Provincia y municipio se arrojan conflictos: agua por basura

Por Daniel Zen
[email protected]

ilustra cossar vs dela sotaLa vieja “nueva moda” reapareció. Todo indicaba que desde el exilio juecista por magritud electoral Córdoba no iba a ser ámbito de disputas entre sus diferentes niveles de gobierno. Bipartidismo, que le suelen llamar. Pero sí.
Provincia primero, ahora Municipalidad, se tiran con conflictos que son de su estricta competencia, respectivamente.
La semana pasada se escuchó al gobernador José De la Sota decir que le propondría al intendente Ramón Mestre -en uso de licencia- que la ciudad controle el servicio de agua potable.
Recién ayer vino la respuesta. O mejor dicho, el contraataque: el viceintendente Marcelo Cossar, que estaba escondido, mucho más que el año pasado, y sólo apareció por mandato telefónico de su jefe, le reprochó al mandatario peronista la aun pendiente expropiación de los predios colindantes al actual basural activo de esta capital, situado en Piedras Blancas, supuestamente agotado en su capacidad.

Pasando en limpio. El agua es un problema provincial; la basura es un problema municipal. La estrategia, o hablando con mayor propiedad, la contingencia, aparece en forma de deslinde de responsabilidades.

Repasemos.
De la Sota había dicho: “Cuando el intendente Mestre regrese de sus vacaciones, le voy a proponer que se haga cargo del servicio de agua. La Provincia no presta el servicio de agua en Río Cuarto o Villa María, ni en ninguna otra ciudad del interior. Entonces, ¿por qué tiene que hacerlo en la capital?”
Con delay, ante semejante asunto y sin el decisor comunal de cuerpo presente, ayer Cossar apareció revoleando críticas y demandas, entre la que se incluye la de la basura. 1) “Es una cuestión (el traspaso del agua) absolutamente improvisada y no tiene nada que ver con lo que los vecinos están pidiendo. Los vecinos quieren tener agua y en condiciones de ser consumida, poco le importa a la gente hoy si el agua sigue en manos provinciales o pasa a manos municipales”. 2) “Nos sorprende que a 24 meses, desbordado por los problemas, De la Sota crea que el servicio hay que municipalizarlo” 3) “Hay planteos del municipio que aun Provincia sigue sin solucionar. Existe una situación muy delicada en el predio de Piedras Blancas, si la Provincia no cumple con lo que prometió que es expropiar un predio en la zona sur, en pocos días más les vamos a tener que prohibir a los vecinos de las localidades que circundan a Córdoba que ingresen sus camiones porque al predio le está quedando muy poca vida útil”.



¿Qué sigue?
¿Será entonces el apriete mutuo “pase del agua” por “expropiación del predio para la basura” los términos de la negociación cuando vuelva el intendente y vaya a sentarse al Panal?
En la cosmovisión peronista versión delasotista, parece poco probable la idea de perder aun mayor caudal de afectos entre la gente y aparecer doblegado por la negativa de un intendente a hacerse cargo de un servicio básico que suele ser dominio municipal en otras localidades. Sería una muestra de debilidad que pocos analistas aconsejarían a un gobernante e tiempos de dificultad.
En la cosmovisión radical versión mestrista, no sería tan improbable ceder en una cuestión así e intentar aparecer en la opinión pública como “aquella estoica gestión que se hizo cargo del agua”. Después de todo, solucionado el tema retórico, alguna oportunidad para recaudar -vía tasa, claro- y nombrar más gente aun otorgaría el hecho de manejar concesiones y contratos tamaño XL.
El trasfondo de la cuestión no está claro. Y puede, en ciertos niveles de decisión, tomar motivos inimaginados. Por ejemplo, ya hay rumores de todos los colores, pero nunca incoloros, inodoros ni insípidos: a) qué De la Sota se enojó porque en medio de la crisis provocada por la ola de calor Aguas Cordobesas S.A. salió a lavarse las manos dejando al gobierno provincial mal parado y que entonces todo esto sería una reacción contra la empresa; que a Aguas Cordobesas S.A. no le cierra el actual contrato y quiere una mejora o salida elegante para lo cual necesita este show supuestamente montado con la connivencia del poder político; que algún acuerdo a nivel de napas entre el uno de Centro Cívico y el uno del Palacio 6 de Julio daría origen a una nueva disposición del contrato del servicio. Etcétera. Etcétera. Etcétera.