A mayor tasa de devaluación, más soja sin vender

Desde hace meses el Gobierno nacional –en busca de dólares- presiona al sector agro exportador a liquidar la soja que todavía retiene y que, sería alrededor del 25% de lo cosechado (12,3 millones de toneladas), cuando el promedio histórico para esta época del año es de 15%. Según el economista del Ieral Juan Manuel Garzón, la decisión de los productores refleja la expectativa de una devaluación del peso. Sostiene que si esa tasa en los próximos meses no supera el 3% mensual, para los chacareros podría resultar más conveniente vender soja en enero y no más tarde. En cambio, si el ritmo de devaluación es mayor, la venta con entrega en mayo podría ser la opción más rentable.
Las ventas de soja se desaceleraron sensiblemente durante los últimos meses, profundizándose el fenómeno en las últimas semanas. De acuerdo a estadísticas oficiales, el promedio semanal de noviembre fue de 430 mil toneladas, poco menos de la mitad del flujo semanal que se observaba en el mes de agosto (960 mil toneladas). La tendencia coincide con la aceleración de la devaluación del tipo de cambio oficial desde julio (interrumpida por 45 días, a partir de la segunda quincena de setiembre y hasta fines de octubre, probablemente por motivo de las elecciones).
“El valor interno de los granos depende, entre otras variables, del precio del dólar en el mercado interno, por lo que su suba impactará en una relación 1 a 1 sobre el precio de la soja. Las expectativas respecto de la tasa de devaluación son determinantes en la decisión de comercialización”, explica Garzón. La decisión de postergar la venta ha tenido sus riesgos, si se considera la tendencia declinante del precio de la oleaginosa en los mercados internacional y local, la que se acentuaría en los próximos meses. Por ejemplo, hoy el Mercado a Término de Buenos Aires (MATBA) opera con un descuento de US$ 40 dólares entre la soja disponible (o posición más cercana) y la posición mayo 2014. El mercado paga hoy US$ 340 la tonelada soja pero no está dispuesto a pagar más de US$ 300 por mercadería a entregar dentro de cinco meses, lo que implica un ajuste del 12%.
Esta baja esperada en el precio interno de la soja podría ser compensada o no por la tasa de devaluación del tipo de cambio oficial durante los próximos meses. En efecto, según sea el ritmo devaluatorio, y de confirmarse la baja de precios, puede resultar conveniente o no guardar la soja en vez de venderla.
Garzón analiza tres casos hipotéticos: vender la aoja hoy con entrega este mes a los precios que figuran en el MATBA; venderla hoy con entrega a enero a partir de un contrato de futuros o que la entrega sea en mayo. En los dos primeros supuestos los ingresos por venta se colocarían a plazo fijo hasta mayo los efectos de poder evaluar los resultados de las tres decisiones al mismo momento del tiempo. Bajo este análisis, si se vende hoy con entrega este diciembre se obtienen $2.279 por tonelada; si la operación es con entrega en enero y el dinero va a un plazo fijo, se lograrían entre 2.321 y 2.367 pesos por tonelada, según la tasa de devaluación que efectivamente se produzca. En cambio si la operación es con entrega a mayo, el ingreso estaría en un rango de entre 2.167 y 2.386 pesos la tonelada, según la tasa de devaluación.
Las opciones de venta de soja con entrega diferida tienen un costo adicional que no fue imputado en el ejemplo, vinculado con los gastos de almacenamiento. Ese valor difiere a priori entre productores según las instalaciones que se utilicen para guardar los granos (silos bolsas, fijas), quién realice la guarda (propio productor, acopio, fábrica) y los arreglos comerciales que existen entre los eslabones de la cadena. Más o menos el cobro es de del 0,1% mensual sobreel precio de mercado de la soja. Así, almacenar por cinco meses tendría un costo por tonelada de 1,6 dólares (entre $11 y $13 por tonelada según escenarios de tipo de cambio). La cifra no modifica las conclusiones.
Garzón subraya que el productor que actualmente dispone de granos debe hacer números finos a los efectos de tomar la mejor decisión de comercialización y la expectativa de devaluación que se tenga pasa a ser la variable clave: “Si se considera que el Gobierno mantendrá como máximo una tasa de devaluación del 3% mensual por los próximos meses, vender con entrega enero 2014 puede arrojar mejores resultados que la decisión de venta hoy o a un plazo más largo. Pero si se esperan tasas de devaluaciones superiores, la entrega recién en mayo puede ser la mejor”.