Para Reyes es urgente frenar la inflación

_MG_9026En el primer almuerzo del año organizado por la Fundación Mediterránea, el escenario político estuvo abordado por el candidato presidencial 2015 del PRO, Mauricio Macri (ver aparte), mientras que los empresarios tuvieron el análisis económico de la mano de Gustavo Reyes, quien delineó un contexto complicado para los próximos meses e insistió en la necesidad de que el Gobierno debe no sólo tomar medidas para frenar la inflación, sino para cambiar las expectativas de la población.
El economista abordó durante su exposición las proyecciones del Ieral sobre el nivel actividad, la evolución de los precios y el escenario de la política cambiaria. Es el trípode que concentra el interés y la atención de los hombres de negocios presentes en la reunión.  Reyes repasó que, después del salto devaluatorio de enero, la tasa de inflación se  aceleró notablemente aunque ya en últimos cuatro meses del 2013 se había dinamizado: “Ya pasamos largamente el 30% anual; si la comparación es de febrero de este año contra el mismo mes del año pasado, estamos en el 34%”. Agregó que los salarios -que ya estaban creciendo por debajo de la tasa inflacionaria- ahora directamente registran una pérdida de poder adquisitivo.
Mientras economistas de diferentes líneas y funcionarios discuten sobre si el Gobierno lleva adelante un ajuste o no, Reyes no duda en afirmar que desde comienzos de año se viene instrumentando un “combo de un ajuste importante” con devaluación, suba de tasas de interés, aumento de niveles de encajes bancarios y obligación de las entidades financiera de deshacerse de dólares. En ese marco recalcó que el indicador de  confianza que elabora la Universidad Di Tella bajó fuerte en los últimos meses y en febrero último alcanzó niveles parecidos a los de principios de 2003, cuando recién comenzaba la salida del caos económico del 2001/2002. “La situación hoy es  complicada y se siente. Esto retrae las decisiones de consumo e inversión”, resumió.
Respecto de las estimaciones sobre nivel de actividad, el Ieral indica que este año sería de recesión, con una caída de alrededor del dos por ciento. Al menos esa es la proyección para el primer semestre, que podría modificarse hacia la segunda parte del año en función de qué haga el Gobierno. Reyes señaló que en 2013 la economía creció el tres por ciento y que la evolución se concentró entre enero y julio, impulsada por la cosecha y por Brasil que, por entonces, mantenía todavía un buen ritmo de compra de autos. “Después la actividad se estancó, con lo que ya venimos de un escenario de dinámica planchada”, comentó.
Aunque el ministro Axel Kiciloff dijo durante el fin de semana que la economía argentina “no tiene problemas graves”,  el referente del Ieral entiende que los hay y que son varios: “El clima recesivo impactará en la creación de empleo, que ya se había frenado en 2013; hay una caída de los salarios reales (que el año pasado crecieron prácticamente a valores constantes). Así es probable que tengamos una suba del desempleo  con el impacto en el clima social que eso significa”.
A su entender hacen falta otras medidas para cambiar las expectativas, ya que aunque el Banco Central emite dinero a menos velocidad que en 2013 y retira pesos del mercado a través de colocar deuda, “la gente como espera que la inflación siga subiendo y le tiene temor al tema cambiario. Entonces lo que se nota es una caída de la demanda de dinero, el que tiene pesos los gasta rápido, no quiere tenerlos en los bolsillos. El Gobierno debe dar señales claras para cambiar esa conducta y por ahora no avanzó nada en ese sentido. Así que, a pesar de las herramientas monetarias aplicadas, los precios siguen en alza”.
“El Gobierno está empezando a pagar los costos de ajustar la economía pero no ve los beneficios. Tiene que avanzar en lo fiscal, cambiar el humor de la gente; en la medida en que continúe la inflación el dólar  a $8 se erosionará. La devaluación pierde valor y empieza a jugar de nuevo la expectativa de devaluación; si no hay cambios volveremos a tener meses complejos”, apuntó a la vez que advirtió que el equipo económico debería aprovechar el “respiro” que hay en el mercado cambiario para tomar medidas complementarias, “en la medida que no frene la inflación, la devaluación tarde o temprano quedará chica”.

Amengual, muy duro

El presidente de Fundación Mediterránea, Martín Amengual, fue muy duro en su primera presentación del año en reuniones de empresarios. “En las condiciones en que la Argentina viene transitando hace 40 años, es un país inviable para ser desarrollado, desde el punto de vista económico, político y social”, dijo  y planteó la necesidad de incentivos para que haya inversiones. “Hay que lograr mayor trabajo formal y con rentabilidad para generar oportunidades para todos. Y esto tiene que ser generado por el espíritu empresario, hay que darle condiciones para que la actividad privada dé lo máximo de sí”, sostuvo.

Amengual dijo que en el sistema privado formal argentino hay 7,1 millones de personas que aportan en impuestos para que el Estado preste los servicios de salud, educación, seguridad, etc, para 40 millones de habitantes. “Intuitivamente uno se da cuenta que ese número no cierra”, resumió y enfatizó “¿quién puede pensar ingenuamente que generar 10 millones de nuevos pobres desde el ‘70 hasta acá es gratis?”.