacer las coberturas y me dieron avión, hotel y todas esas cosas. El presente me encuentra produciendo información general porque las radios en Córdoba no pagan a periodistas de espectáculos y porque no concibo la idea de pagar un espacio para tener un programa. Los productores publicitarios son escasos y las agencias le dan pautas a los mismos de siempre, los que no cambiaron nada y se creen seres superiores. ¡Salud por los burócratas y fuegos artificiales para los que creen que para ser creativos hay que ser raros!

Carlos Rolando, al final del whisky, insinúa que no es Rock porque nunca le dijeron que lo era. Y es verdad, las cosas no nacen hasta que alguien las denomina. A partir de siempre, Carlos Rolando es Rock.