Suoem mide a Giménez: “congela” municipio por siete despidos

ilustra la muni congeladaSolo era cuestión de contar las horas que tardaría el Suoem en explotar por la baja de contratos que autorizó la gestión del intendente Ramón Mestre en el debut del nuevo año. La desvinculación de siete contratados por artículo 8 no buscaba ser una proeza del staff de gobierno, ni mucho menos, si se tiene en cuenta que el universo de trabajadores que se desarrollan bajo ésa modalidad y en la planta transitoria suman más de 3.000. Igual, el Suoem decidió inaugurar el 2014 abriendo fuego con medidas de acción directa.
Durante la jornada de hoy, la actividad en la Municipalidad estará fuertemente resentida. El vocero del Suoem, Damián Bizzi, informó que se declaró el estado de alerta por cesantía de empleados. Exigirán la reincorporación de los agentes con asambleas de dos horas por turno en el Palacio 6 de Julio, Tribunal de Faltas, Registro Civil Central, Promoción Familiar y Cultura. Por la misma causa, solo habrá guardias mínimas y ocupación pacífica en los 96 dispensarios municipales.
Los dirigidos por Rubén Daniele aseguran que los despidos fueron injustificados o sin causa. No obstante, la versión no parece coincidir con la expresada a este medio por funcionarios municipales implicados en la decisión, tal como se consignó en la edición de ayer.
Las cesantías fueron autorizadas por incumplimientos comunes como inasistencias o informes negativos del superior a cargo. Conviene recordar que el Estatuto Municipal establece que la contratación definitiva o transitoria del trabajador dependerá, entre otras cosas, de la devolución de desempeño que realice el empleador.
Si se tiene en cuenta que en la administración municipal son contadas las opciones para reducir la planta de personal a través de la cesantía de empleados que no cumplan con las expectativas de trabajo pautadas, desde la gestión afirman que fueron “finamente analizados” los casos implicados que resultaron en la primera pugna del año entre el Suoem y el Ejecutivo. En otras palabras, serían caso cerrado.
Parados en la vereda del gremio, es comprensible que se exija a ultranza la reincorporación de empleados despedidos independientemente del número. Uno o miles ameritarían la puesta en escena de las asambleas. Sin embargo, hay un factor que no puede pasar por desapercibido.

Mediciones
En las medidas de acción directa que marcaran la mañana de la ciudad (nota: la retención de actividades en el Palacio siempre es el as en la manga que tiene el gremio para acelerar resoluciones favorables a sus demandas) no sólo hay una intensión manifiesta de lograr la reincorporación del personal despedido; sino también de medir al nuevo negociador, el secretario general Alberto Giménez.
Desde que el expresidente de la Tamse ocupa el despacho del ahora secretario de Finanzas, Sergio Torres, no existió la posibilidad de discutir cuestiones “sensibles” para el Suoem. Las estrategias de negociación que Giménez despliegue son toda una incógnita para la conducción sindical.
Está claro que el nuevo negociador ya tiene un perfil exacto del histórico dirigente y sus estratagemas (los vecinos de la ciudad también). Pero la oportunidad que abre el conflicto de hoy será central para el gremio y la gestión. Si Giménez accede o no la renovación de los contratos terminados se generará un precedente que el Suoem tendrá absolutamente presente.
Allí se podrá observar si hay continuidad o quiebre con un estilo de negociación que, hasta ahora, no redundó en beneficios para el municipio. Otra cuestión: si efectivamente la gestión desea reducir la elevada cifra de contratados, de cara a una discusión mayor que implica el pase a la planta permanente, la firmeza del Ejecutivo deberá ser la clave. El Suoem se anticipa: prometió la profundización de las medidas.