Ojo por ojo: Mestre achicará horas extra; Suoem analiza paritaria doble



_MG_8570Los primeros días de enero los municipales representados por Rubén Daniele cobrarán la última cuota (3,57 por ciento) del aumento salarial correspondiente a la paritaria del año que, con el brindis de las cero horas, marca su fin. Con la misma efervescencia de una botella de champagne, el Ejecutivo y la conducción del Suoem comenzarán a afinar el lápiz para la nueva discusión que a más tardar debería iniciar en febrero.
Como suele ser habitual, a esta altura no hay aproximaciones concretas del porcentaje de reactualización de los haberes para 2014. Con una proyección de inflación que podría superar el 30 por ciento, se especula con que los sindicatos estatales llevaran propuestas de suba que oscilarán entre el 28 y el 30 por ciento.
Desde la conducción aseguran que propiciará el debate interno una vez que la cuota referida del incremento sea depositada en la cuenta de los agentes de la administración municipal. Sin embargo, no existe la misma determinación para aludir a la modalidad de negociación a la que se recurrirá pese a que no está descartada ninguna opción a priori.
Si bien gremios enrolados en la central obrera opositora aseguraron que será difícil una discusión por única vez en virtud de la evolución de precios -anticipando lo que podría ser una constante- desde el municipio capitalino apostarán a repetir la negociación anual instrumentada para este año. No sólo porque el intendente Ramón Mestre reduce las litúrgicas asambleas que rodean la discusión, sino porque también consigue previsibilidad para la ejecución de los recursos.
Como se dijo, en lo formal, el Suoem no abrió el debate interno que marca la señal de largada de cada paritaria. Tampoco se pronunció sobre los periodos que abarcarán la negociación, tradicionalmente de dos tramos. Se anticipa una pugna dura porque Daniele competirá por su último mandato y, evidentemente, el resultado podrá leerse en línea directa con la cantidad de votos obtenidos en las urnas.
Lo cierto es que las intensiones recientes del equipo de gobierno parecieran anticipar una pronunciación respecto de la modalidad (semestral o anual). Como había anticipado este medio, Mestre pidió detener la hemorragia de horas extra entregadas a los trabajadores, discusión sindical mediante. Para el año que comienza, los secretarios deberían atenerse a la norma de austeridad que habría solicitado el flamante secretario de Finanzas Sergio Torres en su primera reunión de gabinete. Todo esto para reducir en prácticamente 200 mil horas el cúmulo autorizado en este ejercicio.
Como se señaló desde estas páginas, la letra chica del acuerdo salarial anual suscripto entre las partes a inicio de 2013 señalaba que si se disparaba la inflación las horas extra funcionarían como compensación al gesto del Suoem de aceptar discutir salarios por única vez, un trato sumamente beneficio para el Ejecutivo.
Cierto es que se previó el bono de fin de año o el impacto del Impuesto a las Ganancias. Pero también es real que se autorizaron adicionales salariales que rozaron el límite impuesto por ordenanza antes de que comenzara el último trimestre, a pesar de que oficialmente se habla de reducción.
Sin la variable de ajuste como lo son las horas extra, la posibilidad de una paritaria desdoblada cobraría un mayor peso específico, según advierten calificadas fuentes gremiales. Un detalle no menor. La modalidad cobra igual importancia que la cifra que se termine cerrando.