UNC: trascienden desmanejos en la intervención de los no docentes

Por Gabriel Osman
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alberto geraiges 08-09Si de idoneidad y probidad se trata, ningún no docente de la UNC debería sorprenderse de trascendidos y documentos que hablan de un notable dispendio en la intervención de la Gremial San Martín, el sindicato que los agrupa y que se encuentra intervenido desde hace casi tres años por el puntano Alberto Geraiges, con la disposición del ministro nacional Carlos Tomada y el visado previo del capo de la federación (Fatun), Nelso Farina.
Aun así, podría decirse que los no docentes cordobeses históricamente han decidido mal –pérdida de la sede sobre avenida Colón al 900 y concurso preventivo abierto, por citar solo dos ejemplos- pero sobre sus propios aportes. Ahora, como parece indicar documentación que provendría del juzgado civil que atiende el concurso (33 Nominación), la “mala praxis” sería de responsabilidad de funcionarios de extraña jurisdicción. Geraiges es el secretario general del gremio de los no docentes de San Luis (APUNSL).
Los problemas de “mala praxis” del gremio no docente (llamémosla benévolamente así) son tan reiterados que ya han de tener registro en su ADN. Por eso hay que hacer una síntesis mínima de su historia reciente. A fines del año pasado, con el consentimiento del Consejo Superior y a pedido probablemente del juzgado, los dos códigos de descuentos (43 y 84), hacia donde se enderezaban los aportes de los empleados (alrededor de $ 400 mil por mes), fueron unificados.
Habían sido desdoblados hace muchos años cuando el agobio de las deudas determinaba que los acreedores, a quienes había sido cedido el código, dejaban al gremio lastrado y absolutamente desfinanciado. El desdoblamiento permitía enderezar parte de estos aportes al gremio, previa triangulación de uno de ellos en una cuenta de la Fatun, que luego los reenviaba a Córdoba.
pag7aEn sesión del 3 de septiembre de 2013, el Consejo Superior (Resolución 641), a pedido del gremio y la Fatun (el primero está a cargo de un funcionario del segundo), resolvió unificar estos dos códigos y depositar los aportes en una cuenta que la federación tiene en el Banco Nación.
Es interesante señalar el desdoblamiento de un mismo actor, la Fatun, en dos personajes (la propia federación y su interventor), porque de alguna manera viene a resumir lo que está viviendo el gremio no docente. También en las negociaciones paritarias locales, la representación de “las dos partes” está unificada: la Gremial concurre representada por un funcionario del ministro Tomada que debe negociar con un empleador que, aunque con autonomía formal, es un referente de la administración K. Una verdadera pinza que estimula la imaginación para suponer lo que sucede y se resuelve en esas negociaciones.
Es muy conocido que todas las actas paritarias con la UNC –todas- han sido cuestionadas. Cierto que en asuntos extra salariales (concursos, recategorizaciones, contratos), pero los no docentes de la UNC parecen haber sido un ejercicio de anticipación, con algunas correcciones, de lo que -aquí sí salarialmente- quiere hacer el gobierno nacional con la CTERA: con un decreto arrogarse la institución paritaria.

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Desmanejos
Hay tres expedientes pos unificación de los códigos de descuentos a los que tuvo acceso este diario, de ingresos/egresos de octubre, noviembre y diciembre 2013, que indican una notable paridad entre lo que se recaudó por aportes y los gastos de funcionamiento de la intervención, con una modesta vivienda que alquila en Nueva Córdoba –Peredo 123-, sin personal y luz de penumbra, porque la presencia de su interventor en Córdoba es esporádica.
Llama la atención una rendición de gastos en la que son atendibles alguno que otro rubro, por ejemplo alquiler de $ 3.900, pero inexplicables otros, como “movilidad y viáticos” ($ 19.627) y, más todavía, “gastos de funcionamiento” ($ 42.988). Este es el balance de diciembre, pero las rendiciones de octubre y noviembre son casi idénticas. Podrá alegarse que son ejercicios “equilibrados”, ahora cómo justificar estos gastos en movilidad y funcionamiento en un gremio paralizado y con su proceso electoral en el freezer desde hace un año.