Luisa Kuliok: El regreso de la “Extraña Dama”

p12-1Si hay algo que se destaca en la comedia “Familia de Mujeres” que se presenta en el teatro del Sol 3 este verano, es la heterogeneidad en el origen de las nueve actrices que se encuentran arriba del escenario. Desde las dos cordobesas que fueron elegidas por un casting en octubre pasado (Lola Stagnaro y Valentina Degano) hasta Dalma Maradona, la hija del astro de fútbol, o desde la ex “Chona” Haydee Padilla, hasta la conductora radial y televisiva Ernestina Pais.
En ese elenco tan dispar como talentoso se destaca la cabeza de la compañía, lugar que le causó a Luisa Kuliok más de un dolor de cabeza esta semana por ser el centro de las críticas en los programas de chimentos. Es que la “Extraña Dama”, la estrella de las novelas que durante los 80 o 90 triunfaron en todo el mundo, pasó esta temporada de ser una actriz que causó el llanto de muchos televidentes por sus papeles en las novelas (Amor Gitano, El Infiel, Soy Gina), a la comediante que arranca la carcajada de la platea que realiza de martes a domingos.
“Es una obra hermosa, con la que jugamos arriba del escenario a decirnos cosas terribles entre los personajes para que vayan sucediendo sorpresas en esta comedia, donde el público se va con algo más que haber pasado un momento de diversión” asegura Kuliok cuando habla de esta pieza teatral.
“Cuando uno en unas vacaciones puede estar disfrutando de algo que proponga un juego pero que de todas maneras tenga un pensamiento detrás, es muy bueno. Que no sea solo el momento pasado para reírte, sino que haya un pensamiento. Eso es lo que propone el director José María Muscari. Es justamente eso lo que me atrajo de esta comedia”, señala.
Además de Kuliok, Maradona, Padilla, Pais, y las dos cordobesas, el elenco se completa con Gladys Florimonte, Luisa Albinoni, y Barbara Vélez, la hija de la productora de esta comedia Nazarena Vélez.
“Muscari sabe juntar la gente que hace su elenco y forma una alquimia increible. Él es un hombre de teatro y junto a él hemos trabajado en los últimos meses con enorme rigurisidad para traer esta obra a Carlos Paz. Ese compromiso se ve desde la escenografía que es impecable hasta el vestuario que pertenece a grandes diseñadores argentinos. Además me atrajo enormemente venir a Carlos Paz donde nunca había hecho temporada”, destacó además la actriz.

Trayectoria impecable
Si hay algo que destaca a Luisa Kuliok como artista es su trayectoria impecable y su belleza intacta al paso de los años, como ocurre con las verdaderas divas de la pantalla.
Confiesa tener 59 años, más de 40 de profesión y admite que acaba de cumplir 38 años de casada. “En estos años de mi carrera yo no he subido arriba de nadie, ni he maltratado a nadie. Hice una carrera más bien en las márgenes, siempre respetando a la gente que trabaja conmigo, a mis compañeros. Para mí, el escenario es sagrado y nunca me bajaría de un proyecto”, aseguró también Kuliok despejando cualquier tipo de dudas respecto a la verdacidad de los rumores que la involucraron en los últimos días.
Cabe recordar que Luisa Kuliok llegó a su máxima notoriedad internacional con la telenovela “La Extraña Dama”. Finalizaba la década del 80 y la tira fue vendida a nivel internacional, llegando a ser en Italia, la novela más vista de todos los tiempos.
Pero ya al finalizar los 90, Kuliok comenzó a dedicarse al teatro, haciendo más esporádicas sus participaciones televisivas. Por eso, al preguntarsele qué opina de la programación de la tv actual, ella asegura que “el problema no es lo que hay sino lo que falta”.
“Si tuviera que volver a hacer esas novelas, tendria que buscar otro código. A mi me parece que hoy en dia hay ficciones que son interesantes y siempre se intentan cosas nuevas. Pero a mi me gustaría hacer historias que tengan identificación real con nosotros, ya que creo que prácticamente no las hay. Hay ciclos que son buenos pero que sólo hablan de nuestras miserias. Creo que la posibilidad de la búsqueda del arte, y no digo que la televisión tenga que serlo, tiene que conllevar una posibilidad de salida y de luz. A mi me gusta eso. No me gusta el revuelque en el fango, sino la posibilidad de contar historias que te ofrecen una ventana diferente a la vida, porque lo demás es la lucha cotidiana. Por eso creo que, como artistas, tenemos que servir para iluminar, para comunicarle a la gente que hay una luz posible”.