La puja salarial

Por Rosendo Fraga
para nuevamayoria.com

cristina_3_manolo_10012013_aa_21680La crisis social que estalló en la primera quincena de diciembre con la huelga policial y los saqueos en la segunda quincena del mes, se ha trasladado al conflicto salarial y los sindicatos pasan a tener un rol protagónico en ella. La Policía Metropolitana tiene un básico de 12.500 pesos. Esta fue la referencia de las policías provincias, que en promedio alcanzaron un básico de 8500, algo más de dos tercios del anterior. A ello se agrega que el Ejecutivo daría a las Fuerzas de Seguridad Federales (Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria), un básico de 10.000 pesos entre ambos. La necesidad de adecuar los salarios de las Fuerzas Armadas a dichos niveles se hará inevitable en el primer semestre del año próximo.
En este contexto, han realizado paros los estatales de Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Neuquén, Río Negro y otras provincias. La CTA anti K realizó un paro con movilización el 19 de diciembre, pidiendo un salario mínimo de 8.000 pesos y el mismo básico que las policías provinciales. Al comenzar 2014 el gobierno nacional intenta retroceder en los aumentos acordados a las policías provinciales, pero es incierto si lo logrará, dado que comienzan a reanudarse las protestas, como está sucediendo en Entre Ríos.
En el ámbito privado, la presión se concentró en los bonus o plus de fin de año, que por lo general se han pagado en los últimos años. El caso más destacado ha sido el de camioneros, que en sus 18 ramas alcanzó un acuerdo con plus que tiene como piso 2.500 pesos y como techo 5.600. En la mayoría de los sindicatos del sector privado hay reclamos salariales. Aunque el gobierno nacional rechaza la posibilidad de pagar bonus, algunas provincias -como Córdoba- lo dieron de 1.000 pesos.
El gobierno se niega a reabrir anticipadamente las paritarias como han pedido algunos gremios. Tal fue el caso el sector docente, frente a lo cual el Ejecutivo resolvió que comience a negociarse el 26 de febrero como estaba previsto. Pero los docentes bonaerenses, alineados con el Kirchnerismo en el plano nacional, han anunciado que exigirán un incremento de entre 30 y 35%. En el ámbito privado, ya el sindicato de aceiteros pidió 35% de aumento para las próximas paritarias y Pablo Moyano dijo que el piso del reclamo de camioneros será 30%, que será la inflación real de 2013 y el piso de la esperada el año próximo.
El objetivo del gobierno de cerrar acuerdos salariales en 18% para moderar la inflación se está haciendo imposible. Al comenzar 2014, el Jefe de Gabinete anunció el propósito de extender el plazo de las paritarias que se negociaran este año, pero los gremios rápidamente desecharon la posibilidad y el titular de la CTA opositor (Miceli) dijo que, por el contrario, en el año que se inicia la alta inflación va a exigir reabrir las partirías varias veces.
Pero la idea del oficialismo es extender el congelamiento de precios -que insiste en llamar acuerdo aunque no lo sea- y exigiría fijar un aumento general por decreto. Se trata de una alternativa que generará fuertes resistencias, pero que frente al riesgo de una escalada inflacionaria puede usarla para ganar tiempo.
El anuncio del jefe de Gabinete y del ministro de Economía de que es necesario el “control popular” de los precios, además de ser una señal más de acercamiento al modelo venezolano, implica que el gobierno avanzará hacia más controles. La misma CGT oficialista ha reconocido que la situación es muy difícil y que no podrá aceptar el tope salarial sugerido por el gobierno.
Mientras tanto, los cortes de luz precipitados por el calor en el área metropolitana han generado una reacción de los sectores medios que combinó piquetes con cacerolazos. Se trata de un factor imponderable que también integró la situación de crisis social iniciada con saqueos, los que fueron extendidos por la huelga policial que a su vez precipitó la puja salarial y que colateralmente puede converger con las protestas por los cortes de luz.