Enroque corto

Concejal que vende ropa (efecto de la “retenciones”)

13 concejo boutique 22-01En la actividad política, los más débiles pagan diezmos. Diezmos, como mínimo. El cronista mucha veces fue informado inclusive sobre los pagarés que -muchos aseguran- al menos 16 de los 31 concejales tuvieron que firmar antes de asumir (es más se habla de que fueron 10 documentos de 5 mil pesos per cápita). Pero además, parece que a algunos dirigentes “se les va la mano”, pidiendo algo más. Al menos eso da eclaran varios por los pasillos oficiales en estricto off the record por motivo de “códigos” (“tener códigos”: eufemismo ampliamente utilizado para denominar encubrimiento invirtiendo el sentido moral y presentándolo como algo positivo). Tanto es así, que hay hasta concejales que salen a vender ropa traída de Buenos Aires para sumar algo de ingreso. El Informante Sagaz, le dio crédito a lo que ya rondaba por la ciudad.
Periodista: No le puedo creer.
Informante Sagaz: Si, una edil radical vende ropa en el Concejo.
P.: ¿Quién es?
I.S.: Vea, usted sabe quién es. Habla poco. No decide mucho. No me lo haga decir. Por supuesto que Carla Abugauch no es. Pero no quiero reparar en la mujer que vende ropa; de última, no está haciendo nada malo. Es la situación lo que amarga a muchos…
P.: No entiendo…
I.S.: Mire, los jefes le sacan muchísima parte del salario a los menos empoderados.
P.: Siempre supe de los diezmo, ¿pero usted hable de mitades?
I.S.: Repito, el caso de la concejal es solo testigo. A algunos les sacan hasta el 50% del sueldo. Otros por el contrario viajan como antes no lo hacían, cambian de autos más regularmente y hasta de casas. La varia fortuna depende de la situación de empoderamiento parece, ya le dije.
P.: Yo tenía rumores, pero que lo diga usted, tan informado…
I.S.: Le voy a decir más. Gente del Palacio 6 de Julio colecciona tarjetas Bancor.
P.: ¿Por qué? Si son todas iguales…
I.S.: Misma lógica. Cobran por ser “empleadores”. Van al cajero, retiran el efectivo, o sea, los salarios a los funcionarios, se quedan con una parte, y luego le dan el resto en mano. Claro, todo lo sé de boca de los supuestos perjudicados. Vio que yo me muevo en la base.

Alerta amarilla trocando a naranja

A fines del año pasado, la UOM alertó acerca de la situación crítica del sector y también del rubro automotriz, al señalar las extensas vacaciones que recibieron los operarios en las principales fábricas. A su regreso de las vacaciones, el periodista se reunió con un dirigente metalúrgico que le actualizó el estado de la situación.
Periodista: ¿Cómo está todo?
Dirigente metalúrgico: Miré, recién los compañeros se están reincorporando de las vacaciones, pero tenemos indicios preocupantes.
P.: Lo escucho.
D.M.: Sabemos, de acuerdo con lo que nos comunicó el Ministerio de Trabajo recientemente, que hay varias empresas que han entrado en procesos preventivos. Una señal de alarma clara. Las restricciones a las importaciones y el freno en la economía nos generan complicaciones.
P.: Supongo que reaccionaron.
D.M.: Automáticamente, el gremio ya declaró el alerta.
P.: ¿Hay posibilidad de suspensiones?
D.M.: Posibilidades sí, pero esperemos que no pase a mayores. Estamos aguardando a que se reincorporen todos los operarios para tener una evaluación acabada de la situación. De todas formas nuestra alerta está pasando de amarilla a naranja.
P.: Supongo que hay algo más entonces.
D.M.: Tenemos conocimientos que algunas empresas están pidiendo a los compañeros que firmen permisos personales por una o dos semanas para no ir a trabajar. Son suspensiones encubiertas. Hay que estar muy atentos.

Un viejo adversario saluda a un amigo

El dirigente radical, notablemente alterado, llamó al periodista ayer al mediodía. Quería invitarlo a tomar un café en el centro, convite que el periodista rechazó porque la canícula invitaba a quedarse en una oficina con aire acondicionado. De todas maneras, hablaron por celular.
Periodista: Discúlpeme, pero el calor que hace le quita a cualquiera las ganas de salir. ¿No lo cree?
Radical: Puede ser, pero yo lo llamo porque quiero contarle que hoy mismo (por ayer) habrá quiénes sí se junten a conversar en una mesa de café.
P.: Si va a contarme algo no me de rodeos…
R.: En la agenda oculta de la política está escrito que habrá una reunión de Alberto Zapiola, mi correligionario, y el juecista Ernesto Martínez.
P.: ¡El alian-cinismo!
R.: Son todas charlas de aproximación, pero ocurren entre dirigentes con algún grado de conocimiento personal.
P.: Zapiola y Martínez se conocen seguramente de sus tareas de apoderados de sus partidos políticos en las elecciones.
R.: Claro. Y recuerde que en 2005 Martínez le metió un golazo a Zapiola cuando obligó a que la alianza UCR-PS, la EPEC (Encuentro Para el Cambio) saque de la boleta el histórico número 3, por tratarse, justamente de la lista de una coalición.
P.: No, no me acordaba. ¡De eso hace casi diez años! Supongo que Zapiola no guardará resentimiento por ello. ¿Me cuenta algo mañana (por hoy) sobre esa reunión?
R.: Lo que me entere, se lo cuento.