Juez hace ruido en frente opositor: no a las fórmulas intercambiables

KD9L1783La amplia coalición que pretenden conformar a partir de la cena del 30 de diciembre en Rosario los opositores no peronistas, para pelear con chances en las elecciones presidenciales de 2015, tendrá sin dudas en Luis Juez a uno de sus miembros más difícil de alinear.
La primera divergencia surgió en torno a la discusión por una reforma a la ley electoral nacional para permitir que al candidato a vicepresidente no sea elegido en las PASO.
Actualmente la ley establece que tanto los candidatos a presidentes y a vicepresidente surgidos de las PASO no puedan cambiarse después.
En el frente opositor, para facilitar las negociaciones que serán muy duras para definir el binomio nacional, piensan en alternativas.
Una posibilidad es que en las PASO sólo se voten candidatos a presidente, y que el vice sea designado por el ganador, aunque con acuerdo del resto. La otra, que la fórmula sea armada tras las PASO en el orden que surja según cuáles candidatos del mismo frente logren más votos. El primer ejemplo puede encontrarse en los Estados Unidos (y a partir de ahora también en la Ciudad de Buenos Aires), y el segundo en el Uruguay.
La ventaja de hacerlo de este modo es que habiendo tantos presidenciables en el frente opositor, como Julio Cobos, Ernesto Sanz o Hermes Binner, e incluso Margarita Stolbizer o si se incorpora, Elisa Carrió, todos ellos podrían competir en las PASO y uno de los perdedores fortalecería al ganador desde la candidatura a vicepresidente. Del modo vigente, la lucha sería a todo o nada entre los principales aspirante, y podría debilitar la alianza en las elecciones generales, teniendo en cuenta que las coaliciones en la Argentina suelen ser flojas de convicciones.
Luis Juez, mientras sus aliados evalúan qué dirección proponer al cambio, que por cierto deberá atravesar el anillo de fuego del Congreso, pateó el tablero. De hecho, sin el acuerdo del kirchnerismo la reforma sería imposible, y uno de los propósitos de las PASO fue, precisamente, entorpecer acuerdos como el de José Bordón y Chacho Álvarez en 1994, cuando el Frepaso definió a sus candidatos en una interna abierta, en la que el ganador iba primero y el perdedor, segundo en el binomio para las generales del año siguiente.
“Tenemos que convertirnos en alternativa de poder y no dar discusiones parlamentarias que vamos a perder, ni darle al kirchnerismo posibilidad de que se fortalezca”, consideró en declaraciones a La Nación. “La gente está preocupada por otros temas. Si le planteamos la reforma de las PASO, se nos cagan de risa”, remató, con su habitual estilo terminante y provocador que deja mal parado a sus aliados.
El radical Ernesto Sanz opinó que “el sistema actual es rígido y no sirve para dirimir candidaturas en un espacio como el que estamos construyendo”. Julio Cobos, aunque sin dar mayores detalles, también sostuvo que es un asunto para discutir con tiempo, o sea en este año no electoral. En la misma prisa se manifestó Margarita Stolbizer, del GEN, quien prometió llevar el tema al Congreso en pocos meses. Humberto Tumini, de Libres del Sur, reconoció que la reforma “enriquecería la oferta electoral”.
Desde la Coalición Cívica prefieren impulsar en primer lugar la boleta única, aunque no descartan las fórmulas intercambiables.
El gran opositor a la primera idea que surge del frente opositor ha sido, no casualmente, Luis Juez.