Menor crecimiento y mayores dificultades en 2014

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Incertidumbre para inversiones
Las proyecciones sobre inversión para 2014 de Abeceb.com indican que que las empresas comienzan a evaluar proyectos de largo plazo, dada la percepción de que los activos están subvaluados. Sin embargo, “persiste la incertidumbre acerca del rumbo que pueda tomar la política interna, y por lo tanto se multiplican las trabas que desalientan la efectivización de dichas inversiones. Se puede mencionar la inestabilidad de los marcos regulatorios, la prohibición para girar utilidades al exterior y las restricciones a las importaciones”.
Uno de los mayores interrogantes para el futuro está puesto en el sector energético. Responsable de una importante salida de divisas para importación de combustibles, también resulta clave para explicar casi la totalidad de los subsidios a sectores económicos, que vuelven insostenible el peso del déficit fiscal en el PBI. En tal sentido, resulta esperable que más temprano que tarde deba realizarse una actualización de tarifas, de manera que aporte oxígeno a las finanzas del Estado. Si bien sería el punto de partida para un escenario más propicio para atraer inversiones al sector, resulta necesaria la reformulación de una política de largo plazo, que apunte a la recuperación de la seguridad energética de manera sostenible.

En 2013 el empuje del agro y el sector automotriz, en un contexto internacional más favorable, permitieron que la economía argentina creciera, aunque a una tasa baja. El próximo año, según prevén los economistas, el mundo jugará menos a favor por lo que –cada vez más- el desafío es resolver los dilemas que fue creando la propia política interna: déficit energético, rojo fiscal y elevada inflación. Este año, según las estimaciones de Abeceb.com, la economía crecerá alrededor del 3,2%.
De cara al próximo año, en el plano internacional, todas las miradas están puestas en las decisiones que pueda tomar la FED en el corto plazo, ya que luego de insinuar el fin de los estímulos monetarios hace unos meses, sorprendió con el anuncio de que esperará a contar con datos más concretos para cambiar el rumbo de su política.
De cualquier manera, la respuesta anticipada del mercado se tradujo en una leve suba de las tasas de largo plazo, y una apreciación del dólar, surtiendo el efecto contrario en la mayoría de los países emergentes, que sufrieron la devaluación de sus monedas por la salida de capitales. En tanto, China enfrenta las dificultades de un cambio a un modelo de consumo doméstico, mientras que Brasil deberá resolver problemas en un marco de débil crecimiento y con una alta exposición al posible cambio de ciclo internacional.
En el caso del desempeño interno, Mariano Lamothe, gerente de Análisis Económico de Abeceb.com, sostiene que continúa muy dependiente de lo que pueda seguir traccionando el consumo que, en el 2014, subiría pero con una “marcada desaceleración y a un ritmo mediocre”. A nivel de producción no se esperan grandes ganadores para el próximo año ya que  se estima un menor crecimiento general, a tono con las proyecciones de menor ritmo de avance para el PBI de la economía, y con grandes heterogeneidades.
El campo, que empujó fuerte este año, tiene perspectivas diversas: se espera una baja cosecha de trigo para 2013/14, tanto por las distorsiones regulatorias como por el impacto negativo del clima en la siembra. A la vez, la producción de maíz también resultaría menor a la última campaña, principalmente por factores climáticos. Existen mejores proyecciones para la soja, dado que se espera una producción local cercana a los 50 millones de toneladas. De todas formas, y más allá del rol que pueda jugar el clima en los próximos meses, se esperan bajas en los precios internacionales de los principales cultivos, lo que podría repercutir negativamente en el valor de la cosecha para la campaña 2013/2014.
Por el lado de las economías regionales, a pesar de la mejora marginal en términos de competitividad que supone un mayor ritmo de devaluación del peso “no alcanza en todos los casos para corregir los desbalances acumulados, y además se sumó una brecha cambiaria significativa que impacta sobre las decisiones empresarias”, dice Lamothe, quien remarca que “costos en dólares en aumento, demanda estable y mayor competencia internacional son los factores que determinan las dificultades que deberán enfrentar las producciones regionales”.
La industria volvería a crecer en 2014, con la mirada puesta en lo que ocurra tanto a nivel interno como en Brasil. De todas formas, se espera un crecimiento moderado, con una leve desaceleración respecto de 2013. Continuará enfrentando costos en aumento, pérdida de posicionamiento en algunos mercados internacionales y problemas estructurales que afectan la competitividad industrial.
La producción automotriz no será la estrella, dado que la base de comparación será alta, y se espera una caída en los patentamientos luego del fuerte adelanto de consumo. Con miras a 2014, la demanda brasilera seguirá impulsando al sector, aunque a un ritmo significativamente menor, lo que llevaría la tasa de expansión a un valor del 1,8%. Se espera que los vehículos nacionales recuperen cierto market share en 2014, a partir de mayores dificultes para el ingreso de vehículos importados.
En alimentos y bebidas, habría una desaceleración en el crecimiento de carnes, de la mano de un consumo per cápita que alcanzó valores máximos, y una lenta recuperación de las exportaciones de este rubro. En tanto, aparecen alarmas por el límite crítico de la faena de hembras (43%) alcanzada en los últimos meses, lo que podría derivar en una baja del stock ganadero. En molienda, si bien no habrá un gran repunte en la cosecha, la acumulación de stocks permitirá sostener un crecimiento elevado. En tanto, debido a un menor crecimiento de la demanda, las perspectivas para bebidas arrojan mayor competencia por ampliar la participación de mercado.
Respecto de sustancias y productos químicos, otro de los pocos ganadores de 2013, seguiría manteniendo un crecimiento moderado en 2014. Mientras que laboratorios es un segmento marcadamente inelástico, home y personal care volvería a crecer sobre la base de las posiciones ganadas en la canasta de consumo. En tanto, los agroquímicos sentirían el impacto de menores ingresos en el agro como consecuencia de una leve baja en los precios.
La construcción aparece como uno de los sectores con mejores perspectivas para 2014. Si bien no sentirá el empuje de un año electoral, se espera que el plan Procrear continúe traccionando al alza. “Al mismo tiempo, se mantendrán las condiciones que vuelven más atractivas las inversiones en ladrillos, frente a una escasez de alternativas de ahorro, así como también jugará a favor un cierto acomodamiento del sector a las distorsiones en los precios”, sostiene el economista.