El PJ provincial necesita que De la Sota ordene su gestión (mirando 2015)

juan schiaretti 001José Manuel de la Sota tuvo el peor cierre de año como gobernador contando los tres mandatos. Quizá sólo comparable con diciembre de 2001, cuando el país estaba en llamas y los gobernadores peronistas –uno de ellos era él- definían quién se hacía cargo de la conducción de un país sin rumbo, tras la renuncia de Fernando de la Rúa. En el justicialismo cordobés respiran porque el año terminó, aunque cambiar una hoja del almanaque no modificará demasiado los problemas que colman la agenda del Gobernador por estas horas.
Sin dudas que el futuro del PJ mediterráneo dependerá de cómo le vaya a De la Sota en su tercer gobierno. Por ahora las cosas no marchan muy bien. La imagen del mandatario tiene tanto rechazo como pocas veces, en especial en la ciudad de Córdoba. Claro que dentro del justicialismo no son pocos los que dicen con algo de certeza: “Tiene dos años para acomodar el carro”.
En el peronismo provincial nadie se atreve a discutir el liderazgo partidario de De la Sota, claro que debajo suyo hay un puñado de encumbrados dirigentes que tratarán que el Gobernador finalice bien su mandato, para ilusionarse con ser candidatos a sucederlo, siempre y cuando el tres veces mandatario provincial no intente otra relección. Difícil que esto ocurra.
Repasemos nombres y escenarios del PJ provincial:
Juan Schiaretti es el otro dirigente que tiene igual nivel de conocimiento en toda la provincia que De la Sota, obviamente porque fue gobernador además de ser antes vice y ministro provincial, entre otros cargos.
Encabezó la lista de candidatos a diputados nacionales el año pasado y ganó bien en las PASO aunque con menos votos el 27 de octubre. Desde la banca de diputado nacional que obtuvo por tercera vez, tratará de que no se lo coma el olvido en el que suelen caer quienes se refugian en el Congreso de la Nación.
Nunca lo dijo públicamente y ni siquiera lo habla con su reducido entorno, pero no se descarta que si las condiciones están dadas sea candidato a Gobernador por segunda vez.
Hoy el schiarettismo no está representado con funcionarios en el nuevo equipo de trabajo que armó De la Sota. Schiaretti mantuvo una reunión con el Gobernador el fin de semana previo al juramento del flamante gabinete, pero el titular del amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada no le pidió ninguno de sus hombres para que se sume al gobierno: ¿De la Sota lo hizo a un lado a Schiaretti? ¿O prefiere protegerlo con miras al futuro del PJ, teniendo en cuenta este momento complicado de su administración? Schiaretti ni siquiera fue invitado al acto de asunción del nuevo gabinete. Un detalle de protocolo, pero…
Igualmente el exmandatario desdramatiza todo y en su entorno aseguran que no le generará inconvenientes internos a De la Sota. “El tiempo de una interna entre José Manuel y Juan forma parte del pasado” aseguran allegados schiarettistas, quienes dicen que su referente tampoco comenzaría a armar una estructura propia con miras al futuro, ni siquiera en la ciudad de Córdoba, donde la Junta Capital es sólo un sello de goma.
Ahora Schiaretti en su rol de diputado nacional estará buena parte de sus días en Capital Federal. ¿Será uno de los encargados de llevar adelante tareas de armado para De la Sota a nivel nacional? ¿O fortalecerá su buena onda desde sus tiempos de gobernador con el bonaerense Daniel Scioli? ¿Por qué no las dos cosas? No son pocos los que dicen que Scioli y De la Sota terminarán llevando agua para el mismo molino en 2015.
Oscar González ya no es más el Jefe de Gabinete del Gobierno provincial. Por su despacho pasaba el 90 por ciento de los trámites y gestiones. Ese cuello de botella fue uno de los inconvenientes por lo cuales De la Sota tuvo que cambiar la orgánica ministerial y admitir su fracaso con la creación del cargo encumbrado con el que premió al dirigente de Traslasierra.
Es curioso porque González supuestamente fue “castigado” yendo a la Legislatura provincial para ocupar su banca. Pero fue nombrado Presidente Provisorio del cuerpo, lo que significa la tercera autoridad provincial luego el gobernador y la vice.
El médico serrano ya le dijo a De la Sota que resignó todos sus sueños de ser candidato a Gobernador en 2015. Al mandatario provincial le molestó recibir muchas quejas de otros dirigentes y funcionarios que le decían que González gestionaba y a la vez armaba una estructura provincial. Eso es final y González sólo quiere alcanzar algo que no pudo en el inicio del período democrático: ser intendente de su ciudad, Villa Dolores.
Martín Llaryora dejó atrás su experiencia de hacerle interna al tándem De la Sota-Schiaretti en las PASO. Sacó un buen caudal de votos y luego de eso abandonó al menos por ahora su sello “massista”, el Frente Renovador (el mismo nombre que usa el diputado nacional y exintendente de Tigre, Sergio Massa), y pasó a ser candidato de Unión por Córdoba pero sin la posibilidad de ganar una banca como diputado nacional.
El joven sanfrancisqueño marcó sus diferencias pero se portó bien con los viejos dirigentes del PJ, y como premio De la Sota le encontró un lugar en su nuevo gabinete: Ministro de Industria y otras yerbas. No será una cartera extraordinaria para construir políticamente pero le sirve a él para difundir una de las perlitas que consiguió como intendente de San Francisco (ahora en período de licencia): el Polo Industrial en su ciudad.
Cerca del dirigente del departamento San Justo admiten: “Martín necesitaba venir a la ciudad de Córdoba”. Él pudo sumar una serie de dirigentes de su espacio al gobierno provincial, como por ejemplo el intendente de Morteros, Germán Pratto, quien también pidió licencia del cargo y vino a la Secretaría de Ambiente.
Nadie duda de que Llaryora irá a interna a la hora en que deban definirse las candidaturas a gobernador para el 2015 por el PJ, aunque tenga que enfrentar a Schiaretti, uno de los que siempre le prestó más atención a su carrera política. Seguramente recorrerá toda la provincia en los próximos dos años. Ahora en su condición de funcionario provincial.
Eduardo Accastello declaró la misma noche del 27 de octubre que será candidato a Gobernador en el próximo turno electoral. Nadie se anima a decir si lo hará por el peronismo provincial, por lo que quede del kirchnerismo, o por algún frente que pueda conformar con otros espacios políticos. Hay algo cierto: no termina de pelearse con De la Sota y en la pasada campaña le apuntó con más críticas a Schiaretti que al propio Gobernador, más allá de algún enojo esporádico. El villamariense la semana pasada infló su pecho de alegría al darle vida útil al aeropuerto que el kirchnerismo le construyó y que hace dos años y medio es un monumento al olvido. Ahora, al fin, habrá vuelos que unan a la ciudad cabecera del departamento San Martín con Buenos Aires.
Por estos días son más los que se imaginan a un Accastello fuera del PJ provincial, excepto que De la Sota lo bendiga. Un detalle: el intendente buscará afianzar su relación a nivel nacional con Scioli, por las dudas. Nadie sabe qué terminará pasando con lo que queda de kirchnerismo teniendo un gobierno nacional con rumbo dudoso por estos días.
Daniel Passerini desde el Ministerio de Desarrollo Social tratará de hacerse notar algo más en los dos años finales del tercer mandato delasotista. Su primer tramo en el cargo fue pálido y desaprovechado por él políticamente. Eduardo Angeloz hizo de un ministro de Desarrollo Social a un Rubén Martí intendente de Córdoba. El peronismo en una década y media no terminó de impulsar desde esa estratégica cartera a ningún dirigente a espacios encumbrados. ¿Intentará De la Sota modelar a un posible candidato desde el Pizzurno? Mucho se habla de las intenciones de Passerini de armar en la ciudad capital. Habrá que preguntarle si cambió de dirección para intentar una postulación a intendente de Córdoba. Difícil, pero…
De la Sota sigue insistiendo en su estrategia de no considerar concretamente al peronismo capitalino. Hablábamos del abandono de la Junta Capital. El Gobernador no tuvo una estructura partidaria que acompañara a su gobierno en las últimas semanas del año pasado, cuando recrudeció la crisis social ante el detonante de la crisis policial. Debió improvisar un equipo de trabajo que se encargara de los puntos vulnerables desde la Fundación Banco de Córdoba, de la mano de la Primera Dama, Adriana Nazario.
Por no darle bolilla al peronismo capitalino a De la Sota ya le salieron dos problemas no menores en la última década: Luis Juez siendo su mayor opositor político y creando un espacio propio, aunque hoy esta muy devaluado. Y Olga Riutort, quien tras el divorcio matrimonial y político también armó una fuerza por fuera del PJ que le recortó el caudal de votos en la ciudad al peronismo. Riutort también mostró debilidad en la última compulsa electoral y hasta dio señales de querer volver a la estructura partidaria que conduce De la Sota. Quién sabe si la aceptará.

¿Y después de De la Sota?
El Gobernador no quiere que se hable del día después de su gestión. Es un animal político que se morirá con ambiciones y su sueño nacional tiene un mínimo de chances por estas horas, pero lo seguirá intentando. En el armado del peronismo a nivel nacional para saber quién será el sucesor de Cristina Fernández de Kirchner, De la Sota busca ser el único negociador en nombre del PJ cordobés. No quiere que dirigentes justicialistas provinciales sueltos acuerden personalmente con Scioli, Massa o Mauricio Macri.
El Gobernador tiene dos años para realizar varias cosas pero ninguna de ellas será útil si primero no ordena su gestión, si es que quiere jugar a nivel nacional y además, si pretende entregarle la banda provincial a un dirigente de su mismo partido.